Meditación 19 de Julio: Tiempo para estar sola/Ser Responsable

Por cada cinco personas americanas centradas y que funcionan bien, existen dos que nunca han tenido la oportunidad de descubrirse a si mismas. Tal vez se deba a que nunca estuvieron solas consigo misma. (MARYA MANNES).

Siempre se oye a las supermujeres decir: «Sé que tener tiempo para mí misma es importante. Pero no me es posible. Tengo demasiadas responsabilidades.»
Una siempre se pregunta por qué las mujeres que parecen tan poderosas y estar en la cima de sus vidas pueden volverse tan impotentes respecto a determinar qué hacer con su tiempo. Nuestra impotencia parece ser permanente y con frecuencia sólo emerge en relación con nuestras necesidades.
Como mujeres de éxito, solemos a menudo tener menos éxito en cuidar de nosotras mismas. Necesitamos una educación en autoayuda.

Las elecciones que hago acerca de mi tiempo son mías (¡incluso aunque no lo parezcan!).

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditación 18 de Julio: Impotencia

He descubierto que puedo acortar mi semana laboral hasta llegar a las quince horas por semana, y que todavía puedo seguir siendo una adicta al trabajo. (MICHELLE).

Para las adictas al trabajo, a las prisas y a estar siempre ocupadas, nos es casi imposible admitir que somos impotentes respecto a nuestra enfermedad. Con lentitud y, frecuentemente, con dolor tomamos conciencia de que simplemente no podemos parar, incluso aunque quisiéramos hacerlo. Si no estamos ocupadas haciendo algo, nos sentimos ansiosas y sin valor. Hemos organizado nuestras vidas en torno al trabajo y simplemente no podemos parar. Esto es impotencia. Nos damos cuenta progresivamente de que nuestro estado de ocupación permanente y nuestro trabajo interfieren en nuestras vidas. Nuestras vidas se vuelven ingobernables. Hay demasiadas cosas por hacer.
Para nosotras es difícil admitir la impotencia, porque podemos hacer más que los demás y estamos orgullosas de tener todo bajo control. A medida que nos hacemos conscientes de que nuestro control es un descontrol, tal vez estemos listas para empezar un camino de recuperación de nuestras vidas.

Sólo reconociendo mi impotencia respecto a mi trabajo y a mi estado de ocupación permanente puedo empezar a curarme.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditación 26 de Junio: Vivir la vida Plenamente

Cuando hablo de lo erótico, me refiero a la afirmación de la fuerza de vida de las mujeres; a esa energía creativa acrecentada, cuyo conocimiento y utilización estamos recuperando ahora en nuestro lenguaje, nuestra historia, nuestro movimiento, nuestro amor, nuestro trabajo y nuestras vidas. (AUDRE LORDE).

¡Qué maravillosa oportunidad la de hoy de poder celebrarnos a nosotras mismas como mujeres! Celebrarnos
a nosotras mismas no significa que no nos gustan los hombres o que los echamos por tierra. Simplemente nos celebramos a nosotras mismas y es la única contribución que las mujeres hemos hecho, estamos haciendo y podemos hacer.
Todas nosotras tenemos cualidades que nos son únicas. Nadie más tiene la combinación de cualidades que cada una de nosotras puede ofrecer y muchas de ellas no las tenemos a pesar de ser mujeres, sino porque somos mujeres. No compartir la totalidad de nuestras cualidades de mujer es una forma de ser hiriente y a nadie le gusta serlo.

¡Bravo! ¡Yo me celebro a mí misma!

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditación 25 de Junio: Desvalorización

He cambiado mi pensamiento negativo por mi adicción al trabajo. Así es como continúo maltratándome. (JUDY).

