Meditación 2 de Septiembre: Sintiéndose Bien

Tener limites no complica la vida, los limites simplifican la vida. (MAS ALLA DE LA CODEPENDENCIA).

Hay un aspecto positivo a poner limites. Aprendemos a escucharnos a nosotros mismos e identificar lo que nos duele y lo que no nos gusta. Pero también aprendemos a identificar que se siente bien.
Estamos dispuestos a tomar algunos riesgos y al hacer esto, mejoramos nuestra calidad de vida.
¿Que nos gusta? ¿Que se siente bien? ¿Que nos da placer? ¿De quien disfrutamos compania? ¿Que nos ayuda a sentirnos bien en la mañana? ¿Que es un verdadero placer en nuestra vida? Cuales son las pequeñas actividades diarias que nos hacen sentir cuidados y queridos?
¿Qué satisface a nuestro ser emocional, espiritual, mental y físico?
¿Qué es lo que no hace sentir bien?

Nos hemos descuidado por mucho tiempo. No hay necesidad de hacerlo mas, no la hay. Si siente bien, y las consecuencias son amor a si mismo y no auto derrota, hazlo!

Hoy haré por mi mismo las cosas que hacen de la vida mas placentera. No me negare estos sanos placeres.

(Melody Beattie de su Libro El Lenguaje del Adiós).

Meditación 5 de Mayo: Sentirse Sobrepasada

Intento recordar aquel momento en el que pasé de recibir a dar; porque en esta cultura, cuando pasas a ser la que das, te retiran todos los apoyos y las cosas empiezan a ser difíciles. NORMA JEAN HARRIS (Sheila Ballantyne).

Las adictas a cuidar de los demás nunca sabemos cuándo ocurrió. Se nos había educado para creer que si cuidábamos de los demás, los escuchábamos y los comprendíamos, a su vez, los demás cuidarían de nosotras.
Creemos firmemente que las relaciones se construyen sobre la base de que unas personas cuiden de otras, y si empezamos nosotras a hacerlo, obtendremos a cambio la misma moneda. ¡Qué decepción descubrir que esta creencia no la tiene todo el mundo, y que además cuanto más cuidamos a la gente, más quieren de nosotras!
Nos sentimos exprimidas, resentidas, sobrepasadas y sentimos que se aprovechan de nosotras. Éstos parecen ser los sentimientos normales de esta situación. Gracias a Dios, no tenemos por qué estancarnos ahí. Reconocer simplemente los sentimientos nos ayuda a empezar a comprobar nuestros postulados sobre el cuidar de los demás.

El amor no es cuidar de los demás, y cuidar de los demás no es amor. No podemos comprar el amor… porque éste es un regalo.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditación 23 de Abril: Culpabilidad

Disimular es algo muy seguro. A cambio de hacerlo puedes obtener un precio desmedido del kilo de carne del mercado. (COLETTE DOWLING)

Solemos ser expertas en culpabilidad. Ciertamente lo hemos aprendido de nuestras maestras. Incuestionablemente y con gran tenacidad hacemos nuestras tareas sin una queja ni un reproche.
Sin embargo, vamos armadas con nuestros suspiros, los dientes apretados, un aspecto patético de resignación y nuestros hombros caídos. Nuestra frase favorita es: «Está bien», pero realmente no es lo que queremos decir. Una de nuestras capacidades es la de sufrir, ¡y lo hacemos tan bien! Obtenemos nuestro kilo de carne, pero perdemos en ello nuestras almas.

Dime: ¿Vale realmente la pena? ¿Estamos listas para abandonar el juego de la culpabilidad? Se hace infinitamente aburrido.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditacion 19 de Abril: Precipitarse y Apresurarse

A veces, me gustaría tener parches que me mantuvieran entera. (PAM).

