Categoría: OBSESIONES

Meditación 14 de Octubre: No te Esfuerces Demasiado – Dia 6

Vi a un amigo instalar sillas de playa y un paraguas. Estaba gruñendo, gimiendo, intentando con todas sus fuerzas realizar una tarea simple. Cuando terminó, miró a su alrededor y se sacó la arena de las manos.
“Soy bastante tonto”, dijo. “No tenía que ser tan difícil ni tan pesado”.
Sí, la vida realmente puede ser más fácil. Relajarse y dejar que se desarrolle puede parecer demasiado simple y fácil a veces. ¿Qué pasaría si realmente supiéramos que estaba bien avanzar suavemente en nuestras vidas, vivir y trabajar y manejar las cosas a un ritmo relajado? ¿Qué pasaría si supiéramos que estaba bien cuidarnos de nosotros mismos, y que una fuerza estaría presente para guiarnos y ayudarnos a cumplir cada tarea, cada problema, de hecho, todas las partes de nuestras vidas?
La experiencia de la vida realmente me ha enseñado que cuando me relajo, soy mucho más capaz de experimentar una gran felicidad, así como simples alegrías. Las cosas se hacen, los problemas se resuelven y mis necesidades se cumplen.

Concentración de gratitud: Podemos estar agradecidos por todas las situaciones que enseñan y recordarnos que “No te esfuerces demasiado”.

(Melody Beattie de su Libro 52 Semanas de Contacto Consciente).

Meditación 9 de Octubre: No Te Esfuerces Demasiado – Dia 1

Así que, te rendiste. Dejaste ir. Ahora estás listo para enfrentar un desafío particular. Así que te agachas y acumulas todas sus fuerzas. Y golpeaste la pared otra vez.
“¿Qué pasa?”, Puedes preguntarte. “Estoy haciendo todas las cosas espirituales que se supone que tengo que hacer. Y las cosas todavía no funcionan. No puedo llegar a ninguna parte.”
¿Alguna vez has tratado de abrir una puerta con una llave, intentas e intentas, y la llave simplemente no la abre? Mientras más intentas, más te frustras. Así que dejaste de intentarlo por un tiempo, te relajaste, y lo intentaste de nuevo. ¡Voila! La llave encajaba perfectamente y el más ligero giro abría la puerta.
Muchos de nosotros vivimos nuestras vidas de esa manera. Mientras que algunas personas no lo intentan en absoluto, otros podemos estar tratando demasiado. Hay una manera más gentil de estar en el mundo, de intentar cosas, de hacer cosas, de hacer nuestras cosas.
Si estoy abordando un proyecto específico, disfrutando de una nueva relación, o atravesando alguna situación miserable, mi primera inclinación es forzarme y tratar con demasiada fuerza.
Si una taza de té sabe bien, beberé cinco. Si quiero expresar amor o preocupación por alguien, lo exageraré.
“Si vale la pena hacerlo, vale la pena hacerlo bien”, no significa que, si vale la pena hacerlo, inténtalo cada vez más. Hacerlo bien significa relajarse y dejar que las acciones se desarrollen, gentilmente, naturalmente, sin fuerza. No tenemos que hacer que las cosas sucedan. Podemos aprender a tomar nuestra parte en dejarlas suceder. Es realmente bueno no esforzarse tanto.
No tenemos que pensar tanto, intentarlo tanto, hacer tanto. Retroceder un poco. Relajarse. Cuando fuerzas y lo intentas mucho, y las cosas no suceden, intenta algo más.

Valor: “No te esfuerces demasiado” es el valor de la semana.

(Melody Beattie de su Libro 52 Semanas de Contacto Consciente).

Meditación 5 de Octubre: La Voluntad de Dios

La voluntad de Dios ocurre a menudo a pesar de nosotros, no por nosotros.
Podemos intentar adivinar lo que Dios tiene en mente para nosotros, mirando, buscando, hipervigilante para buscar la voluntad de Dios como si fuera un tesoro enterrado, escondido más allá de nuestro alcance. Si lo encontramos, ganamos el premio. Pero si no tenemos cuidado, nos perdemos.
No es así como funciona.
Podemos creer que tenemos que caminar sobre cáscaras de huevo, diciendo, pensando y sintiendo lo correcto, mientras nos obligamos a estar en el lugar correcto en el momento adecuado para encontrar la voluntad de Dios. Pero eso no es verdad.
La voluntad de Dios para nosotros no se oculta como un tesoro enterrado. No tenemos que controlarlo ni forzarlo. No tenemos que caminar sobre cáscaras de huevo para que esto suceda.
Está justo allí dentro y alrededor de nosotros. Está sucediendo, ahora mismo. A veces, es tranquilo y sin incidentes e incluye las disciplinas diarias de responsabilidad y aprender a cuidar de nosotros mismos. A veces, nos está sanando cuando estamos en circunstancias que desencadenan un viejo duelo y un asunto inacabado.
A veces, es grandioso.
Tenemos una parte. Tenemos responsabilidades, incluyendo cuidar de nosotros mismos. Pero no tenemos que controlar la voluntad de Dios para nosotros. Estamos siendo atendidos. Estamos protegidos. Y el Poder que nos cuida y nos protege nos ama mucho.
Si es un día tranquilo, confíe en la quietud. Si es un día de acción, confíe en la actividad. Si es tiempo de esperar, confíe en la pausa. Si es hora de recibir lo que hemos estado esperando, confíe en que ocurrirá con claridad y con poder, y recibirá el regalo con alegría.

