Meditación 23 de Marzo: Colgarse

Para ser alguien tienes que durar. (RUTH GORDON).

Las mujeres que hacemos demasiado sabemos cómo «colgarnos». Nos quedamos atrapadas en situaciones que una persona cuerda hubiera abandonado hace años. Desde luego, esta persistencia es parte de nuestra locura. Estamos tan inmovilizadas al «colgarnos», que perdemos la perspectiva y no vemos que nuestra misma persistencia agrava una situación enfermiza. Si nos salimos de la situación, las organizaciones en las que participamos tal vez tengan la oportunidad de comprobar su propia realidad, o incluso quizá se permitan «tocar fondo» y salir a flote sin nosotras.
Aceptamos la virtud de la perseverancia, pero desafortunadamente nuestra dedicación a ella ha afectado nuestro juicio y nuestra capacidad de discernir lo que se necesita realmente.

En algunas situaciones es mejor abandonar; en otras es importante perseverar, y en otras, simplemente tenemos que esperar y ver qué sucede. El truco consiste en saber distinguir en qué situación nos encontramos.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditación 22 de Marzo: Paciencia/Decisiones

Nuestras decisiones más importantes no son tomadas, sino descubiertas. Podemos tomar las decisiones sin importancia, pero las más importantes requieren de nosotras que esperemos a que sean descubiertas. (ANNE WILSON SCHAEF).

Solemos forzar las decisiones sin haberlas madurado y cuando no están todavía listas para que las tomemos. Nos castigamos a nosotras mismas por ser indecisas, y otras personas comparten esta opinión de nosotras. Creemos que si fuéramos suficientemente sensatas, inteligentes, o claras, sabríamos lo que queremos. No respetamos que tal vez la razón por la que no podemos tomar una decisión es porque todavía no sabemos.
Durante muchas generaciones, las mujeres hemos sentido que teníamos que decir sí a todo. Después aprendimos que también es apropiado decir no, así que hemos practicado el decir no. Sin embargo, desgraciadamente es demasiado difícil para nosotras decir «no sé», y sentirnos cómodas con nuestro estado de no saber, hasta que sepamos.

La cualidad de mis decisiones es directamente proporcional a mi paciencia respecto a no saber.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditación 17 de Marzo: Devenir/Aceptación

Lo mejor de envejecer es que no pierdes todo lo que has sido en otras edades. (MADELINE L’ENGLE).

La vida es un proceso. Nosotras somos un proceso. Todo lo que ha sucedido en nuestras vidas ha sucedido por una razón y es una parte integrante de nuestro devenir.
Uno de los desafíos de nuestra vida consiste en integrar sus piezas tal como las vivimos. A veces, es tentador intentar rechazar grandes periodos de nuestras vidas u olvidar acontecimientos significativos, en especial si han sido dolorosos. Intentar borrar nuestro pasado es robarnos a nosotras mismas nuestra propia sabiduría ganada con tanto esfuerzo.
No existe una niña o una adolescente dentro de nosotras. Existe la niña o la adolescente que ha crecido dentro de nosotras.
Cuando nos damos cuenta de que entre las fuerzas más importantes que aportamos a nuestro trabajo están las experiencias de vida y las edades que hemos tenido, tal vez, no tengamos pena de envejecer.

Mi sabiduría surge cuando acepto e integro todo lo que he sido y todo lo que me ha sucedido.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditación 16 de Marzo: Lagrimas

Se me ha dicho que llorar me hace suave y, por lo tanto, insignificante. Es como si nuestra suavidad fuera el precio que hay que pagar por el poder, en lugar de ser el precio que se paga sencillamente con más facilidad y frecuencia. (AUDRE LORDE).

Nuestras lágrimas y nuestra suavidad no se valoran demasiado en esta sociedad, especialmente en el lugar de trabajo. En el pasado, las mujeres fueron inducidas a creer que podían ganar poder indirecto y manipulador a través de las lágrimas y su amable disposición para cuidar de los demás.
Muchas mujeres de hoy día nos hemos negado a utilizar nuestras lágrimas y nuestra amabilidad para conseguir lo que queremos. Desgraciadamente, este rechazo de nuestra parte más amable ha tenido como consecuencia que resultemos más rudas y agresivas, y que hayamos perdido nuestra totalidad.
Nosotras no somos sólo suaves ni sólo rudas. Simplemente somos.

