Meditación 23 de Abril: Culpabilidad

Disimular es algo muy seguro. A cambio de hacerlo puedes obtener un precio desmedido del kilo de carne del mercado. (COLETTE DOWLING)

Solemos ser expertas en culpabilidad. Ciertamente lo hemos aprendido de nuestras maestras. Incuestionablemente y con gran tenacidad hacemos nuestras tareas sin una queja ni un reproche.
Sin embargo, vamos armadas con nuestros suspiros, los dientes apretados, un aspecto patético de resignación y nuestros hombros caídos. Nuestra frase favorita es: «Está bien», pero realmente no es lo que queremos decir. Una de nuestras capacidades es la de sufrir, ¡y lo hacemos tan bien! Obtenemos nuestro kilo de carne, pero perdemos en ello nuestras almas.

Dime: ¿Vale realmente la pena? ¿Estamos listas para abandonar el juego de la culpabilidad? Se hace infinitamente aburrido.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditación 25 de Septiembre: Pensamiento confuso

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Cada vez que no sigues tu guía interna, sientes una pérdida de energía, una pérdida de poder, una sensación de muerte espiritual. (SHAKTI GAWAIN).

A veces simplemente pensamos demasiado. Tenemos un problema que resolver y creemos que si podemos resolverlo todo estará bien. Cuanto más pensamos cómo resolverlo, más confusas nos quedamos, hasta que nos encontramos en un completo laberinto. Entonces, utilizamos la ocasión para castigarnos por ser tan torpes y estúpidas de no poder encontrar la solución —y la espiral hacia abajo continúa—. En esos momentos, estamos en medio de nuestra enfermedad adictiva. Estamos actuando influenciadas por ella. Estamos experimentando una pérdida de energía, una pérdida de poder, una sensación de muerte espiritual.

¡Alto! Es hora de esperar y hacer caso a nuestra «guía interna». Siempre está ahí. Sólo que la hemos cubierto con la concentración compacta de la masturbación mental.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

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Meditación 19 de Septiembre: Estar presente al momento

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Lo que ellos tomaban por falta de atención era un milagro de concentración. (TONI MORRISON).

¿Has observado alguna vez a un gato acechar a un pájaro? Cada músculo, cada tendón, cada latido del corazón está concentrado en la presa.
¿Has observado alguna vez a un gato estirarse después de echarse un sueñito? Cada músculo, cada tendón, cada latido del corazón está totalmente implicado en el estiramiento.
A veces, cuando estamos totalmente concentradas en una tarea, podemos parecer rudas y carentes de atención. Pero estamos totalmente presentes. Estamos presentes a nuestro momento de concentración.
Estos momentos de completa concentración son momentos mágicos y, frecuentemente, hay ocasiones en las que experimentamos la unidad con nuestro Poder Superior y con el proceso del universo. Estamos totalmente dentro de nosotras, y totalmente más allá de nosotras.

Me regocijo por los momentos de total unidad. Soy verdaderamente yo misma cuando estoy dentro y más allá de mí misma.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

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Meditación 30 de Agosto: Estar Obsesionada/Necesitar a los demás

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Ella, que es capaz de montar un tigre, tiene miedo de bajarse de él. (PROVERBIO).

Estar obsesionadas con nuestro trabajo se piensa a menudo que es un requisito del éxito. Pero, ¿cuándo ocurrió que la cola empezó a mover al perro? ¿Cuándo fue el momento en el que dejamos de hacer nuestro trabajo y nuestro trabajo empezó a hacernos a nosotras?
Es mucho más difícil bajarse de una montaña rusa que montarse en ella. Es por esto por lo que necesitamos la compañía de las demás personas que están batallando con los mismos problemas: ellas apoyan nuestro proceso de desengancharnos de nuestro hacer obsesivo.
Sólo con el apoyo de los demás y la conexión renovada con un poder más grande que nosotras podemos esperar recuperarnos y volvernos totales.

Supongo que puedo bajarme si tengo a algunas personas que sujeten al tigre.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

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Meditación 24 de Agosto: Secretos

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A medida que aumenta la conciencia, casi disminuye proporcionalmente la necesidad de mantener secretos personales. (CHARLOTTE PAINTER).

Como dice Isak Dinesen, «un secreto es algo feo». En el programa de los Doce Pasos de los Alcohólicos Anónimos, solemos oír esta frase: «Estás tan enferma/o como los secretos que mantienes.» A menudo se nos pasa por alto darnos cuenta de los secretos que tenemos en nuestras vidas. Son como un cáncer silencioso que va royendo nuestras almas y devorando nuestras relaciones. Cuando hacemos un pacto de secreto con alguna persona, nos desprendemos de una parte de nosotras mismas. Cuando entregamos muchas partes, somos devoradas, lo mismo que la heroína de la novela de Margaret Atwood, La mujer comestible.
Una parte importante de la recuperación del proceso de adicción es abandonar la actitud de mantener secretos. Sólo cuando vivimos nuestra vida abiertamente, aceptamos la responsabilidad de las decisiones que tomamos, y nos responsabilizamos de nuestro comportamiento, podemos empezar a conocer la salud.

Como dicen los franceses, «nada es tan oneroso como un secreto».

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

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Meditación 23 de Agosto: Lucha

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Sales de ti persiguiendo la riqueza, el amor o la libertad; haces todo lo que puedes para obtener un derecho, y, una vez que has obtenido algo de esto, no lo disfrutas. (ORIANA FALLACI).

De vez en cuando olvidamos lo que es importante. Luchamos tanto tiempo para establecernos que nos volvemos adictas a la lucha. Empezamos a pensar así, que si no estamos luchando no estamos vivas. De hecho, la intensidad y excitación de la batalla se convierte en nuestro principal foco de interés, y olvidamos el objetivooriginal.
No hay duda de que como mujeres hemos tenido que luchar individualmente y en grupo. Pero si nos volvemos como las personas contra las que luchamos, tal vez descubramos que nos hemos perdido a nosotras mismas en todo este proceso.

A veces tenemos que luchar… a veces no. La cuestión no es lo romántico de la lucha; la cuestión es: ¿Quiénes somos cuando empezamos a luchar?

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

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Meditación 17 de Agosto: Sobrecogimiento

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Pero lo que nunca, nunca cambia, es la maravilla, la indescriptible maravilla que es para mí ver la tierra reposando en el espacio como en el hueco de la mano de Dios. (ZENNA HENDERSON).

El sobrecogimiento es un sentimiento muy raro en nuestras atareadas vidas. Sobrecogimiento significa detenernos y darnos cuenta. El sobrecogimiento es, al menos momentáneamente, dejarnos recordar y vivir la vastedad del universo o el diseño asombrosamente intrincado del pétalo de una pequeña flor.
Una de mis amigas alemanas llegaba con regalos cuando me visitaba. El más fascinante era una lupa diminuta que se desplegaba, quedando una pequeña distancia entre la base y el cristal; justo la necesaria para ver en detalle las nervaduras más finas de una hoja, el detalle de la espalda de una mariquita o el centro de una minúscula flor. Este pequeño instrumento abría un universo entero a mi conciencia. Lo que me había realmente regalado era el don del sobrecogimiento.

La vida sin sobrecogimiento es como comida sin hierbas ni especias. Sólo tengo que mirar alrededor de mí para recordar el sentimiento de sobrecogimiento.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

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