En ocasiones, realmente nos sentimos impotentes a nuestra necesidad de precipitarnos y de mantenernos ocupadas, y nos gustaría sencillamente que existiera una manera de podernos detener. Nuestra vida parece verdaderamente abrumadora e ingobernable.
Nos asombramos de hasta qué punto nos sentimos aliviadas cuando podemos realmente admitir que somos impotentes respecto a esta conducta insana y quenuestra vida no va como nos gustaría que fuese.
Somos mujeres poderosas, y al mismo tiempo somos impotentes respecto a nuestras vidas alocadas. ¡Qué consuelo supone saber que un poder más grande que nosotras puede restaurar nuestra cordura! ¡Qué alivio saber que nuestro reconocimiento de que nuestra vida es enfermiza en este momento abre la puerta a
la salud!
¡Qué alivio ver y saber que tenemos el camino abierto ante nosotras para renovar la cordura, cuando dirigimos nuestras vidas y nuestras voluntades hacia ese
poder más grande que nosotras!
Poner parches no serviría de mucho de todas maneras,pero cambiar nuestras vidas suena a una opción con posibilidades reales.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditación 19 de Noviembre: Gestión del Tiempo

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Trabajo tanto sobre mi gestión del tiempo que no consigo hacer nada más. (ANÓNIMO).

Podemos absorbernos tanto en una nueva técnica, que la técnica misma se convierte en otro monstruo en nuestras vidas, y nos hacemos esclavos de ellas.
La gestión del tiempo puede ser una buena cosa. Puede ayudarnos a mirar cómo lo empleamos. Puede servirnos para volvernos más eficaces en hacer un trabajo y puede ayudarnos a aprender a hacer cosas viejas de nuevas maneras. Ninguna de nosotras es tan eficaz como podría serlo, y la eficacia es muy útil.
Sin embargo, cuando utilizamos una técnica para apoyar nuestra enfermedad de adicción al trabajo, esa técnica se convierte en parte del problema. Por desgracia, las personas adictas saben muy bien cómo utilizar cualquier cosa que apoye su enfermedad.
Cuando nos estamos recuperando, tenemos una mejor perspectiva para evaluar nuestra utilización de los medios que hacen que nuestras vidas sean más serenas y más saludables.

Estaré abierta a los medios que sirvan para mi recuperación, reconociendo que los Doce Pasos de los Alcohólicos Anónimos son una de las mejores herramientas para este objetivo.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

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Meditación 16 de Septiembre: Estar Obsesionada

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Creo que cuando la gente dice «mejor y más grande», debería decir «más grande y peor». (MARIE ELIZABETH KANE) (13 años).

Las mujeres que hacemos demasiado hemos abrazado la expectativa cultural de más, más, más. Queremos más dinero, más poder, más reconocimiento, más aceptación, más… Llegamos a estar obsesionadas por obtener cualquier cosa que creemos que debemos tener. A medida que progresan nuestras adicciones, disminuyen nuestros valores.
Es fácil ver cómo una alcohólica o una drogadicta hacen cualquier cosa para obtener su dosis. Pero las adictas al trabajo y a cuidar de los demás se vuelven casi tan moribundas como aquéllas cuando su dosis se ve amenazada. La piedra angular de cualquier comportamiento adictivo es la pérdida de contacto con nuestra propia moral y nuestra espiritualidad. Llegamos a estar en «bancarrota espiritual». Llegamos a ser «más grandes y peores».

Es un alivio saber que la recuperación de cualquier adicción está garantizada con sólo hacer el trabajo que necesito hacer. Realmente no quiero ser una «mala chica».

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

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Meditación 8 de Agosto: Entusiasmo

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Siempre que tengo que elegir entre dos males, siempre escojo el que no he probado nunca. (MAE WEST).

Mae West fue una mujer de una actividad frenética que siempre mostraba entusiasmo y pasión por la vida. Siempre que vemos una de sus películas o alguna de sus entrevistas, quedamos impresionadas por su impetuosa vitalidad. En algunos aspectos constituye un buen modelo.
No necesitamos ser impetuosas para aprender algo sobre nuestro entusiasmo. El entusiasmo no es redondo. Tiene esquinas puntiagudas y, a veces, irrita a las personas que no lo comparten. Muchas mujeres hemos intentado dominar nuestro entusiasmo para no ofender. Es posible incluso que nos hayamos intentado deshacernos de él con la madurez. ¡Qué despilfarro! ¡Otro pedazo de nosotras cortado de un tajo!

Mi entusiasmo y mi vivacidad están íntimamente conectados. Y para mí es perfecto tener las dos cosas.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

perdonar