Meditación 16 de Junio: Control

La guerra es el desarrollo de los errores de cálculo. (BÁRBARA TUCHMAN).

Estamos tan inmersas en el espejismo de control que rara vez miramos con perspectiva y nos damos cuenta de lo persistente y destructivo que es este espejismo. Gran parte de lo que ocurre a nivel internacional entre las naciones está basado en la ilusión de control. Cuando creemos que podemos controlarlo todo o que podemos mantener las cosas bajo control, después quedamos aterrorizadas por nuestros errores de cálculo. Los errores de cálculo a nivel personal pueden ser tan devastadores como los errores de cálculo a nivel internacional. El problema no son los errores, sino el cálculo. Cuando funcionamos conforme a un sistema de creencias que establece que deberíamos ser capaces de entenderlo todo y que cuando lo hacemos podemos controlarlo todo, nos encontramos con graves problemas.

Las guerras son desastrosas, tanto si ocurren en mi interior, como si se producen entre individuos o entre países.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditación 14 de Junio: Conciencia del Proceso/Sabiduría

Los acontecimientos de nuestras vidas se suceden en secuencias de tiempo, pero, en su significado para nosotras/os, siguen su propio orden… el hilo continuo de la revelación. (EUDORA WELTY).

¿No sería aburrido si nuestras vidas fueran completamente lineales? ¡Qué tontería haber desperdiciado cada experiencia y cada trauma justo cuando estaba sucediendo! ¡Qué pena que los acontecimientos que ocurrieron a los cinco años comiencen a estallar a los treinta y cinco! ¡Qué perturbador es el momento en el que los recuerdos de la memoria, escondidos en la conciencia durante mucho tiempo, nos avisan de que están listos para ser integrados!
¿Podemos creer que nuestro propio proceso interno sabe cuándo estamos preparadas para tratar con viejos temas? ¿Podemos confiar en que el mismo hecho de que estén surgiendo es una indicación de lo mucho que hemos evolucionado y de lo fuertes que somos?

Hay algo dentro de mí que sabe más de lo que yo sé. Confiar sólo en ello no puede producir sino la curación.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditación 8 de Junio: Creatividad

El desorden es como un aluvión que obstruye la corriente del río y entorpece el flujo libre de la mente. (MAY SARTON).

El desorden parece una constante en nuestras vidas. Nuestras casas están desordenadas, nuestros escritorios están desordenados, nuestras mentes están desordenadas. Esta es la condición de las mujeres que hacemos demasiado.
Nunca podemos encontrar nuestro ser creativo hasta que reduzcamos el desorden en nuestras vidas. La mente tiene que tener la oportunidad de fluir libremente si queremos fluir sanamente.
Somos mujeres fuertes, bellas e inteligentes. El mundo necesita lo que tenemos que ofrecer.

La recuperación es como un dragaminas drenando una corriente obstruida.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditación 5 de Junio: Responsabilizarse

Nunca te retractes, nunca expliques, nunca te disculpes… consigue que las cosas se hagan y deja que los demás griten. (NELLIE MCCLERY).

Hay tantos niveles a los que una podría responder a esta cita. A un nivel, suena como un consejo de cómo ser una apisonadora y aplastar a cualquiera que presente oposición. Yo no lo recomiendo.
A otro nivel, una podría suspenderse por el tiempo empleado en explicar, pedir disculpas y retractarse, mientras la casa se está quemando. Habría que decir algo sólo para salir adelante.
Y a otro nivel, cuando sentimos claramente la dirección que tenemos que tomar y el trabajo que queremos que se haga, existe una cierta serenidad que emerge cuando estamos dispuestas de verdad a que «los demás griten».

¡Qué maravilla que cada asunto tenga tantos niveles de verdad! Esto hace que la vida sea cualquier cosa menos aburrida.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditación 24 de Mayo: Sueños y Esperanzas

Mientras pensemos que los submarinos constituyen la única posibilidad —que es lo único real o que puede ser real— nunca veremos el barco y nunca sentiremos soplar al viento. (SONIA JOHNSON).

Las mujeres que hacemos demasiado hemos crecido asustadas de soñar. Sabemos cómo codiciar —el dinero, el poder, la seguridad, las relaciones—, pero hemos olvidado cómo soñar.
Soñar no se limita a lo irreal. Soñar es ampliar lo real más allá de los límites del presente. Soñar no es estar atadas a lo que es simplemente posible. Soñar no es seguro para nuestro espejismo de control pero es infinitamente
seguro para nuestras almas.
Cuando nos privamos a nosotras mismas de nuestras esperanzas y de nuestros sueños, nos reducimos a mantener nuestros ojos en el suelo, calculando cuidadosamente cada paso, y perdiéndonos las imágenes formadas por las nubes y los arco iris dobles.

Esperar y soñar no es ignorar lo práctico. Es vestirse de colores y de arco iris.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditación 23 de Mayo: Control/Arrogancia

La pasión por intentar enderezar a la gente es en sí misma una penosa enfermedad. (MARIANNE MOORE).

Las mujeres que hacemos demasiado pensamos con inusitada frecuencia que nos corresponde a nosotras enderezar a los demás. Tras reunir mucha información y adquirir conocimientos, hemos llegado realmente a creer que sabemos qué es lo mejor para la gente. Puesto que sabemos qué es lo mejor, no tenemos dificultades en compartir esta importante información con cualquiera que esté dispuesto/a a escuchar —y, a veces, con quien no lo está—. Algunas somos incluso pagadas por saber qué es lo mejor para los/as demás y enderezarlos/as.
¡Ufff!, no parece tan bueno cuando se escribe, ¿verdad?

Tal vez hoy sería un buen día para considerar mi arrogancia. La arrogancia benevolente sigue siendo arrogancia.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditación 8 de Mayo: Estar Presente al Momento

Nos saludaba amablemente, e inmediatamente después parecía rodear la atmósfera caótica de la lucha mañanera con algo relacionado con el orden, la eficacia y la uniformidad silenciosa, de manera que una tenía el sentimiento de que la vida era pequeña y de que estaba curiosamente ordenada. (MERIDEL LESUEUR).

¿No es un alivio saber que existe gente en el mundo que está tan presente al instante que cuando entran en una atmósfera caótica crean calma a su alrededor? Esta calma no nace de la manipulación o del control. Esta calma nace de la presencia.
Sólo una persona que está presente a sí misma lleva consigo el sentimiento de serenidad. Cuando trabajamos el Programa de los Doce Pasos, empezamos a experimentar esta clase de serenidad nosotras mismas.

El orden que procede del control está lleno de tensión. El orden que proviene de la rigidez está lleno de lucha. El orden que viene de la serenidad está lleno de paz.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).