Hoy, confiaré en que la voluntad de Dios esté sucediendo como es necesario en mi vida. No me haré ansioso y molesto al buscar vigorosamente la voluntad de Dios, tomando acciones innecesarias para controlar el curso de mi destino o preguntándome si la voluntad de Dios me ha pasado y lo he extrañado.

(Melody Beattie de su Libro El Lenguaje del Adiós: Meditaciones para Codependientes).

Meditación 4 de Octubre: Relájate ahora

“Solo dos semanas más para las vacaciones”, decimos. “Dos semanas más y me puedo relajar”. Entonces volvemos a nuestras estresantes vidas de correr para acá, apurarnos para allá, y luchando para lograr terminar esto o aquello.
¿Por qué esperar? ¿Por qué no relajarnos hoy? Tomar un descanso cuando es necesario es parte de vivir plenamente un momento. Si estás cansado, toma una siesta. Planea una tarde fuera del trabajo. Ve solo al parque un sábado por la mañana. Toma un baño de burbujas; pide comida para llevar; lleva los niños al zoológico.
Seguidamente sentimos que corremos y corremos, intentando seguirle el paso al resto del mundo. Es una ilusión. La gran parte del tiempo estamos corriendo en círculos. Detente. La única persona que te mantiene en la caminadora eres tú. Sí, todos tenemos responsabilidades. Pero tomar un tiempo para cuidar de nosotros mismos es una de nuestras responsabilidades también.

Señor, dame la paz y la gracia para escuchar mis propias necesidades.

(Melody Beattie de su Libro Mas del Lenguaje del Adiós).

Meditación 3 de Octubre: Cuando las cosas no funcionan

Frecuentemente, cuando se nos presenta un problema, intentamos resolverlo de alguna manera en particular. Cuando eso no funciona, podemos intentar resolverlo de esa misma manera.
Podemos frustrarnos, intentarlo más, frustrarnos aún mas, y luego gastar más energía en la misma solución que ya hemos probado y no funcionó.
Este enfoque nos vuelve locos. Tiende a atorarnos y atraparnos. Es el mismo material de la que está hecha la inmanejabilidad.
Podemos quedar atrapados en este mismo patrón en una relación, tareas, en cualquier área de nuestra vida. Iniciamos algo, no funciona, no fluye, nos sentimos mal, e intentamos hacerlo de nuevo, aunque no funcione ni fluya.
A veces, es apropiado no rendirse e intentarlo de nuevo. Otras veces es más apropiado dejar ir, desprenderse y dejar de intentarlo tanto.
Si no funciona, si no fluye, tal vez la vida nos está intentando decir algo. La vida es un gentil maestro, No siempre nos envía señales de trafico de neón para guiarnos. A veces, las señales son más sutiles. Algo no funcionando puede ser una señal.
Deja ir. Si nos frustramos por esfuerzos repetidos que no están produciendo resultados esperados, podríamos estar forzándonos a viajar por el camino equivocado. A veces una solución diferente es apropiada. A veces, otro camino se nos abre. Seguidamente, la respuesta surgirá más claramente en la tranquilidad de dejar ir que en la urgencia, frustración, y desesperación de intentar más y más.
Aprende a reconocer cuando algo no está funcionando o fluyendo. Toma un paso hacia atrás y espera una señal clara.

Hoy, No me volveré loco intentando repetidamente soluciones que han probado ser un fracaso. Si algo no eta funcionando, tomare un paso hacia atrás y esperare una señal clara.

(Melody Beattie de su Libro Mas del Lenguaje del Adiós).

Meditación 2 de Octubre: Relájate en tu Interior

La meditación no tiene que ser una labor difícil. Solo deja a tu mente y cuerpo descansar como un animal en el bosque. No te compliques. No hay necesidad de alcanzar nada. Estoy escribiendo un libro, y aun así no se me complica hacerlo. (Thich Nhat Hanh).

La vida no necesita ser complicada. Sí, hay tiempos donde se está ocupado y tiempos donde todo se siente lento en el trabajo. Plazos y más plazos, presupuestos y horarios.
Pero cuando nos complicamos, quemamos toda la energía en la pelea y no nos queda nada para aportar al proyecto. No sería mucho mejor relajarse, trabajar en el proyecto, olvidar la fecha límite. El proyecto estará listo cuando lo esté y lo terminaríamos mucho más rápido si nos enfocamos en el proyecto, no en la fecha límite.
¿Estas gastando energía peleando contra ti mismo? ¿Como terminare esto? ¿Y si lo hago mal? ¿Y sí? ¿Y sí? Relájate. Las respuestas se encontrarán solas. Solo concéntrate en la tarea que tienes a mano, con calma, y sonriendo. Los budistas tienen un dicho: “Si has terminado con tu arroz, entonces lava tu plato.”
La belleza de la vida está en relajarse y estar conscientes de la tarea a mano. Relájate. Disfruta del trabajo que estás haciendo hoy.

