Meditación 23 de Febrero: Autenticidad

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Se puede mentir con palabras y también con el silencio. (ADRIENNE RICH).

Cuando empezamos a curarnos, tenemos una nueva apreciación de las palabras de Jesús: «Conoceréis la verdad y la verdad os hará libres.» Parte del propósito de nuestro comportamiento adictivo es que no estemos en contacto con nosotras mismas, y, cuando esto sucede, no podemos ser honestas con ninguna persona. Debemos saber lo que pensamos y sentimos para ser honestas con los demás. Al principio de nuestra recuperación, empezamos a darnos cuenta lentamente de lo lejos que nos hemos ido de nosotras mismas… ¡desde luego, nos hemos alejado un largo recorrido!
Hemos estado temerosas de decir la verdad con toda honestidad. Hemos tenido miedo de perder nuestros empleos,nuestras amistades y todo lo que tenemos. A medida que nos volvemos más honestas, empezamos a deshacer el embrollado nudo de falsedad, introversión, control y confusión. Vemos cómo nuestra falsedad ha conducido a la confusión, e incluso cuando ha sido un proceso difícil, nos encontramos suspirando de alivio en la brisa refrescante de la autenticidad.

Estoy recuperando de nuevo, poco a poco, mi capacidad para ser honesta. Estoy asombrada de lo mucho que me había apartado de mí misma.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

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Meditación 16 de Febrero: Devenir/Ilusiones

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Son nuestras ilusiones sobre nuestras ilusiones lo que nos engancha. (ANNE WILSON SCHAEF).

Nuestras adicciones nos llevan a una vida de ilusión. Alimentan nuestra ilusión de control, nuestra ilusión de perfección y nuestra inautenticidad. Nuestra conducta adictiva nos permite negar la realidad y justificar no vivir nuestra vida. Caemos en una niebla de ilusiones, sean ilusiones de romance, de poder, de éxito y, de algún modo, perdemos la vida.
Una de las cualidades significativas de un adulto es ser capaz de separarse de la ilusión y de alimentarse con la realidad más que con espejismos. Contrariamente a la opinión popular, esto no significa que tengamos que vivir vidas tontas y aburridas. Significa que tenemos que vivir nuestra vida.

¡Yupii! Para cambiar, probemos a vivir la realidad.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

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Meditación 13 de Febrero: Moral Personal

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No quiero, y no lo haré, cortar mi conciencia para «estar a la última». (LlLLIAN HELLMAN).

Uno de los efectos del proceso de adicción es que gradualmente perdemos contacto con nuestra moral personal y nos deterioramos lentamente como personas morales. Es fácil ver cómo la persona alcohólica o drogadicta está dispuesta cada vez más a mentir, engañar, robar, e incluso a matar o a herir a la persona a la que quiere, para conseguir su dosis. Pero las mujeres que hacemos demasiado no somos diferentes. También tenemos deslices morales. Retenemos información, mentimos, engañamos o rebajamos a los demás para seguir adelante. Estamos dispuestas a pasar por alto nuestras normas de conducta y nuestra moral para llegar hasta la cumbre, para «estar a la última». Cuando pasamos por alto nuestra moral personal, hemos vendido nuestra alma y estamos perdiendo el «yo que es realmente yo».
Parte de nuestra recuperación consiste en reconocer que nuestra moral personal es uno de nuestros activos más preciados, y que es demasiado importante para tratarla a la ligera.

Me valoro suficiente para darme cuenta de que mi moral personal es una baliza que hay que seguir.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

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Meditación 2 de Febrero: Felicidad

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No es fácil encontrar la felicidad dentro de nosotras, y no es posible encontrarla en cualquier otra parte. (AGNES REPPLIER).

