Meditación 10 de Julio: Agotamiento

Vinisteis como un ejército solemne a aportar una nueva vida al hombre [sic]. Arrancasteis esa vida de la que ignorabais todo de su meollo y les dijisteis cómo tenía que ser. Les quitasteis cada hora, cada minuto, cada nervio y cada pensamiento hasta en los más remotos rincones de sus almas; y les dijisteis cómo tenía que ser. Vinisteis y prohibisteis la vida a los seres vivos. (AYNRAND).

Parece que Ayn Rand está hablando sobre este sistema masculino de hombres blancos y adictivo en el que vivimos, un sistema que es ajeno a las mujeres por nacimiento, y del que hemos llegado a creer que es necesario participar para sobrevivir. Pero ésta no es la realidad: es un sistema, y como sistema no contiene más verdad que otro sistema diferente. Por desgracia, hemos sido enseñadas en que dicho sistema es la realidad, a pesar de que, a ciertos niveles, sabemos que no lo es. Además, desgraciadamente, este sistema se alimenta de adicciones y las necesita para que podamos tolerarlo. Afortunadamente, tenemos otras opciones.

Estoy cansada de ser alguien que no soy.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditación 22 de Junio: Conciencia del Proceso

La vida llega en oleadas; oleadas de soledad, y después más oleadas, cuando apenas tenemos tiempo de respirar. (MAY SARTON).

Las adictas al trabajo, las adictas a estar siempre ocupadas, y las adictas a las prisas se sienten mucho más a gusto y en confianza en los periodos en los que apenas tenemos tiempo para respirar. Sabemos cómo funcionar bajo presión y con plazos colgando sobre nuestras cabezas. En estos periodos es cuando brillamos.
Por desgracia, lo que nos asusta son los periodos de calma y de soledad potencial cuando los proyectos se acaban. Estar sin proyectos o plazos fijos nos mete el miedo en el cuerpo. Por suerte, casi nunca tenemos que enfrentarnos a este terror porque hemos dispuesto nuestras vidas de tal manera que rara vez tenemos un momento para respirar.
Si nos permitimos el tiempo para darnos cuenta, podemos ver que esta marea ascendente y descendente en la vida tiene su razón de ser. Necesitamos tener momentos de respiro. Nuestros cuerpos necesitan descansar de las subidas constantes de adrenalina o, en caso contrario, explotan.
Cuando nos permitimos estar más sanas, empezamos a experimentar y a atesorar las «oleadas» de nuestra vida y a darles la bienvenida como ejemplos de sabiduría infinita.

El océano nunca se cansa del flujo y reflujo de sus mareas. Tengo que aprender algo del océano.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditación 11 de Mayo: Angustia

A cada mujer se le hace sentir que ella misma es su propia cruz que tiene que llevar si no puede ser una clónica perfecta del supermán varón y la clónica perfecta de la mística femenina. (BETTY FRIEDAN).

No es de extrañar que a veces nos sintamos llenas de angustia. Hay demasiado por hacer. Se nos piden demasiadas cosas. Se nos exige ser muchas personas, algunas de la cuales somos y otras no. La angustia es probablemente una respuesta normal a dicha situación.
Afortunadamente, no tenemos que detenernos ante la angustia. Es importante sentirla, atravesarla y continuar. Una de las maneras en las que quedamos atrapadas es bloqueando nuestros sentimientos y negándonos a admitirlos. A veces, parecería como si la vida nos atornillase a fondo. En esas ocasiones descubrimos que podemos movernos y continuar cuando nos dejamos sentir nuestros sentimientos de dolor y angustia.

Un tornillo es parecido a un cinturón: podemos deshacernos de él.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditación 30 de Abril: Aislamiento

Una de las razones por las que la sociedad se ha convertido en este barullo es porque estamos aislados unos/as de otros/as. (MAGGIE KUHN).