Nuestros sentimientos de desvalorización pueden tomar muchas formas, y una de las más obvias es el automaltrato. Muchas mujeres están empezando a ver que su adicción al automaltrato es su adicción principal.
Es dañino para el ser trabajar demasiado. Es dañino para el ser mantenerse tan ocupado que no tenemos tiempo para nosotras mismas. Es dañino para el ser estar tan ocupado cuidando de los demás que no tenemos conciencia de nuestras propias necesidades. Es dañino para el ser estar tan volcada hacia afuera que hemos perdido el sentido del mismo.
Cuando nos maltratamos a nosotras mismas, es inevitable el maltratar a los demás. Ambas formas de daño son destructivas.

Aunque nos hemos acostumbrado a dañarnos a nosotras mismas, realmente no creo que está bien para mí. Trataré de abrirme a lo que está bien para mí.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditación 22 de Junio: Conciencia del Proceso

La vida llega en oleadas; oleadas de soledad, y después más oleadas, cuando apenas tenemos tiempo de respirar. (MAY SARTON).

Las adictas al trabajo, las adictas a estar siempre ocupadas, y las adictas a las prisas se sienten mucho más a gusto y en confianza en los periodos en los que apenas tenemos tiempo para respirar. Sabemos cómo funcionar bajo presión y con plazos colgando sobre nuestras cabezas. En estos periodos es cuando brillamos.
Por desgracia, lo que nos asusta son los periodos de calma y de soledad potencial cuando los proyectos se acaban. Estar sin proyectos o plazos fijos nos mete el miedo en el cuerpo. Por suerte, casi nunca tenemos que enfrentarnos a este terror porque hemos dispuesto nuestras vidas de tal manera que rara vez tenemos un momento para respirar.
Si nos permitimos el tiempo para darnos cuenta, podemos ver que esta marea ascendente y descendente en la vida tiene su razón de ser. Necesitamos tener momentos de respiro. Nuestros cuerpos necesitan descansar de las subidas constantes de adrenalina o, en caso contrario, explotan.
Cuando nos permitimos estar más sanas, empezamos a experimentar y a atesorar las «oleadas» de nuestra vida y a darles la bienvenida como ejemplos de sabiduría infinita.

El océano nunca se cansa del flujo y reflujo de sus mareas. Tengo que aprender algo del océano.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditación 10 de Junio: Satisfacción

A pesar de la pobreza de mi experiencia externa, siempre he significado algo para mí misma, y he tenido todas las posibilidades de tropezar en mi sendero estrecho y recto, y de orar a los pies de mi Deidad; ¿qué más puede pedir un ser humano? (ALICE JONES).

La satisfacción con la propia vida es como ser untada con aceite cálido. ¡Es tan calmante escuchar las palabras de una persona contenta! Con frecuencia, equiparamos estar contenta y satisfecha con estar estancada.
¡Pero no es en absoluto lo mismo! La verdadera satisfacción con la propia vida es una aceptación de lo que es, y un prepararse para lo que pueda ser, soltando lo que pensábamos que debería ser.
La satisfacción es un lugar activo de quietud, un lugar atareado de calma. La satisfacción es un alivio en medio de la vida que, en muy raras ocasiones, sentimos las mujeres que hacemos demasiado. La satisfacción es el alma soltando un suspiro de alivio.

A veces, cuando hago balance, sólo miro a lo que no está hecho. También necesito lo que tengo, lo que se ha hecho y lo que se está haciendo.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditación 8 de Junio: Creatividad

El desorden es como un aluvión que obstruye la corriente del río y entorpece el flujo libre de la mente. (MAY SARTON).

El desorden parece una constante en nuestras vidas. Nuestras casas están desordenadas, nuestros escritorios están desordenados, nuestras mentes están desordenadas. Esta es la condición de las mujeres que hacemos demasiado.
Nunca podemos encontrar nuestro ser creativo hasta que reduzcamos el desorden en nuestras vidas. La mente tiene que tener la oportunidad de fluir libremente si queremos fluir sanamente.
Somos mujeres fuertes, bellas e inteligentes. El mundo necesita lo que tenemos que ofrecer.

La recuperación es como un dragaminas drenando una corriente obstruida.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).