Meditación 10 de Junio: Satisfacción

A pesar de la pobreza de mi experiencia externa, siempre he significado algo para mí misma, y he tenido todas las posibilidades de tropezar en mi sendero estrecho y recto, y de orar a los pies de mi Deidad; ¿qué más puede pedir un ser humano? (ALICE JONES).

La satisfacción con la propia vida es como ser untada con aceite cálido. ¡Es tan calmante escuchar las palabras de una persona contenta! Con frecuencia, equiparamos estar contenta y satisfecha con estar estancada.
¡Pero no es en absoluto lo mismo! La verdadera satisfacción con la propia vida es una aceptación de lo que es, y un prepararse para lo que pueda ser, soltando lo que pensábamos que debería ser.
La satisfacción es un lugar activo de quietud, un lugar atareado de calma. La satisfacción es un alivio en medio de la vida que, en muy raras ocasiones, sentimos las mujeres que hacemos demasiado. La satisfacción es el alma soltando un suspiro de alivio.

A veces, cuando hago balance, sólo miro a lo que no está hecho. También necesito lo que tengo, lo que se ha hecho y lo que se está haciendo.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditación 1 de Junio: Libertad

No hemos disfrutado de nuestra libertad durante suficiente tiempo para saber exactamente cómo debe utilizarse. (PHYLLIS MCGINLEY).

A medida que las mujeres hemos luchado para ser libres, hemos intentado varias formas de libertad. Solíamos pensar que éramos libres cuando nos convertíamos en la clase de mujer que los hombres querían que fuésemos. Después pensamos que éramos libres cuando podíamos ser como los hombres. Pensábamos que éramos libres cuando podíamos tratar a los hombres del mismo modo que habíamos sido tratadas.
Pensábamos que éramos libres cuando tuvimos acceso a los trabajos en los que podíamos reducir nuestra expectativa de vida mediante enfermedades relacionadas con el estrés. Pensábamos que éramos libres cuando formamos equipos y pudimos jugar a juegos que no tenían ningún interés. Pensábamos que éramos libres cuando tuvimos dinero, poder e influencia.

Toma tiempo evolucionar hacia la libertad. Todavía tenemos tiempo.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditación 6 de Mayo: Gratitud

Haz una oración reconociéndote a ti misma como un vehículo de la luz y dando gracias por las cosas buenas que ha traído este día, y haz una afirmación de intentar vivir en armonía con todas tus relaciones. (DHYANI YWAHOO).

Cuando empezamos a recuperarnos y a aclararnos, con frecuencia nos invaden momentos de gratitud. Empezamos a ver la posibilidad de que nosotras no seamos nuestra enfermedad. Tenemos la enfermedad de trabajar en exceso y de hacer demasiado, y esto no es lo que somos. Comenzamos a ver que tenemos momentos de claridad, y realmente nos gusta la persona que somos en esos momentos. Empezamos a ver lo bueno que hacemos cada día y lo bueno que cada día nos trae. Tenemos momentos de profunda gratitud de corazón y amor por nuestra familia, nuestras/os amigas/os y por el mundo que nos rodea. Incluso empezamos a tener un vislumbre de lo que significaría vivir en armonía con todas las personas que nos rodean. Nos estamos curando.

Puedo dar verdaderamente gracias por las cosas buenas que existen en mi vida. Puedo dar las gracias por ser yo.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditación 28 de Abril: Belleza

¡Oh, fue una mañana magnífica! Supongo que la mejor mañana de primavera es el mejor tiempo que Dios tiene para ofrecer. Con seguridad, nos ayuda a creer en Él [sic]. (DODIE SMITH).

¿Cuánto hace que no gozamos con un día hermoso? ¿Cuánto hace que ni siquiera nos permitimos observar que es un día hermoso?
Las que vivimos en ciudades nos ponemos obstáculos que nos desafían a hacer todavía un poco más de esfuerzo para notar qué día hace.
Para las mujeres que hacemos demasiado, un día hermoso sólo vale la pena de ser apreciado si no presenta el inconveniente de la lluvia o la nieve. Un día hermoso se convierte entonces sólo en un instrumento para hacer más cosas. Pero existen otras posibilidades.

Anhelo la conciencia de poder decir: «¡Oh, fue una mañana magnífica!»

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditación 25 de Abril: Fe

La experiencia de Dios, o en todo caso la posibilidad de vivirlo, es innata. (ALICE WALKER).

Rogamos a un Dios «por ahí afuera», y nuestras voces vuelven como naves espaciales quemadas que han atravesado el universo. Preguntamos a las personas autorizadas cómo tener la experiencia de Dios y nos damos cuenta de que éstas han llegado a adorar sus rituales y sus técnicas, pero que parecen saber poco de Dios. Ningún profeta de la antigüedad se ha sentido tan solo como nosotras cuando deambulamos por la selva de nuestras ciudades y organizaciones. ¿Cómo podría ningún Dios salir adelante a través de toda esta trama de hormigón y de acero?
Pero cuando nos detenemos, tenemos un vislumbre de comprensión de lo que significa decir que «la posibilidad de vivir a Dios es innata». No necesitamos buscar esta posibilidad. Está ya dentro de nosotras.

La posibilidad de experimentar un poder más grande que yo ha estado siempre ahí llamando a mi puerta interior.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditación 24 de Marzo: Gratitud

Amas como una cobarde. No des ningún paso. Permanece simplemente cerca y espera a que las cosas sucedan por sí mismas, desagradecida e ignorante, como un cerdo bajo una encina. Comiendo y gruñendo con las orejas colgando por encima de tus ojos, y sin mirar nunca hacia arriba para ver de dónde vienen las bellotas. (ZORA NEALE HURSTON).

Muy a menudo vamos por la vida como cerdos. Escarbamos alrededor y mascamos las golosinas sin darnos cuenta ni una sola vez de dónde proceden o del hecho que las estamos recibiendo como regalos.
El proceso del universo es tan generoso con nosotras que damos demasiadas cosas por sentado. «Amamos como cobardes». Esperamos que todo y todas las personas de nuestro alrededor tomen riesgos, mientras que nosotras nos aprovechamos. Nos volvemos tan arrogantes que nos convencemos a nosotras mismas de que todo lo que tenemos es un regalo de nosotras hacia nosotras mismas. No nos detenemos para ver que no podríamos mascar esas sabrosas bellotas si no hubiera un árbol providencial que las dejara caer.

Hoy tengo la oportunidad de detenerme, mirar hacia arriba y agradecer los muchos regalos que poseo.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditación 21 de Marzo: El Perdón

Si no te has perdonado a ti misma, ¿cómo puedes perdonar a los demás? (DOLORES HUERTA).

El perdón tiene que comenzar con una misma. Perdonarse a sí misma no significa absolver o apoyar todo lo que hemos hecho. Significa que nos hacemos responsable de ello. Lo recuperamos. Aceptamos que estábamos equivocadas y continuamos.
Con frecuencia, cuando reconocemos que estamos equivocadas, nos deslizamos hacia nuestra actitud de autocentramiento, y nos quedamos tan absortas y nos volvemos tan arrogantes que nunca alcanzamos la fase del perdón. Para perdonar, tenemos que dejar fluir y continuar. Si no sabemos cómo hacer esto con nosotras mismas, nunca podremos perdonar a los demás.

«Errar es humano, perdonar es divino.» Perdonarme a mí misma es divinamente humano.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).