Señor, ayúdame a dejar de resistirme y aprender a relajarme.

(Melody Beattie de su Libro Mas del Lenguaje del Adiós).

Soltar nuestras esclavitudes…

Soltar. Este es un secreto de la felicidad para esta vida y también para la otra. Soltar, ser libre, alcanzar la libertad de no estar atado a nada y de no ser esclavo de nada. Ni de posesiones, ni de seguridades, ni de costumbres.
No solo hay que soltar cosas o personas, sino también proyectos que no pudieron ser, estructuras mentales que nos condicionan, y hasta la idea que tenemos de lo que es la felicidad (puedo ser feliz “de otra manera”).
También hay que saber soltar los tiempos y la organización de la jornada. Solo así se hace posible “aflojar” de verdad la resistencia y las tensiones. También hay que soltar los mecanismos que usamos para desplazar a Dios. Refugios que nos permiten vivir al margen de Dios, como si así pudiéramos ser mas libres. Es cierto que es bueno ser vulnerable. Es parte de nuestra humanidad ser capaces de necesitar a otro y de pedir ayuda. Pero no es bueno convertirse en un miserable esclavo.
Tienes una inmensa dignidad, no te vendas por poco, no te arrastres indignamente. Eres imagen de Dios. Dios se refleja en ti, eres infinitamente amado por Dios, eres su hijo y por ti, el Hijo de Dios derramo su sangre preciosisima. No te revuelques en la basura por un objeto, por un placer, por un afecto.
Todo apego y obsesión por algo o por alguien te hace infeliz, convéncete, te hace infeliz. Porque “pretender un apego sin infelicidad es algo así como buscar agua que no sea húmeda. Jamas alguien ha encontrado la formula para conservar los objetos de los propios apegos sin lucha, sin preocupación, sin temor, y sin caer, tarde o temprano, derrotado”.
Cuando aparecen síntomas de una esclavitud, de un apego, de algo que no queremos soltar-una tristeza, una melancolía, un corazón desganado- es bueno conversarlo con Jesús, y decirle: Bien. Lo vamos a tomar en serio Señor ¿Que tengo que soltar? ¿A que me estoy aferrando? ¿Que quieres desarmar o cambiar en mi? ¿Que es eso que yo no quiero permitir que toques? ¿Que tengo que entregar para ser fiel a mi dignidad?.
Entonces puedo decirle a Dios: Aquí estoy para empezar el camino. Se que es un llamado a la gloria, a crecer, a avanzar. Yo valgo mas que esta obsesión. Tu me quieres libre. Lo acepto. Es señal de que me estas tomando en serio. Vamos juntos. Dame tu gracia para entregarte esto que me esclaviza y para descubrir a donde me quieres llevar. Ayúdame a ver lo hermoso de este camino, para que alcance la feliz madurez a la que estoy llamado.
No olvides esto: Hemos sido creados por Dios con una inclinación a la felicidad, al amor y a la perfección celestial. Y en el fondo, cuando nos obsesionamos con algo, es porque pretendemos saciar con eso los deseos mas profundos que solo se sacian en el encuentro pleno y definitivo con Dios. El deseo humano es insaciable, “porque no se trata de cubrir necesidades reales con objetos reales, sino apetencias oceánicas con objetos simbólicos”.
Se trata de un fenómeno desconcertante, este de la adicción, que polariza irracionalmente las energías psíquicas de un sujeto en torno a una nada, en detrimento de sus intereses mas serios y mas sólidos. Ello es indicio de que el ser humano no es un ser viviente solo practico, sino que ademas y con igual intensidad busca algo ideal o sobrehumano. El objeto deseado, por modesto que en si sea, es un símbolo de algo superior… Y esto, cuanto mas se consigue, mas se desea, pues se experimenta a la vez el gusto de obtenerlo y el disgusto de comprobar que nunca basta.
Soltar los apegos que nos obsesionan es volver a casa, es dejar de vagar sin sentido, es liberarse del desarraigo y apoyarse en el amor de Dios Por eso, aprender a soltar los apegos es el camino para liberarse del miedo al fracaso de los que vivimos aferrados a cosas exteriores, a personas, a proyectos. Ese miedo revela una de nuestras condiciones mas penosas y profundas: la de tener sentido de pertenencia, un sitio donde sentirnos seguros, cuidados, protegidos y amados.

Somos huéspedes en la tierra y en la vida, peregrinos que para caminar necesitan estar ligeros de equipaje, sencillos, desprendidos.

(Víctor Manuel Fernandez de su Libro Para Liberarte de los Apegos y Obsesiones).