Meditación 23 de Septiembre: Dejando ir las viejas Creencias

Esfuérzate mas. Hazlo mejor. Se perfecto.
Estos mensajes son trucos con que las personas han jugado con nosotros. No importa que tanto nos esforcemos, pensamos que tenemos que hacerlo mejor. La perfección siempre se nos escapa y nos mantiene infelices con lo bien que lo hemos hecho.
Los mensajes de perfeccionismo son trucos porque nunca podemos alcanzar su meta. No podemos sentirnos bien acerca de nosotros o con lo que hemos hecho mientras estos mensajes sean nuestro motor. Nunca seremos lo suficientemente buenos hasta que cambiemos los mensajes y nos digamos a nosotros mismo lo bueno que somos en este momento.
Podemos empezar aprobándonos y aceptándonos. Nosotros mismos somos lo suficientemente buenos. Nuestro mejor ayer fue lo suficientemente bueno; nuestro mejor hoy es muy bueno también.
Podemos ser quienes somos, y hacerlo de la manera que lo hacemos hoy. Esa es la esencia de evadir la perfección

Señor, ayúdame a dejar ir los mensajes que me llevan a la locura. Me daré el permiso de ser quien so y dejar que eso sea lo suficientemente bueno.

(Melody Beattie de su Libro Mas del Lenguaje del Adiós).

Soltar nuestras esclavitudes…

Soltar. Este es un secreto de la felicidad para esta vida y también para la otra. Soltar, ser libre, alcanzar la libertad de no estar atado a nada y de no ser esclavo de nada. Ni de posesiones, ni de seguridades, ni de costumbres.
No solo hay que soltar cosas o personas, sino también proyectos que no pudieron ser, estructuras mentales que nos condicionan, y hasta la idea que tenemos de lo que es la felicidad (puedo ser feliz “de otra manera”).
También hay que saber soltar los tiempos y la organización de la jornada. Solo así se hace posible “aflojar” de verdad la resistencia y las tensiones. También hay que soltar los mecanismos que usamos para desplazar a Dios. Refugios que nos permiten vivir al margen de Dios, como si así pudiéramos ser mas libres. Es cierto que es bueno ser vulnerable. Es parte de nuestra humanidad ser capaces de necesitar a otro y de pedir ayuda. Pero no es bueno convertirse en un miserable esclavo.
Tienes una inmensa dignidad, no te vendas por poco, no te arrastres indignamente. Eres imagen de Dios. Dios se refleja en ti, eres infinitamente amado por Dios, eres su hijo y por ti, el Hijo de Dios derramo su sangre preciosisima. No te revuelques en la basura por un objeto, por un placer, por un afecto.
Todo apego y obsesión por algo o por alguien te hace infeliz, convéncete, te hace infeliz. Porque “pretender un apego sin infelicidad es algo así como buscar agua que no sea húmeda. Jamas alguien ha encontrado la formula para conservar los objetos de los propios apegos sin lucha, sin preocupación, sin temor, y sin caer, tarde o temprano, derrotado”.
Cuando aparecen síntomas de una esclavitud, de un apego, de algo que no queremos soltar-una tristeza, una melancolía, un corazón desganado- es bueno conversarlo con Jesús, y decirle: Bien. Lo vamos a tomar en serio Señor ¿Que tengo que soltar? ¿A que me estoy aferrando? ¿Que quieres desarmar o cambiar en mi? ¿Que es eso que yo no quiero permitir que toques? ¿Que tengo que entregar para ser fiel a mi dignidad?.
Entonces puedo decirle a Dios: Aquí estoy para empezar el camino. Se que es un llamado a la gloria, a crecer, a avanzar. Yo valgo mas que esta obsesión. Tu me quieres libre. Lo acepto. Es señal de que me estas tomando en serio. Vamos juntos. Dame tu gracia para entregarte esto que me esclaviza y para descubrir a donde me quieres llevar. Ayúdame a ver lo hermoso de este camino, para que alcance la feliz madurez a la que estoy llamado.
No olvides esto: Hemos sido creados por Dios con una inclinación a la felicidad, al amor y a la perfección celestial. Y en el fondo, cuando nos obsesionamos con algo, es porque pretendemos saciar con eso los deseos mas profundos que solo se sacian en el encuentro pleno y definitivo con Dios. El deseo humano es insaciable, “porque no se trata de cubrir necesidades reales con objetos reales, sino apetencias oceánicas con objetos simbólicos”.
Se trata de un fenómeno desconcertante, este de la adicción, que polariza irracionalmente las energías psíquicas de un sujeto en torno a una nada, en detrimento de sus intereses mas serios y mas sólidos. Ello es indicio de que el ser humano no es un ser viviente solo practico, sino que ademas y con igual intensidad busca algo ideal o sobrehumano. El objeto deseado, por modesto que en si sea, es un símbolo de algo superior… Y esto, cuanto mas se consigue, mas se desea, pues se experimenta a la vez el gusto de obtenerlo y el disgusto de comprobar que nunca basta.
Soltar los apegos que nos obsesionan es volver a casa, es dejar de vagar sin sentido, es liberarse del desarraigo y apoyarse en el amor de Dios Por eso, aprender a soltar los apegos es el camino para liberarse del miedo al fracaso de los que vivimos aferrados a cosas exteriores, a personas, a proyectos. Ese miedo revela una de nuestras condiciones mas penosas y profundas: la de tener sentido de pertenencia, un sitio donde sentirnos seguros, cuidados, protegidos y amados.

