Meditación 8 de Julio: Evolución

Lo que más me gusta es ir donde nunca he estado. (DIANE ARBUS).

Ir donde nunca hemos estado, sea interna o externamente, siempre es excitante. Esta excitación puede ser ocultada por el miedo y una sensación trepidante. Pero siempre he encontrado que en alguna parte profunda dentro de nosotras nos animamos cuando tenemos la oportunidad de explorar lo desconocido.
Los hombres no son los únicos exploradores. Las mujeres también somos exploradoras. Tal vez nuestras exploraciones adopten formas diferentes: a nosotras nos encanta intentar nuevas recetas; nos gusta poner en práctica una nueva idea o una nueva ideología; adoramos visitar sitios nuevos y aprender de culturas diferentes. Somos especialmente adeptas a lanzarnos con valor en las zonas desconocidas de nosotras mismas y de los demás. A pesar de nuestros miedos, existe una búsqueda de la verdad en cada una de nosotras.

Prefiero un mapa de carreteras para mis viajes, pero estoy dispuesta a viajar sin ninguno si es necesario.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditación 29 de Junio: Autoafirmacion/Poder

Piensa en ti misma como un poder incandescente, iluminado tal vez, y con el que hablan Dios y sus mensajeros [sic]. (BRENDA UELAND).

Cuando empezamos a estar más en contacto con nosotras mismas y a aceptarnos por lo que somos, empezamos a alimentar el pensamiento de que podríamos ciertamente ser un «poder incandescente». Empezamos a sentir nuestro poder, y no como un poder sobre los demás, sino como un poder personal con brillo interno.
Cuando limpiamos la basura de nuestra adicción maníaca, descubrimos un ser espiritual que yace dentro de nosotras, dormido pero no muerto. Tenemos la sensación de estar en armonía con el infinito, y la vida parece fácil y fluida. Este sentimiento de unidad no es una ilusión; es real. Sólo cuando aprendemos a afirmar lo que somos vamos más allá de nosotras mismas.

Cuando afirmamos lo que somos, nos convertimos en quienes somos.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditación 25 de Mayo: Curación

El corazón humano no está mucho tiempo fuera de lo que le hace sufrir más. Existe siempre un viaje de regreso a la angustia que pocas de nosotras se han liberado de hacer. (LILLIAN SMITH).

Las heridas y dolores que experimentamos en la infancia no se evaporan por arte de magia cuando nos hacemos adultas. Rondan dentro de nosotras, y cuando alcanzamos un nivel de fuerza, madurez, comprensión y conciencia para manejarlos, vuelven para ser trascendidos. Ésta es una de las maneras en que nuestro ser interno nos quiere. Nos da toda clase de oportunidades para curar las heridas que necesitamos curar, y nos ofrece también la oportunidad para sobrellevarla,
cuando somos suficientemente fuertes.
Cuando éramos niñas, con frecuencia hemos tenido experiencias en las que no teníamos la fortaleza suficiente para enfrentarnos a ellas sin mucha ayuda y sostén, y muchas veces sin ayuda ninguna. Así que las reprimimos en la memoria y esperamos. Cuando están listas, vuelven a salir. Esto nos proporciona la oportunidad de avanzar a través de estas angustias, cuando tenemos lo que necesitamos para esta tarea.

Cuando esté preparada, tendré la oportunidad de hacer estos viajes hacia las viejas heridas con la certeza de que puedo curarlas y continuar.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditación 17 de Mayo: Toma de Conciencia

Sentía como si yo fuera niebla. Sabía que estaba desesperadamente buscando algo de gran importancia, cuya pérdida era vital, pero no podía ver con claridad. (JUDY NESS).