Compartir mis lágrimas y mi suavidad es un acto de amor. Compartir mi fuerza y mi seguridad es también un acto de amor. Cuando me comparto a mí misma, estoy amando.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditación 15 de Marzo: Tiempo de Soledad

Cuando redescubrimos como individuos nuestro espíritu, normalmente tenemos el impulso de nutrir y cultivar esta toma de conciencia. (SHAKTI GAWAIN).

El tiempo de soledad es absolutamente esencial para el organismo humano. Muchas mujeres tenemos miedo de estar solas. Tenemos miedo de que si no hay alguien cerca, no haya ninguna presencia. Cuando hemos perdido la conciencia de nosotras mismas, intentamos llenar nuestro tiempo con trabajo, ocupaciones, comida y otras personas. Hemos estado asustadas de sondear nuestras propias profundidades. Nos ha dado miedo mirar adentro y encontrarnos con la posibilidad de que no hubiera nadie.
Pero cuando hemos tenido esta primera toma de conciencia de «redescubrir nuestro espíritu», sabemos que hay alguien ahí, dentro de nosotras, que merece la pena ser conocida.
No hay ningún medio de conocernos a nosotras mismas, a menos que tengamos tiempo de explorar solas. Necesitamos proteger y nutrir nuestro tiempo de soledad, incluso cuando parece difícil.

Mi tiempo de soledad es esencial para mi espíritu como la comida, el sueño y el ejercicio lo son para mi cuerpo. Espero ser capaz de recordarlo.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

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Meditación 12 de Marzo: Aceptación/Errores/Enmiendas

De todas los y las idiotas que he encontrado en mi vida, y Dios sabe que no han sido pocos/as ni pequeños/as, pienso que he sido la mayor. (ISAK DlNESEN).

Una de las maneras en que puedo recuperar mi poder y mi persona es admitir mis errores. A veces, es útil sentarse y hacer una lista de personas a las que he agraviado (incluida yo misma) y enmendarlo con las que sea posible y en situaciones que no les haga daño.
¿Qué sentimiento más limpio es el de aceptar y vivir mi propia vida, sin azotarme a mí misma por los errores cometidos? ¡Qué bien se siente una dejando saber a las personas agraviadas que soy consciente de lo que he hecho y que deseo de verdad cambiar mi comportamiento y hacer todo lo posible para vivir con más claridad y transparencia en el futuro!

Admitir nuestros errores y enmendarlos son herramientas poderosas para recuperarnos a nosotras mismas.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditación 11 de Marzo: Ordenando la casa/Lamentarse

Mi orden y mi desorden están llenos de lamentos, remordimientos y sentimientos complejos. (NATALIA GINZBURG).

Uno de los mejores regalos que me hizo mi madre fue ser ella misma una maravillosa ama de casa. No era maravillosa en nada más que en mantener la casa limpia; y en esto creía firmemente en su capacidad de hacerlo.
Fue una poetisa publicada, gran escritora de cuentos, pintora, excelente domadora de caballos, ávida lectora, notable coleccionadora de antigüedades, buscadora de lo psíquico y de los misterios del mundo, buena madre, amiga de verdad, leal y dedicada, insaciablemente curiosa, una autoridad en las tradiciones populares de los indios americanos, una investigadora intuitiva de rocas, fósiles y gemas antiguas, defensora de los derechos civiles de todo el mundo, y, sobre todo, una mujer fascinante y extraordinaria, pero era incapaz de mantener limpio el suelo de la cocina.
Yo no sufrí daño alguno por el estado de nuestra casa. Me entristecía el hecho de que, en algunas ocasiones, se juzgaba a sí misma negativamente.

Aunque no sea más que esto, espero poder recordar siempre lo que es realmente importante en esta vida.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).