Mes: enero 2017

Meditación 31 de Enero: Darnos a Nosotras mismas

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Alguien casi se marchó con todo lo que yo tenia. (NTOZAKE SIIANGR).

En tanto que mujeres, solemos ser tan generosas, especialmente con nosotras mismas, que vamos dando pequeños pedazos de nosotras, casi a cualquiera que lo pide. Con el tiempo, apenas lo notamos. A veces, los pedazos que damos son tan minúsculos que parecen realmente sin importancia… un favor por aquí… algo que sabemos que no es correcto y dejamos pasar, por allá… tragarnos la rabia de una injusticia que se nos hace, por otro lado… No podemos solucionarlo individualmente, y no somos conscientes del efecto acumulativo de años de desprendernos de pequeños pedazos de nosotras mismas.
Nos sentamos y gritamos: «¡¡¡Alguien casi se marchó con todo lo que yo tenía!!!» Nos hemos dejado casi devorar por los que nos rodean.

Darme a mí misma o ser tacaña no son mis dos únicas opciones. Puedo compartirme a mí misma. Pero para compartirme a mí misma tengo que tener algo que poder compartir.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

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Meditación 30 de Enero: Conciencia de si misma

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Por primera vez en muchos años, ella es consciente de su cuerpo, de la manera en que se mueve, ¡de la manera en que se siente moviéndose’. NORMA JEAN HARRIS (Sheila Ballantyne).

Nuestro funcionamiento adictivo requiere de nosotras que conectemos con nuestros cuerpos. De hecho, el objetivo de nuestras adicciones es quitarnos el contacto con lo que sentimos, lo que pensamos, nuestra atención y nuestra intuición. El trabajo adictivo y andar corriendo de un lado a otro deja poco tiempo o energía para darnos cuenta de lo que el cuerpo nos está diciendo acerca de nuestros sentimientos o de nuestra salud.
Hemos llegado a pensar que nuestros cuerpos son como si no existieran y solemos sentir muy poco por debajo del cuello. Muchas de nosotras pasamos la mayor parte de nuestro tiempo «fuera de nuestro cuerpo». En vez de verlo como un aliado y fuente de información importante, hemos llegado a verlo como vehículo para la práctica de nuestra adicción, y lo utilizamos como un objeto. Hemos olvidado que nuestro cuerpo cambia y la manera en que se siente cambiar.

Mejor es que preste atención a los mensajes de mi cuerpo. Si no lo hago, atraerá mi atención, tal vez mediante medidas extremas y dolorosas.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

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Meditación 29 de Enero: Impotencia

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Ante un obstáculo que es imposible de superar, la testarudez es algo estúpido. (SlMONE DE BEAUVOIR).

A algunas de nosotras no nos gusta oír esto, pero existen ciertas cosas en nuestras vidas sobre las que somos impotentes. De hecho, cuando llegamos a este punto, nos damos cuenta de que existen unas pocas cosas que no podemos controlar realmente.
Ciertamente, las zonas de nuestras vidas sobre las que somos realmente más impotentes son nuestros hábitos adictivos y compulsivos de trabajar, apresurarnos y estar siempre ocupadas. De hecho, ésta es una de las definiciones de la adicción. Una adicción es cualquier cosa que controla nuestras vidas, sobre la que no podemos hacer nada, y que hace que nuestra existencia sea ingobernable. Nuestra incapacidad para dejar de matarnos a nosotras mismas haciendo demasiado se ajusta ciertamente en esta categoría.

Saber cuándo abandonar puede ser mi mayor victoria.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

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Meditación 28 de Enero: Ser Prescindible/Control/Miedo

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Cuando tenia dieciséis años, mi madre me dijo que yo era prescindible y que, si no trabajaba duro, las empresas podrían deshacerse de mí. Trabajo de sesenta a setenta horas por semana, nunca me tomo un día libre, y mi marido y yo no hemos tomado vacaciones en doce años. Soy adicta al trabajo y me encanta serlo. (MUJER ANÓNIMA).

¡Vaya! ¿Tengo algo más que añadir? Esta mujer ha comprado todo el paquete.
Como ella, muchas de nosotras creemos que podemos controlar lo que percibimos como ser prescindibles haciéndonos indispensables. ¡Qué sofisticada ilusión de control! El trabajo obsesivo es algo diferente de tener pasión por nuestro trabajo.
Normalmente, las personas que están verdaderamente apasionadas con su trabajo también están apasionadas con sus pasatiempos y el tiempo dedicado a ellas mismas. Las personas adictas al trabajo no lo estamos. Trabajamos por miedo e intentamos convencernos de que lo adoramos. El miedo y el autoengaño van de la mano.

