Meditación 22 de Junio: Conciencia del Proceso

La vida llega en oleadas; oleadas de soledad, y después más oleadas, cuando apenas tenemos tiempo de respirar. (MAY SARTON).

Las adictas al trabajo, las adictas a estar siempre ocupadas, y las adictas a las prisas se sienten mucho más a gusto y en confianza en los periodos en los que apenas tenemos tiempo para respirar. Sabemos cómo funcionar bajo presión y con plazos colgando sobre nuestras cabezas. En estos periodos es cuando brillamos.
Por desgracia, lo que nos asusta son los periodos de calma y de soledad potencial cuando los proyectos se acaban. Estar sin proyectos o plazos fijos nos mete el miedo en el cuerpo. Por suerte, casi nunca tenemos que enfrentarnos a este terror porque hemos dispuesto nuestras vidas de tal manera que rara vez tenemos un momento para respirar.
Si nos permitimos el tiempo para darnos cuenta, podemos ver que esta marea ascendente y descendente en la vida tiene su razón de ser. Necesitamos tener momentos de respiro. Nuestros cuerpos necesitan descansar de las subidas constantes de adrenalina o, en caso contrario, explotan.
Cuando nos permitimos estar más sanas, empezamos a experimentar y a atesorar las «oleadas» de nuestra vida y a darles la bienvenida como ejemplos de sabiduría infinita.

El océano nunca se cansa del flujo y reflujo de sus mareas. Tengo que aprender algo del océano.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditación 20 de Junio: Expectativas

La vida no tiene ninguna obligación de darnos lo que esperamos de ella. (MARGARET MITCHELL).

¡Las expectativas son verdaderas asesinas! Son montajes para la decepción. A causa de nuestras expectativas, muchas veces pasamos totalmente por alto lo que está ocurriendo realmente en una situación. Estamos tan casadas con lo que pensamos que debería estar pasando, o con lo que queremos que pase, que no vemos lo que está pasando.
Muchas posibles relaciones han sido abortadas porque estábamos demasiado determinadas a convertirlas en una relación. Las expectativas también nos mantienen en el espejismo. Construimos expectativas sobre alguien, las proyectamos
en otra persona y empezamos a reaccionar frente a nuestras expectativas como si fueran reales. Las expectativas y el espejismo de control están estrechamente unidas.

Cuando estamos atadas a nuestras expectativas, normalmente nos perdemos lo que está sucediendo… esto es, nos perdemos la vida misma.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditación 19 de Junio: Aceptación del Ser

No hagas nada porque sea correcto, digno de elogio o noble hacerlo; no hagas nada porque parezca que sea bueno hacerlo; haz sólo lo que debas hacer y lo que no puedas dejar de hacer. (ÚRSULA K. LE GUIN).

Estamos tan acostumbradas a hacer lo que otras personas quieren que hagamos, o a hacer lo que es correcto, o lo que nos proporciona aprobación, que las palabras de Le Guin nos piden hacer sólo lo que tenemos que hacer, y no hacerlo sería irrealista. Pensamos: eso es fácil de hacer para ella, que es una escritora y puede hacer su propio horario.
Sin embargo, ¿qué hay de verdad para nosotras en sus palabras? Ciertamente podemos admitir que hemos hecho muchas cosas por razones equivocadas, y con frecuencia es muy amargo en nuestros corazones el precio de nuestra adecuación, «nobleza» y búsqueda de aprobación. Muchas veces hacemos algo porque nos parece bueno hacerlo, y hacemos perder el tiempo a todo el mundo, incluidas nosotras mismas.
¡Qué alivio creer que somos suficientes como somos y que nuestra única manera de cumplir una tarea es hacer sólo lo que necesita hacerse!

Adoptaré estas ideas. Después de todo, ¡ninguna otra persona podría aportar mi contribución por mí!

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditación 18 de Junio: Vivir el Presente

Conozco la solución. Cuando tenemos un mundo compuesto únicamente por el ahora, sin sombras del ayer ni nubes del mañana, decir lo que podemos hacer funciona. (GOLDIE IVENER).

