Aprender a estar bien en soledad…

musica-relajacion

Lo que hay que tener muy claro es que debemos aprender a estar bien solos. Debemos saber estar a solas con nosotros mismos y sentirnos bien, tranquilos, a gusto. Si en un momento determinado decidimos elegir a otra persona para compartir nuestro día a día, tiene que ser porque con ella estamos igual o mejor que cuando estábamos solos. Por otro lado, debemos partir de la base de que solos estamos bien, que sabemos estar con nosotros mismos, ocuparnos de nuestro tiempo, tener cosas que hacer, cuidarnos, divertirnos y atendernos sin la necesidad del otro. Si solos estamos bien y elegimos a otra persona para compartir nuestra vida y pasamos a estar mal, no tiene ningún sentido que alarguemos la relación. Y si elegimos a otro porque sentimos que no podemos estar solos o no sabemos relacionarnos con nosotros mismos, entonces es muy probable que empecemos a estar mal y que en la mayoría de los casos generemos una dependencia afectiva.
Debemos aprender a diferenciar entre las relaciones de pareja sanas y las tóxicas, y apostar siempre por nuestro crecimiento y bienestar. Cuando nos damos cuenta de que no estamos bien, deberíamos irnos de inmediato, pidiendo ayuda si es necesario y haciendo un trabajo con nosotros mismos para procesar y comprender todo lo que nos ha enseñado aquella experiencia.

(Silvia Congost de su Libro Cuando amar demasiado es depender).

A young pair together

A young pair together

Amar Demasiado…

9069_432215123498412_993408429_n (1)

Es importante entender que lo que todas las familias tienen en común es la incapacidad de discutir problemas de raíz. Quizá haya otros problemas que si se discuten a menudo hasta el punto de la saturación, pero con frecuencia estos encubren los secretos subyacentes que hacen que la familia sea disfuncional. Es el grado de secreto – la incapacidad de hablar sobre los problemas –, mas que la severidad de los mismos, lo que define el grado de disfuncionalidad que adquiere una familia y la gravedad del daño provocado a sus miembros.
Una familia disfuncional es aquella en que los miembros juegan papeles rígidos y en la cual la comunicación esta severamente restringida a las declaraciones que se adecuan a estos roles. Los miembros no tienen libertad para expresar todo un espectro de experiencias, deseos, necesidades y sentimientos, sino que deben limitarse a jugar un papel que se adapte a los demás miembros de la familia. En todas las familias hay papeles, pero a medida que cambian
las circunstancias, los miembros también deben cambiar y adaptarse para que la familia siga siendo saludable. De esa manera, la clase de atención materna que necesita una criatura de un año será sumamente inadecuada para un adolescente de trece años, y el papel materno debe alterarse para acomodarse a la realidad. En las familias disfuncionales, los aspectos principales de la realidad se niegan, y los papeles permanecen rígidos.
Cuando nadie puede hablar sobre lo que afecta a cada miembro de la familia individualmente y a la familia como grupo -es más, cuando tales temas son prohibidos en forma implícita (se cambia el tema) o explícita (“¡Aquí no se habla de esas cosas!”)- aprendemos a no creer en nuestras propias percepciones o sentimientos. Como nuestra familia niega la realidad, nosotros también comenzamos a negarla. Y eso deteriora severamente el desarrollo de nuestras herramientas básicas para vivir la vida y para relacionarnos con la gente y las situaciones. Es ese deterioro básico lo que opera en las mujeres que aman demasiado. Nos volvemos incapaces de discernir cuando alguien o algo no es bueno para nosotras. Las situaciones y la gente normalmente que otros normalmente evitarían por peligrosas, incómodas y perjudiciales no nos repelen, porque no tenemos manera de evaluarlas en forma realista o auto protectora. No confiamos en nuestros sentimientos, ni los usamos para guiarnos. En cambio, nos vemos arrastradas hacia los mismos peligros, intrigas, dramas y desafíos que otras personas con antecedentes sanos y equilibrados naturalmente evitarían. Y por medio de esa atracción nos dañamos más. Porque gran parte de aquello hacia lo cual nos vemos atraídas es una réplica de lo que vivíamos mientras crecíamos. Volvemos a lastimarnos una y otra vez.
Nadie se convierte en una mujer así, una mujer que ama demasiado por casualidad. Crecer como miembro femenino de esta
sociedad y en una familia así puede generar algunos patrones previsibles. Las siguientes características son típicas de las mujeres que aman demasiado:

1. Típicamente, usted proviene de un hogar disfuncional que no satisfizo sus necesidades emocionales.
2. Habiendo recibido poco afecto, usted trata de compensar indirectamente esa necesidad insatisfecha proporcionando afecto, en especial a hombres que parecen, de alguna manera, necesitados.
3. Debido a que usted nunca pudo convertir a sus progenitores en los seres atentos y cariñosos que usted ansiaba, reacciona profundamente ante la clase de hombres emocionalmente inaccesibles a quienes puede volver a intentar cambiar, por medio de su amor.
4. Como la aterra que la abandonen, hace cualquier cosa para evitar que una relación se disuelva.
5. Casi ninguna cosa es demasiado problemática, tarda demasiado tiempo o es demasiado costosa si “Ayuda” al hombre con quien usted esta involucrada.
6. Acostumbrada a la falta de amor en las relaciones personales, usted esta dispuesta a esperar, conservar esperanzas y esforzarse más para complacer.
7. Está dispuesta a aceptar mucho más del 50% de la responsabilidad, la culpa y los reproches en cualquier relación.
8. Su amor propio es críticamente bajo, y en el fondo usted no cree merecer la felicidad. En cambio, cree que debe ganarse el derecho de disfrutar de la vida.
9. Necesita con desesperación controlar a sus hombres y sus relaciones, debido a la poca seguridad que experimentó en la niñez. Disimula sus esfuerzos por controlar a la gente y las situaciones bajo la apariencia de “ser sutil”.
10. En una relación, está mucho mas en contacto con su sueño de como podría ser que con la realidad de su situación.-
11. Es adicta a los hombres y al dolor emocional.
12. Es probable que usted este predispuesta emocionalmente y, a menudo, bioquímicamente, para volverse adicta a las drogas, al alcohol y/o ciertas comidas, en particular los dulces.
13. Al verse atraída por hombres que tienen problemas por resolver, o involucrada en situaciones que son caóticas, inciertas y emocionalmente dolorosas, usted evita concentrarse en su responsabilidad para consigo misma.
14. Es posible que usted tenga una tendencia a los episodios depresivos, los cuales trata de prevenir por medio de la excitación que le proporciona una relación inestable.
15. No la atraen los hombres que son amables, estables, confiables y que se interesan por usted. Esos hombres “agradables” le parecen aburridos.


Las mujeres que aman demasiado tienen poca consideración por su integridad personal en una relación amorosa. Dedican sus energías a cambiar la conducta o los sentimientos de la otra persona hacia ellas mediante manipulaciones desesperadas.

(Robin Norwood de su Libro Mujeres que Aman Demasiado).

Upset woman holding broken heart and hammer on grey background. Failed relationship concept