¿Soy prescindible para mí? Esa es la cuestión.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

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Meditación 27 de Enero: El Perdón

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Es muy fácil perdonar los errores ajenos. Requiere más seso y agallas perdonar a los demás por haber sido testigos de los nuestros. (JESSAMYN WEST).

¡Cuánto odiamos ser vistas en nuestro yo más desnudo! Nos sentimos nobles cuando perdonamos los errores horribles de los demás, pero nos paralizamos de culpabilidad y vergüenza cuando nos damos cuenta de que hemos sido descubiertas en nuestros peores momentos. Es tan tentador intentar encontrar algún error en los demás para distraer la atención de lo que hayamos hecho mal. Se nos ha dicho que la mejor defensa es una ofensa. ¡Qué difícil es reconocer nuestros propios errores! Y, sin embargo, ¡qué liberador!
Tenemos la posibilidad no sólo de olvidar a las personas que han sido testigos de nuestros errores, sino también de abrazarlas como un regalo que nos mantiene honestas.

A veces, mis cualidades están tan bien embaladas que tengo dificultad en reconocerlas como tales. A medida que me desembalo a mí misma, puedo desenvolver cada don.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

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Meditación 26 de Enero: Seguridad Económica

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Los humanos tienen que respirar, pero las empresas tienen que hacer dinero. )ALICE EMBEE).

Es correcto ganar dinero. Incluso es correcto para las empresas hacer dinero. Desafortunadamente, la adicción al dinero es tan desenfrenada en esta sociedad que hemos perdido toda perspectiva sobre el ganar dinero. Nos hemos convertido en adictos al proceso de ganar dinero. El dinero en sí mismo se ha vuelto irrelevante. Es el proceso de acumulación el que nos ha enganchado. Por mucho que tengamos, nunca es suficiente. Esto también es verdad a nivel empresarial. Más dinero nunca es suficiente. Hemos desarrollado una obsesión frenética por la acumulación de dinero. Lo juntamos, lo gastamos y lo acaparamos. Hemos olvidado que el dinero no es real. Es simbólico. Es moneda de curso legal. Es una forma de intercambio. Pero se ha convertido en algo tan real para todo el mundo que es más real que nuestra salud, nuestras relaciones o nuestras vidas.
La adicción al dinero y al trabajo con frecuencia van de la mano.

La seguridad económica es un concepto estático ilusorio y se expande de manera exponencial a medida que alcanzamos cada objetivo.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

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Meditación 25 de Enero: Dejarlo Estar

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Cuando estoy demasiado preocupada con algo, siempre me detengo y me pregunto a mí misma en qué afectará el asunto de que se trate a la evolución de la especie humana en los próximos diez millones de años, y esta pregunta siempre me ayuda a recobrar la perspectiva. (ANNE WILSON SCHAEF).

«Las pequeñas cosas importan mucho», especialmente cuando concentramos nuestra atención en ellas, nos obsesionamos y las rumiamos, sin ser capaces de dejarlas estar. A veces, en nuestra enfermedad, continuamos dando vueltas a pensamientos perturbadores en nuestra mente, creyendo que seguramente descubriremos alguna solución si pensamos suficientemente y comprobamos todos los puntos de la cuestión.
Cuando tenemos esta actitud, es seguro que hemos empezado el proceso adictivo y de que pensaremos hasta morir. Yo he descubierto que siempre que estoy en medio de mi proceso de adicción he perdido perspectiva. De repente me he convertido en el centro del universo y mis problemas son los únicos del mundo.
Siempre me ayuda ir hacia atrás y darme cuenta de que, sea cual sea el problema que tenga, probablemente no tiene proporciones universales. Esta toma de perspectiva me ayuda a ver que soy impotente sobre mi pensamiento de locura, y de que éste está haciendo que mi vida esté enajenada. En este punto puedo volver a tomar contacto con mi conocimiento de que un poder más grande que yo puede restablecer mi cordura, y puedo plantear el problema a este poder superior.

Una de las cosas que perdemos en el proceso de la enfermedad de la adicción es la perspectiva.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

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