El aislamiento es una de las características de la adicción. El aislamiento es una de las características de las mujeres que hacemos demasiado.
Podemos estar rodeadas por personas todo el día, pero nuestra dedicación decidida a nuestro trabajo nos aísla. No nos gusta ser interrumpidas por las amigas. Nos enfadamos cuando las cosas no salen bien, y entonces los demás tienen miedo de acercarse a nosotras.
Nos hemos encerrado tanto en nuestro trabajo, en nuestras ocupaciones y en nuestras prisas como cualquier persona alcohólica en su botella. Hemos olvidado cómo salir, y ni siquiera tenemos el tiempo para recordarlo. Creemos que si tuviéramos simplemente más tiempo para centrarnos en nuestro trabajo nos sentiríamos mejor, y en vez de ello nos sentimos exhaustas. El aislamiento es una pérdida de energía.

Necesito aprender la diferencia entre aislamiento y soledad.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditación 21 de Abril: Conciencia de si misma

Hasta que se cuenta nuestra propia historia perdida, ninguna otra cosa que se diga puede bastarnos: continuaremos en silencio deseándola con vehemencia. (LAURA RIDING).

Probablemente, el viaje más importante que podamos emprender es el viaje interior. Hasta que sepamos quiénes somos, ¿cómo sería posible ofrecer lo que tenemos?
Cada una de nosotras es una combinación única de herencia y de experiencias. Nadie puede ofrecernos lo que nosotras tenemos que ofrecer. Sin embargo, si no tenemos la conciencia de nosotras mismas para hacernos responsables de nuestra singularidad, nunca podremos aportar nuestra contribución.
Uno de los efectos más desastrosos de nuestra enfermedad es que nunca tenemos realmente el tiempo para hacer el proceso de toma de conciencia, y después, cuando lo hacemos, estamos demasiado exhaustas para preocuparnos de él.

Necesito conocer mi historia… toda ella.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditación 14 de Abril: Hacer Balance/Gratitud

El cambio a largo plazo exige mirar honestamente a nuestras vidas y darnos cuenta de que es agradable ser necesitada, pero no a expensas de nuestra salud, de nuestra felicidad o de nuestra cordura. (ELLEN SUE STERN).

No hay ninguna dosis rápida para ninguna adicción, y la adicción al trabajo, a las prisas, a las ocupaciones y a cuidar de los demás son adicciones. Parte del «pensamiento que huele» de las personas adictas es querer una dosis rápida. No existe ninguna. Incluso querer una dosis rápida es parte de la enfermedad.
Los Doce Pasos funcionan, y es posible para nosotras vivir vidas serenas, felices y productivas. Pero la recuperación toma tiempo. Existen muchas colinas y valles a lo largo del camino, y si continuamos asistiendo a encuentros, recurriendo a nuestro mentor, y practicando el programa, descubriremos que tenemos una conexión con un poder más grande que nosotras, y que nuestras vidas mejoran.

Soy muy afortunada de tener el apoyo de un programa que funciona y la compañía de otras personas para hacer esta jornada conmigo.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditación 5 de Abril: Capacidad de conexión

El movimiento, los patrones y las conexiones de las cosas se hicieron manifiestas en un buen nivel. (ROBYN DAVIDSON).

Todo el mundo ha tenido momentos mágicos en sus vidas en los que ha tomado conciencia de la unidad de todas las cosas. Cuando ocurre esto, vemos el «movimiento, los patrones y las conexiones»; nos invade un sentimiento de calidez y tenemos un vislumbre de intenso alivio. Podemos conocer lo incognoscible. Conocemos lo incognoscible.
Pero cuando intentamos compartir estas experiencias, nos encontramos sin expresión. En nuestros balbucientes intentos por escribirlas de nuevo, las palabras parecen como pelotas de algodón que se hacen cada vez más grandes a medida que intentamos sacarlas de la boca. Con frecuencia, al intentar hablar sobre ese tipo de experiencias, perdemos nuestra conexión con ellas.

Confiaré en estos momentos de profunda paz interior. Y sé que no puedo conectar con ellos a menos que haga un alto.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).