Somos la fuente de nuestra propia felicidad. Nuestra felicidad está dentro de nosotras. Ninguna otra persona ni ninguna otra cosa puede proporcionárnosla. Podemos intentar encontrar toda clase de cosas fuera de nosotras para llenarnos y hacernos felices, pero todas ellas tienen corta vida. Pensamos que el éxito, el reconocimiento, el respeto, el dinero y el prestigio lo harán por nosotras. Son agradables por un momento, pero continúa el sentimiento de que falta algo. Esto no quiere decir que una persona feliz no pueda tener todos estos aditamentos del éxito, que sí que puede. La felicidad, sin embargo, no es el resultado de estos símbolos del éxito.
La felicidad es etérea. Sólo actúa dentro, y, cuando la buscamos, se vuelve todavía más elusiva.

Tengo la oportunidad de abrirme a la felicidad que es mía hoy y no intentar llenarme con sustitutos de felicidad.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

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Meditación 31 de Enero: Darnos a Nosotras mismas

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Alguien casi se marchó con todo lo que yo tenia. (NTOZAKE SIIANGR).

En tanto que mujeres, solemos ser tan generosas, especialmente con nosotras mismas, que vamos dando pequeños pedazos de nosotras, casi a cualquiera que lo pide. Con el tiempo, apenas lo notamos. A veces, los pedazos que damos son tan minúsculos que parecen realmente sin importancia… un favor por aquí… algo que sabemos que no es correcto y dejamos pasar, por allá… tragarnos la rabia de una injusticia que se nos hace, por otro lado… No podemos solucionarlo individualmente, y no somos conscientes del efecto acumulativo de años de desprendernos de pequeños pedazos de nosotras mismas.
Nos sentamos y gritamos: «¡¡¡Alguien casi se marchó con todo lo que yo tenía!!!» Nos hemos dejado casi devorar por los que nos rodean.

Darme a mí misma o ser tacaña no son mis dos únicas opciones. Puedo compartirme a mí misma. Pero para compartirme a mí misma tengo que tener algo que poder compartir.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

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Meditación 23 de Enero: Autenticidad

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Cuando una mujer dice la verdad, está creando la posibilidad de más verdad a su alrededor. (ADRIENNE RICH).

La autenticidad es contagiosa, lo mismo que lo es el ser auténtica. Necesitamos más autenticidad en el mundo.
Muchas de nosotras nos hemos enorgullecido de ser auténticas. Hemos intentado serlo siempre y hemos creído que lo éramos. Ha sido aterrador cuando se nos ha dicho que éramos «demasiado auténticas», o cuando se nos ha dicho que no saldríamos adelante si continuábamos siendo tan «descaradamente auténticas». Poco a poco hemos aprendido a «transigir». Hemos aprendido a decir lo que se espera que digamos y a no ofender. Hemos perdido el contacto con la toma de conciencia de que no somos auténticas, cuando seguimos adelante haciendo algo que realmente no sentimos correcto hacer. Hemos llegado a no esperar autenticidad de nosotras mismas ni de las personas que nos rodean. Estamos incluso sorprendidas cuando la encontramos.

Si queremos sanar, tenemos que empezar a ser auténticas con nosotras mismas y con los demás. Crear la posibilidad de más verdad depende de cada una de nosotras.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

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Meditación 21 de Enero: Miedo/Inautenticidad/Rechazo

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La mentirosa, en su terror, quiere llenar el vacío con cualquier cosa. Sus mentiras son la negación de su miedo: una manera de mantener el control. (ADRIENNE RICH).

Nuestro miedo es como la primera ficha en una fila de dominó. Nuestra negación del miedo nos empuja a mentir, a engañar y a convertirnos en personas que no respetamos para mantener la ilusión del control. Mentimos porque tenemos miedo, y tenemos miedo porque mentimos. Es un círculo vicioso y nos sentimos atrapadas en medio de estos sentimientos devastadores.
¡Qué alivio supone admitir nuestros miedos! ¡Qué alivio es admitir que somos impotentes ante nuestros miedos y que éstos están haciendo que nuestra vida sea ingobernable! Este reconocimiento abre la puerta a admitir que si regresamos a nuestro proceso interno, a un poder más grande que nosotras mismas, podemos sentirnos saludables de nuevo.

Todo el mundo se siente asustado a veces; eso es humano. Cuando nuestra vida está gobernada por el miedo, eso es adicción.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

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