Meditación 9 de Julio: Entusiasmo

Se necesita algo en lo que creer, algo en lo que se pueda poner todo el entusiasmo a corazón pleno. Necesitamos sentir que la vida tiene un sentido, de que se nos necesita en el mundo. (HANNAH SENESH).

Hace varios años tomé una decisión drástica. Decidí que sólo trabajaría en aquello que me entusiasmase. Yo era psicoterapeuta, conferenciante, y dirigía seminarios prácticos. Esta decisión me aterrorizó, puesto que yo era madre sin pareja y tenía responsabilidades económicas.
Decidí no aceptar ningún/a cliente que no me entusiasmase. No daría ninguna conferencia ni dirigiría ningún seminario práctico o taller por el dinero, el prestigio o el ego. Sólo haría lo que me pareciera justo hacer. Sólo haría las cosas que me parecieran intuitivamente relacionadas con el sentido y propósito de mi vida. Yo temía acabar siendo una marginada, una mujerzuela y morirme de hambre, a pesar de que ingresaba más dinero que antes desde que tomé esta decisión. Todavía vivo mi vida basada en esta decisión.

No digo que esto funcione para todo el mundo, pero ha funcionado para mí.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditación 7 de Julio: Amigas

Desde la primera vez que encontré a la pequeña niña hasta el momento de su muerte reciente, fuimos amigas durante setenta años. (SRA. MARY E. ACKLEY).

«Eramos amigas», una afirmación tan simple, pero tan poderosa: «Eramos amigas.» Cuántas de nosotras pueden decir realmente que éramos amigas.
Una de las realidades devastadoras de estar siempre ocupadas y de hacer demasiado es que tenemos cada vez menos tiempo para la amistad.
Tenemos que tomar citas para cultivarla. Pasar simplemente el tiempo con una amiga parece un lujo o incluso algo inadecuado. O también asumimos que somos amigas pero no hacemos nada para alimentar la relación. Tratamos a las amigas como nos tratamos a nosotras mismas, y esto no es muy agradable.

No es posible vivir una vida rica y plena sin amigos/as. Tengo que ser una amiga para tener al menos una amistad.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditación 4 de Julio: Autoestima

Las personas me llaman feminista cuando expreso sentimientos que me diferencian de un felpudo o de una prostituta. (REBECCA WEST).

Cuando una mujer cree que es igual, se la mira con lástima. Cuando afirmamos lo que conocemos, y lo que creemos se nos llama agresivas y poco femeninas. Cuando afirmamos que las mujeres son maravillosas y que estamos orgullosas de ser mujeres, se nos dice que estamos contra los hombres.
Cuando manifestamos nuestras percepciones, se nos dice que no entendemos la realidad. Cuando ponemos por delante nuestros valores, se nos llama locas y se nos reprocha que no entendemos la manera en que funciona el mundo. ¿Es así de extrañar que a veces tengamos dificultades con la autoestima?

El apaleamiento adopta muchas formas. Mi autoestima es constantemente asaltada, pero es realmente mía cuando llego a su esencia.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditación 3 de Julio: Humor

Oye tú, viejo pellejo negro, me dejas fría; me pareces un viejo paquete de plástico arrugado, con tus grandes orejas aleteando a los lados de tu cabeza como las alas de un buitre. (ZORA NEALE HURSTON).

Me gustan los escritos de Zora Neale Hurston. Tienen la cualidad de ir al meollo de las cosas, y lo hace con humor y claridad. ¿Cuántas veces hemos tenido pensamientos similares a los expresados en la cita, y no nos hemos permitido disfrutar las cosquillas y las risas en nuestra cabeza? Hacemos la vida tan seria y que las cosas sean tan importantes, que no nos atrevemos a reír por miedo a ofender.
Para no ofender a nadie, nos convertimos en personas sin humor y con vidas sin gracia. ¡Qué tonto!

Pienso que puede ser útil recordar que nuestro humor añade color a un mundo que se ha hecho gris e inatento.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditación 2 de Julio: Amabilidad

No he sido amable… he sido una gallina. (CLAUDIA).

Como mujeres, no se nos ha educado para ser amables. Hacemos cosas «agradables» para la gente, decimos cosas agradables y somos «amables». Muchas de nosotras creemos que si dejamos de ser amables, tenemos que ser desagradables. Habiéndonos aburrido de nuestra amabilidad, muchas hemos experimentado con la
posibilidad de ser desagradables.
Las que intentamos aclararnos con nosotras mismas y con las demás personas, hemos descubierto que nuestra amabilidad está íntimamente vinculada a nuestra autenticidad. Si queremos ser más auténticas, tenemos que estar dispuestas a soltar nuestra «amabilidad».
Al soltar nuestra amabilidad, descubrimos que somos más honestas. Ser honestas con nosotras mismas y con nuestras vidas es un paso esencial hacia la salud. Para ser más auténticas, tenemos también que abandonar el ser «gallinas» y arriesgarnos.

Con frecuencia, cuando decimos que estamos siendo amables para proteger a otras personas, la persona que estamos realmente protegiendo es a nosotras mismas.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditación 28 de Junio: Totalidad

¿No te das cuenta de que el mar es el hogar del agua ? Todo el agua está de viaje a menos que esté en el mar, tiene nostalgia y está obligada a volver a su casa algún día. (ZORA NEALE HURSTON).

Todos/as somos como el agua. Estamos de viaje de regreso a nosotros/as mismos/as. Algunas de nuestras jornadas nos han llevado muy lejos, y muchos de nuestros días han estado absorbidos por las orillas arenosas que nos contienen. Pero continuamos fluyendo como una corriente —abundante y crecida en la primavera de nuestra vidas, y reducida a un hilo, a medida que nos aproximamos al otoño de nuestros años—. «Retorno, retorno, retorno», murmuramos cuando saltamos sobre las piedras de nuestros senderos, sabiendo siempre que aunque podamos atravesar tierras extrañas, nuestro destino es un retorno.

El agua tiene que retornar al mar, lo mismo que yo tengo que retornar a mí.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditación 27 de Junio: Acción

Si quieres algo bien hecho, consigue una pareja de mujeres experimentadas para hacerlo. (BETTE DAVIS).

Si hay algo que sabemos hacer las «mujeres experimentadas» es conseguir que las cosas se hagan. Las mujeres somos tan prácticas. Poseemos una extraña capacidad para ver cuáles son las necesidades, arremangarnos las mangas y responder a ellas.
A veces se nos pasa por alto lo importante que es nuestra cotidianidad práctica. Añoramos una gran inspiración, un amplio reconocimiento o un salto adelante importante. Pero toda nuestra vida está hecha de tareas ordinarias que tienen que ser hechas. Cuando algo es común y ordinario, solemos no ver su importancia real. Lo que hacemos es importante, y lo hacemos bien. No verlo es una especie de falta de honestidad. Y no queremos ser inauténticas ¿verdad?

Soy una «mujer «experimentada» competente. Por lo menos, Bette Davis me apreciaba. Tal vez pueda apreciarme a mí misma.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).