Meditación 23 de Abril: Culpabilidad

Disimular es algo muy seguro. A cambio de hacerlo puedes obtener un precio desmedido del kilo de carne del mercado. (COLETTE DOWLING)

Solemos ser expertas en culpabilidad. Ciertamente lo hemos aprendido de nuestras maestras. Incuestionablemente y con gran tenacidad hacemos nuestras tareas sin una queja ni un reproche.
Sin embargo, vamos armadas con nuestros suspiros, los dientes apretados, un aspecto patético de resignación y nuestros hombros caídos. Nuestra frase favorita es: «Está bien», pero realmente no es lo que queremos decir. Una de nuestras capacidades es la de sufrir, ¡y lo hacemos tan bien! Obtenemos nuestro kilo de carne, pero perdemos en ello nuestras almas.

Dime: ¿Vale realmente la pena? ¿Estamos listas para abandonar el juego de la culpabilidad? Se hace infinitamente aburrido.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditacion 19 de Abril: Precipitarse y Apresurarse

A veces, me gustaría tener parches que me mantuvieran entera. (PAM).

En ocasiones, realmente nos sentimos impotentes a nuestra necesidad de precipitarnos y de mantenernos ocupadas, y nos gustaría sencillamente que existiera una manera de podernos detener. Nuestra vida parece verdaderamente abrumadora e ingobernable.
Nos asombramos de hasta qué punto nos sentimos aliviadas cuando podemos realmente admitir que somos impotentes respecto a esta conducta insana y quenuestra vida no va como nos gustaría que fuese.
Somos mujeres poderosas, y al mismo tiempo somos impotentes respecto a nuestras vidas alocadas. ¡Qué consuelo supone saber que un poder más grande que nosotras puede restaurar nuestra cordura! ¡Qué alivio saber que nuestro reconocimiento de que nuestra vida es enfermiza en este momento abre la puerta a
la salud!
¡Qué alivio ver y saber que tenemos el camino abierto ante nosotras para renovar la cordura, cuando dirigimos nuestras vidas y nuestras voluntades hacia ese
poder más grande que nosotras!
Poner parches no serviría de mucho de todas maneras,pero cambiar nuestras vidas suena a una opción con posibilidades reales.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditación 19 de Noviembre: Gestión del Tiempo

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Trabajo tanto sobre mi gestión del tiempo que no consigo hacer nada más. (ANÓNIMO).

Podemos absorbernos tanto en una nueva técnica, que la técnica misma se convierte en otro monstruo en nuestras vidas, y nos hacemos esclavos de ellas.
La gestión del tiempo puede ser una buena cosa. Puede ayudarnos a mirar cómo lo empleamos. Puede servirnos para volvernos más eficaces en hacer un trabajo y puede ayudarnos a aprender a hacer cosas viejas de nuevas maneras. Ninguna de nosotras es tan eficaz como podría serlo, y la eficacia es muy útil.
Sin embargo, cuando utilizamos una técnica para apoyar nuestra enfermedad de adicción al trabajo, esa técnica se convierte en parte del problema. Por desgracia, las personas adictas saben muy bien cómo utilizar cualquier cosa que apoye su enfermedad.
Cuando nos estamos recuperando, tenemos una mejor perspectiva para evaluar nuestra utilización de los medios que hacen que nuestras vidas sean más serenas y más saludables.

Estaré abierta a los medios que sirvan para mi recuperación, reconociendo que los Doce Pasos de los Alcohólicos Anónimos son una de las mejores herramientas para este objetivo.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

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Meditación 16 de Septiembre: Estar Obsesionada

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Creo que cuando la gente dice «mejor y más grande», debería decir «más grande y peor». (MARIE ELIZABETH KANE) (13 años).