Imagina empezar cada día fresca, sin «sombras del ayer ni nubes del mañana». Cuando estamos en nuestros estados de humor más negativos y cínicos, oímos una idea como ésta y nos burlamos diciendo que es imposible. No es posible dejar el pasado y no preocuparse por el futuro. Y, sin embargo, esto es lo que todos/as los/as grandes maestros/as espirituales de este planeta han enseñado de una u otra manera. De hecho, el regalo más grande que nuestros/as maestros/as nos han dado ha sido con frecuencia vivir en el presente, cómo estar simplemente totalmente presente al momento.
¿Con cuánta frecuencia perdemos nuestra vida centrándonos en el pasado o anhelando el futuro?. Perdemos la mirada de nuestros/as hijos/as porque estamos pensando en cómo llevarlos al dentista mañana. Perdemos la idea interesante que atraviesa en este momento nuestra mesa de trabajo, porque estamos preocupadas con lo que dijimos en la reunión de ayer. ¡Alto!, relájate, ¡mantente aquí y ahora!

El presente es todo lo que tenemos: abandonarlo es matarlo.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditación 17 de Junio: Autoconciencia

Quiero descubrir quién soy y acabar con el hecho de ser definida por los demás. (JUDITH).

Como mujeres, hemos sido educadas para buscar nuestra identidad fuera de nosotras mismas. Hemos sido enseñadas a ser la hermana, la esposa o la compañera de otra persona. Somos lo que otros han pensado que somos. Incluso cuando somos mujeres profesionales de éxito, nos vemos buscando afuera la identidad y la valoración. Este hábito está profundamente impreso en la médula de nuestros huesos aun cuando parecemos
fuertes y autodefinidas.
Una parte importante de nuestra recuperación es averiguar quiénes somos realmente, no quiénes se nos ha dicho que deberíamos ser, no qué pensamos que deberíamos ser, ni qué imaginamos ser.
¿Quién es esta persona que llamo yo? Tiene el potencial de ser una de las personas más interesantes que nunca haya encontrado. Sin embargo, apenas la conozco.

Hoy tengo la oportunidad de empezar o continuar un viaje interior que puede durar el resto de mi vida.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditación 16 de Junio: Control

La guerra es el desarrollo de los errores de cálculo. (BÁRBARA TUCHMAN).

Estamos tan inmersas en el espejismo de control que rara vez miramos con perspectiva y nos damos cuenta de lo persistente y destructivo que es este espejismo. Gran parte de lo que ocurre a nivel internacional entre las naciones está basado en la ilusión de control. Cuando creemos que podemos controlarlo todo o que podemos mantener las cosas bajo control, después quedamos aterrorizadas por nuestros errores de cálculo. Los errores de cálculo a nivel personal pueden ser tan devastadores como los errores de cálculo a nivel internacional. El problema no son los errores, sino el cálculo. Cuando funcionamos conforme a un sistema de creencias que establece que deberíamos ser capaces de entenderlo todo y que cuando lo hacemos podemos controlarlo todo, nos encontramos con graves problemas.

Las guerras son desastrosas, tanto si ocurren en mi interior, como si se producen entre individuos o entre países.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditación 15 de Junio: Confusión/Negatividad

Sólo sé que no quiero. E incluso esto es algo impreciso. NORMA JEAN HARRIS (Sheila Ballantyne).

He oído que muchas mujeres dicen: «He tenido un buen matrimonio. Mi marido no me pega, no se gasta el dinero en apuestas, ni anda persiguiendo a otras mujeres.» O dicen: «Bueno, mi trabajo no es tan aburrido, me mantiene ocupada y me sirve para pagar las facturas.» De alguna manera, lo bueno se convierte en la ausencia de lo horrible. Si algo en nuestras vidas no es demasiado destructivo, debe estar bien.
¡Estamos tan confusas sobre lo que queremos realmente y sobre lo que es bueno para nosotras! ¿Estamos tan acostumbradas a hacer lo que se espera de nosotras que hemos perdido nuestra capacidad de saber lo que queremos?

A menos que sepa lo que quiero y lo que está bien para mí, no existe ninguna posibilidad de ser una persona auténtica.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).