Nos mantenemos tan ocupadas y con tanto trabajo que no tenemos tiempo de ver en la niebla y buscar algo de mucha importancia.
Miramos a nuestro trabajo, al dinero, a nuestras familias para que nos llenen, pero todas estas «soluciones» parecen pobres.
Incluso si tenemos éxito, cuando nos detenemos lo suficiente nos damos cuenta de la existencia de un sentimiento de soledad y vacío. Se nos ha pasado el darnos cuenta de que nada de lo de afuera puede llenarnos y que la persona que añoramos encontrar es nosotras mismas.
No tenernos ni estar en contacto con nosotras mismas es una amenaza para nuestra vida. Cuando nos abandonamos, somos más vulnerables a las influencias externas y menos conscientes de lo que realmente necesitamos.
¡Qué entusiasmante es empezar a ver cómo se levanta la niebla y saber que lo que andábamos buscando tan desesperadamente estaba todo el tiempo dentro de nosotras!

Lo que ando buscando no está «ahí afuera». Está en mí. Soy yo.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditación 25 de Abril: Fe

La experiencia de Dios, o en todo caso la posibilidad de vivirlo, es innata. (ALICE WALKER).

Rogamos a un Dios «por ahí afuera», y nuestras voces vuelven como naves espaciales quemadas que han atravesado el universo. Preguntamos a las personas autorizadas cómo tener la experiencia de Dios y nos damos cuenta de que éstas han llegado a adorar sus rituales y sus técnicas, pero que parecen saber poco de Dios. Ningún profeta de la antigüedad se ha sentido tan solo como nosotras cuando deambulamos por la selva de nuestras ciudades y organizaciones. ¿Cómo podría ningún Dios salir adelante a través de toda esta trama de hormigón y de acero?
Pero cuando nos detenemos, tenemos un vislumbre de comprensión de lo que significa decir que «la posibilidad de vivir a Dios es innata». No necesitamos buscar esta posibilidad. Está ya dentro de nosotras.

La posibilidad de experimentar un poder más grande que yo ha estado siempre ahí llamando a mi puerta interior.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditación 21 de Abril: Conciencia de si misma

Hasta que se cuenta nuestra propia historia perdida, ninguna otra cosa que se diga puede bastarnos: continuaremos en silencio deseándola con vehemencia. (LAURA RIDING).

Probablemente, el viaje más importante que podamos emprender es el viaje interior. Hasta que sepamos quiénes somos, ¿cómo sería posible ofrecer lo que tenemos?
Cada una de nosotras es una combinación única de herencia y de experiencias. Nadie puede ofrecernos lo que nosotras tenemos que ofrecer. Sin embargo, si no tenemos la conciencia de nosotras mismas para hacernos responsables de nuestra singularidad, nunca podremos aportar nuestra contribución.
Uno de los efectos más desastrosos de nuestra enfermedad es que nunca tenemos realmente el tiempo para hacer el proceso de toma de conciencia, y después, cuando lo hacemos, estamos demasiado exhaustas para preocuparnos de él.

Necesito conocer mi historia… toda ella.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditación 26 de Marzo: Valor/Miedo

El valor y el miedo tienen sus propias oraciones. (DOROTHY BERNARD).

Me pregunto si es posible estar en contacto con nuestro verdadero valor sin estar en contacto con nuestra espiritualidad. Sabemos cómo ser temerarias. Sabemos cómo tomar riesgos. Incluso sabemos cómo ponernos en vereda.
Pero ¿sabemos cómo elevarnos por encima de nuestros miedos paralizantes, profundizar en nuestro espíritu y encontrar el valor que se encuentra en él? ¿Tenemos el valor para afrontar la cotidianidad de la vida? ¿Podemos admitir un error sin caer en el lujo del autocastigo? ¿Tenemos el valor de ser honestas y de mirar cómo somos realmente con las personas que amamos? ¿Tenemos el valor de devolver al carnicero un pedazo de carne en mal estado, o nos limitamos a gruñir?
Cuando nos enfrentamos a nuestros miedos y nos permitimos conectar con el poder que está en nosotras y más allá de nosotras, aprendemos a tener valor.

Mi valor es cada día igual que mi espiritualidad.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).