Meditación 2 de Mayo: Valor

Recuerda, Ginger Rogers hizo todo lo que hacía Fred Astaire, pero además lo hacía de espaldas y con tacones. (EAITH WHITTLESEY).

¡Es verdad! Ginger Rogers era increíblemente buena en lo que hacía, y también lo somos nosotras. Las mujeres
tenemos que tener valor para reconocer qué buenas somos en lo que hacemos. Estamos atrapadas en una extraña expectativa cultural de tener que ser al mismo tiempo competentes y pasivas. Con frecuencia esto produce una clase de humildad que es realmente una negación de nuestra cualificación.
Las mujeres que hacemos demasiado también parecemos vacilar entre exagerar nuestra competencia y sentir que no tenemos valor y que somos totalmente incompetentes. Este vacilar entre los dos extremos forma parte de la enfermedad de adicción.
La prueba real del valor es ser realista y dejarnos saber que realmente somos competentes en muchas cosas.

Ser buenas en lo que hacemos no es una maldición. Es un regalo que procede de nosotras mismas y de un poder mayor que nosotras.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditación 17 de Marzo: Devenir/Aceptación

Lo mejor de envejecer es que no pierdes todo lo que has sido en otras edades. (MADELINE L’ENGLE).

La vida es un proceso. Nosotras somos un proceso. Todo lo que ha sucedido en nuestras vidas ha sucedido por una razón y es una parte integrante de nuestro devenir.
Uno de los desafíos de nuestra vida consiste en integrar sus piezas tal como las vivimos. A veces, es tentador intentar rechazar grandes periodos de nuestras vidas u olvidar acontecimientos significativos, en especial si han sido dolorosos. Intentar borrar nuestro pasado es robarnos a nosotras mismas nuestra propia sabiduría ganada con tanto esfuerzo.
No existe una niña o una adolescente dentro de nosotras. Existe la niña o la adolescente que ha crecido dentro de nosotras.
Cuando nos damos cuenta de que entre las fuerzas más importantes que aportamos a nuestro trabajo están las experiencias de vida y las edades que hemos tenido, tal vez, no tengamos pena de envejecer.

Mi sabiduría surge cuando acepto e integro todo lo que he sido y todo lo que me ha sucedido.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditación 7 de Marzo: Cordura

Si, como alguien ha dicho,«… ser realmente civilizada, es abrazar la enfermedad…» (ROBYN DAVIDSON).

Uno de los subproductos de vivir y de trabajar en situaciones de locura es que nuestra tolerancia de la misma aumenta de manera exponencial. Se deteriora nuestra capacidad para discernir lo que tiene sentido. Con tanta gente a nuestro alrededor que exhiben continuamente comportamientos extraños, empezamos a cuestionar nuestra cordura. Con frecuencia no estamos locas. Es la situación la que es de locura, y nos volvemos cada vez más dementes cuando intentamos adaptarnos a ella.
Si «ser realmente civilizada, es abrazar la enfermedad», tal vez tengamos que echar un vistazo a lo que hemos definido como «civilización».

No estoy loca; se trata simplemente de que mi situación personal parece que está exigiendo la existencia de una persona loca.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditación 19 de Febrero: Juegos malabares

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Normalmente estamos más bien orgullosas de nosotras mismas por haber sido capaces de introducir el trabajo creativo entre las tareas y obligaciones domésticas. No estoy segura de que merezcamos un sobresaliente por ello. (TONI MORRISON).

Las mujeres que trabajan fuera de casa no son las únicas mujeres obsesionadas con el trabajo. Las que están en casa a tiempo completo rara vez tienen tiempo para ellas mismas y sus proyectos creativos. Después de todo, los niños y la casa están presentes veinticuatro horas al día. Siempre hay algo que hacer.
Nuestra principal habilidad no es tal vez el que las cosas queden hechas, sino quizá el hacer juegos malabares con los proyectos, de manera que todo parece hacerse, y así nos sentimos mejor. ¡Atención! Hacer juegos malabares con los proyectos es uno de los síntomas de las mujeres adictas al trabajo. En lugar de reducir los proyectos a los que razonablemente pueden llevarse a cabo, la adicta al trabajo intenta ejecutarlos todos.