Las mujeres que hacemos demasiado hemos abrazado la expectativa cultural de más, más, más. Queremos más dinero, más poder, más reconocimiento, más aceptación, más… Llegamos a estar obsesionadas por obtener cualquier cosa que creemos que debemos tener. A medida que progresan nuestras adicciones, disminuyen nuestros valores.
Es fácil ver cómo una alcohólica o una drogadicta hacen cualquier cosa para obtener su dosis. Pero las adictas al trabajo y a cuidar de los demás se vuelven casi tan moribundas como aquéllas cuando su dosis se ve amenazada. La piedra angular de cualquier comportamiento adictivo es la pérdida de contacto con nuestra propia moral y nuestra espiritualidad. Llegamos a estar en «bancarrota espiritual». Llegamos a ser «más grandes y peores».

Es un alivio saber que la recuperación de cualquier adicción está garantizada con sólo hacer el trabajo que necesito hacer. Realmente no quiero ser una «mala chica».

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

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Meditación 8 de Agosto: Entusiasmo

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Siempre que tengo que elegir entre dos males, siempre escojo el que no he probado nunca. (MAE WEST).

Mae West fue una mujer de una actividad frenética que siempre mostraba entusiasmo y pasión por la vida. Siempre que vemos una de sus películas o alguna de sus entrevistas, quedamos impresionadas por su impetuosa vitalidad. En algunos aspectos constituye un buen modelo.
No necesitamos ser impetuosas para aprender algo sobre nuestro entusiasmo. El entusiasmo no es redondo. Tiene esquinas puntiagudas y, a veces, irrita a las personas que no lo comparten. Muchas mujeres hemos intentado dominar nuestro entusiasmo para no ofender. Es posible incluso que nos hayamos intentado deshacernos de él con la madurez. ¡Qué despilfarro! ¡Otro pedazo de nosotras cortado de un tajo!

Mi entusiasmo y mi vivacidad están íntimamente conectados. Y para mí es perfecto tener las dos cosas.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

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Meditación 24 de Junio: Valor

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Éste es el arte del valor: ver las cosas como son y creer aún que la victoria no se halla en los que evitan lo malo, sino en los que saborean cada gota de lo bueno con una conciencia viva. (VICTORIA LINCH).

¡Qué exactitud en las palabras! El valor no consiste simplemente en ver las cosas tal como son, lo cual es enormemente importante, sino que estriba en aceptar la realidad con la ingenuidad de continuar viendo y experimentando las muchas cosas buenas que nos suceden.
Recuerdo que cuando estaba estudiando el bachillerato me pusieron el apodo de «Pollyanna», porque siempre podía ver algo interesante y emocionante en todo lo que nos sucedía. No siempre me gustaban aquellos informes aburridos y aquella especie de exámenes sádicos, pero, si he de ser honesta conmigo misma, he de reconocer que siempre había aprendido algo cuando habían acabado. A causa del apodo y del sutil juicio que comportaba, empecé a cuestionarme a mí misma. Después de reflexionar un poco, me di cuenta de que Pollyanna era alguien que rechazaba lo negativo y sólo veía lo positivo. Yo no lo hacía. Yo veía y aceptaba lo negativo y me deleitaba en lo que era positivo. Como resultado, acabar el bachillerato no fue difícil para mí. Tampoco lo ha sido nunca trabajar.

Una sonrisa, un saludo en el ascensor, unos pocos minutos de tranquilidad… significan saborear cada gota de lo bueno.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

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Meditación 1 de Junio: Libertad

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No hemos disfrutado de nuestra libertad durante suficiente tiempo para saber exactamente cómo debe utilizarse. (PHYLLIS MCGINLEY).

A medida que las mujeres hemos luchado para ser libres, hemos intentado varias formas de libertad. Solíamos pensar que éramos libres cuando nos convertíamos en la clase de mujer que los hombres querían que fuésemos. Después pensamos que éramos libres cuando podíamos ser como los hombres. Pensábamos que éramos libres cuando podíamos tratar a los hombres del mismo modo que habíamos sido tratadas.
Pensábamos que éramos libres cuando tuvimos acceso a los trabajos en los que podíamos reducir nuestra expectativa de vida mediante enfermedades relacionadas con el estrés. Pensábamos que éramos libres cuando formamos equipos y pudimos jugar a juegos que no tenían ningún interés. Pensábamos que éramos libres cuando tuvimos dinero, poder e influencia.

Toma tiempo evolucionar hacia la libertad. Todavía tenemos tiempo.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

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