Somos huéspedes en la tierra y en la vida, peregrinos que para caminar necesitan estar ligeros de equipaje, sencillos, desprendidos.

(Víctor Manuel Fernandez de su Libro Para Liberarte de los Apegos y Obsesiones).

Meditación 1 de Septiembre: Vive en Armonía

Cuando empecé a practicar aikido -un arte marcial basado en la no resistencia y a la armonía- descubrí cuanta resistencia me quedaba todavía. Mientras más intentaba relajarme y practicar la no resistencia, mas resistencia experimente. Vivía, me movía, respiraba, trabajaba y amaba desde un lugar que no estaba relajado.
Mi reacción inmediata a cualquier sensación que tenía era, “Oh, no. No puedo sentir eso.”
Mi primera reacción a cualquier problema que surgía era, “No, esto no puede estar pasando.”
Si alguien no estaba de acuerdo conmigo, respondía con un ataque o tratando de imponer mi voluntad.
Y su tenía algún deber pendiente, me preparaba poniéndome tensa y llena de miedo.
Uno de los mayores retos y una de las mayores recompensas que podemos descubrir en nuestras vidas es vivir en armonía con nosotros mismos y las personas a nuestro alrededor. Hacemos esto aprendiendo a decirnos, “Solo relájate.”
Desde ese lugar relajado, que algunos llaman rendición, encontraremos nuestro verdadero poder. Sabremos cómo lidiar con nuestros sentimientos. Seremos guiados hacia qué hacer a continuación.

Señor, muéstrame las áreas de mi vida donde estoy en resistencia. Ayúdame a dejar ir y a aprender a relajarme conscientemente en mi día a día.

(Melody Beattie de su Libro Mas del Lenguaje del Adiós).

Meditación 30 de Julio: Contradicciones

¿Cómo puede ser que siempre veas las trampas que atrapan a las demás y después caigas en ellas? (NORMA JEAN HARRIS) (Sheila Ballantyne).

Gran parte de nuestras vidas está formada por contradicciones flagrantes. Juramos que nunca seremos como nuestras madres, y después nos encontramos desafinando la misma nota. Sabemos que no queremos manipular a nadie, y después nos pillamos haciéndolo.
Parecemos ver tan claro «afuera», mientras que «dentro» es un lío. Calma, todo forma parte del proceso de adicción. Se llama rechazo. Trascender el rechazo en lo que sucede realmente en nuestras vidas es el primer paso de la recuperación.

Tal vez lo que percibimos «fuera» es lo que necesitamos ver «dentro». Lo comprobaré.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditación 26 de Julio: Confianza

La naturaleza nos ha creado con la capacidad de conocer a Dios, de vivirlo. (ALICE WALKER).

A menudo pensamos que tenemos que esforzarnos para conocer a Dios y que tenemos que tener expertos que nos enseñen cómo conocer nuestro Poder Superior.
Qué maravillosa sorpresa es descubrir de repente que la capacidad de conocer a Dios y de conectar con nuestro Poder superior actúa dentro de nosotras, y darnos cuenta de que en lugar de tener que trabajar esta conexión, sólo tenemos que admitir que existe. Tal vez hayamos perdido nuestra conciencia de nuestra relación con nuestro Poder Superior, pero la conexión nunca ha cesado. Ocurría simplemente que nuestra conciencia había disminuido y se había oscurecido.

Tengo todo lo que necesito dentro de mí para conocer y experimentar mi Poder Superior. Todo lo que tengo que hacer es salir de mi rutina.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditación 8 de Julio: Evolución

Lo que más me gusta es ir donde nunca he estado. (DIANE ARBUS).

Ir donde nunca hemos estado, sea interna o externamente, siempre es excitante. Esta excitación puede ser ocultada por el miedo y una sensación trepidante. Pero siempre he encontrado que en alguna parte profunda dentro de nosotras nos animamos cuando tenemos la oportunidad de explorar lo desconocido.
Los hombres no son los únicos exploradores. Las mujeres también somos exploradoras. Tal vez nuestras exploraciones adopten formas diferentes: a nosotras nos encanta intentar nuevas recetas; nos gusta poner en práctica una nueva idea o una nueva ideología; adoramos visitar sitios nuevos y aprender de culturas diferentes. Somos especialmente adeptas a lanzarnos con valor en las zonas desconocidas de nosotras mismas y de los demás. A pesar de nuestros miedos, existe una búsqueda de la verdad en cada una de nosotras.

Prefiero un mapa de carreteras para mis viajes, pero estoy dispuesta a viajar sin ninguno si es necesario.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditación 29 de Junio: Autoafirmacion/Poder

Piensa en ti misma como un poder incandescente, iluminado tal vez, y con el que hablan Dios y sus mensajeros [sic]. (BRENDA UELAND).

Cuando empezamos a estar más en contacto con nosotras mismas y a aceptarnos por lo que somos, empezamos a alimentar el pensamiento de que podríamos ciertamente ser un «poder incandescente». Empezamos a sentir nuestro poder, y no como un poder sobre los demás, sino como un poder personal con brillo interno.
Cuando limpiamos la basura de nuestra adicción maníaca, descubrimos un ser espiritual que yace dentro de nosotras, dormido pero no muerto. Tenemos la sensación de estar en armonía con el infinito, y la vida parece fácil y fluida. Este sentimiento de unidad no es una ilusión; es real. Sólo cuando aprendemos a afirmar lo que somos vamos más allá de nosotras mismas.

Cuando afirmamos lo que somos, nos convertimos en quienes somos.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).