Las malabaristas no son muy bien pagadas y, a veces, se les cae a la cabeza uno de los bolos que están lanzando al aire.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

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Meditación 31 de Enero: Darnos a Nosotras mismas

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Alguien casi se marchó con todo lo que yo tenia. (NTOZAKE SIIANGR).

En tanto que mujeres, solemos ser tan generosas, especialmente con nosotras mismas, que vamos dando pequeños pedazos de nosotras, casi a cualquiera que lo pide. Con el tiempo, apenas lo notamos. A veces, los pedazos que damos son tan minúsculos que parecen realmente sin importancia… un favor por aquí… algo que sabemos que no es correcto y dejamos pasar, por allá… tragarnos la rabia de una injusticia que se nos hace, por otro lado… No podemos solucionarlo individualmente, y no somos conscientes del efecto acumulativo de años de desprendernos de pequeños pedazos de nosotras mismas.
Nos sentamos y gritamos: «¡¡¡Alguien casi se marchó con todo lo que yo tenía!!!» Nos hemos dejado casi devorar por los que nos rodean.

Darme a mí misma o ser tacaña no son mis dos únicas opciones. Puedo compartirme a mí misma. Pero para compartirme a mí misma tengo que tener algo que poder compartir.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

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Meditación 23 de Enero: Autenticidad

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Cuando una mujer dice la verdad, está creando la posibilidad de más verdad a su alrededor. (ADRIENNE RICH).

La autenticidad es contagiosa, lo mismo que lo es el ser auténtica. Necesitamos más autenticidad en el mundo.
Muchas de nosotras nos hemos enorgullecido de ser auténticas. Hemos intentado serlo siempre y hemos creído que lo éramos. Ha sido aterrador cuando se nos ha dicho que éramos «demasiado auténticas», o cuando se nos ha dicho que no saldríamos adelante si continuábamos siendo tan «descaradamente auténticas». Poco a poco hemos aprendido a «transigir». Hemos aprendido a decir lo que se espera que digamos y a no ofender. Hemos perdido el contacto con la toma de conciencia de que no somos auténticas, cuando seguimos adelante haciendo algo que realmente no sentimos correcto hacer. Hemos llegado a no esperar autenticidad de nosotras mismas ni de las personas que nos rodean. Estamos incluso sorprendidas cuando la encontramos.

Si queremos sanar, tenemos que empezar a ser auténticas con nosotras mismas y con los demás. Crear la posibilidad de más verdad depende de cada una de nosotras.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

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Meditación 17 de Enero: Pensar

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Para lograr algo, tienes que pensar… Tienes que saber lo que estás naciendo, y eso es poder real. (AYNRAND).

A veces, pensar es algo infrecuente en algunos círculos, mientras que en otros se exagera. En tanto que sociedad, nos hemos vuelto tan unilaterales respecto al pensamiento racional, lineal y lógico, que muchas de nosotras estamos confundidas en lo que concierne a pensar. Somos muy dualistas en nuestra manera de pensar sobre el pensar mismo.
Hemos llegado a creer que debemos ser mujeres frías, calculadoras, lógicas y racionales, o que debemos arrojar todos los pensamientos por la ventana y apostar por los aspectos sentimentales e intuitivos de nuestra sociedad. Cualquiera de estas dos soluciones tiene como consecuencia el desequilibrio que nos deja insatisfechas.
No hay nada malo en pensar, sino en la manera como pensamos. Con frecuencia, nos dirigimos por nuestra mente lógica y racional, sin permitir que sea informada por nuestro ser y por otros procesos de pensamiento como la intuición, la atención y el darse cuenta. Es en la sinergia entre todos estos aspectos de nuestra mente donde comienza el verdadero pensar.

Mi cerebro es un gran don. Utilizarlo totalmente acrecienta su valor.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

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