Meditación 23 de Abril: Culpabilidad

Disimular es algo muy seguro. A cambio de hacerlo puedes obtener un precio desmedido del kilo de carne del mercado. (COLETTE DOWLING)

Solemos ser expertas en culpabilidad. Ciertamente lo hemos aprendido de nuestras maestras. Incuestionablemente y con gran tenacidad hacemos nuestras tareas sin una queja ni un reproche.
Sin embargo, vamos armadas con nuestros suspiros, los dientes apretados, un aspecto patético de resignación y nuestros hombros caídos. Nuestra frase favorita es: «Está bien», pero realmente no es lo que queremos decir. Una de nuestras capacidades es la de sufrir, ¡y lo hacemos tan bien! Obtenemos nuestro kilo de carne, pero perdemos en ello nuestras almas.

Dime: ¿Vale realmente la pena? ¿Estamos listas para abandonar el juego de la culpabilidad? Se hace infinitamente aburrido.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditación 5 de Abril: Capacidad de conexión

El movimiento, los patrones y las conexiones de las cosas se hicieron manifiestas en un buen nivel. (ROBYN DAVIDSON).

Todo el mundo ha tenido momentos mágicos en sus vidas en los que ha tomado conciencia de la unidad de todas las cosas. Cuando ocurre esto, vemos el «movimiento, los patrones y las conexiones»; nos invade un sentimiento de calidez y tenemos un vislumbre de intenso alivio. Podemos conocer lo incognoscible. Conocemos lo incognoscible.
Pero cuando intentamos compartir estas experiencias, nos encontramos sin expresión. En nuestros balbucientes intentos por escribirlas de nuevo, las palabras parecen como pelotas de algodón que se hacen cada vez más grandes a medida que intentamos sacarlas de la boca. Con frecuencia, al intentar hablar sobre ese tipo de experiencias, perdemos nuestra conexión con ellas.

Confiaré en estos momentos de profunda paz interior. Y sé que no puedo conectar con ellos a menos que haga un alto.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditación 28 de Marzo: Desesperación

Si Dios es una mosca en la pared, Nanny, pásame el matamoscas. (GABY BRIMMER).

Incluso Jesús se sintió abandonado por Dios. Nos podemos identificar con él. Hemos estado enfadadas con Dios, y hemos abandonado nuestro Poder Superior porque nos hemos sentido abandonadas. Ese Dios del que queremos depender simplemente se niega a vivir nuestras vidas por nosotras. Queremos dejárselo todo a nuestro Poder Superior, tumbarnos y relajarnos, y ese viejo Poder no coopera.
¿Dónde está el matamoscas? Si mi Poder Superior no lo hace a mí manera, ¡al infierno con él!
¡Vale! Disfrutando un poco, ¿no es cierto? Una lucha con Dios puede mantenernos ocupadas por un tiempo.

Cuando me siento abandonada por mi Poder Superior, soy yo la que se ha ido.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditación 27 de Marzo: Desaliento

Sólo las flores polvorientas, el golpeteo de incensarios y las huellas sobre pistas, que parten de algún lugar y no conducen a ninguna parte. (ANNA AKHMATOVA).

¡Qué bella expresión de desaliento!… Huellas sobre pistas que parten de algún lugar y no conducen a ninguna parte. Todas hemos intentado tan arduamente hacer las cosas apropiadas. Hemos ido a las escuelas adecuadas, seguido las reglas, trabajado muchas horas, hemos renunciado a largas duchas… ¿y para qué?… huellas sobre pistas que parten de algún lugar (con flores polvorientas en el camino), o tal vez huellas que no partían de ningún lugar y no conducían a ninguna parte.
Calma. Por supuesto nos sentimos desanimadas a veces. La recuperación es más parecida a una espiral que a una línea. Nuestras luchas nos ofrecen la oportunidad de conocer mejor las múltiples facetas de nuestra enfermedad.

La recuperación no tiene por qué ser una línea recta. Mientras esté en el camino, debo estar yendo a alguna parte.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditación 25 de Marzo: Ocupaciones permanentes

No había ninguna necesidad en absoluto de hacer todas las tareas domésticas. Después de los primeros cuatro años, la suciedad no ha aumentado. (QUENTIN CRISP).

Me encanta sencillamente esta cita de Quentin Crisp. Me hizo detenerme y considerar la posibilidad de que fuera verdad. ¿Hubiera tenido alguna vez el valor y la seguridad de dejar mis tareas domésticas durante cuatro años, para ver si había un límite natural a la suciedad acumulada? De ninguna manera, no estoy segura de quererlo.
Pero, ¿qué cantidad de tareas domésticas llevo a cabo porque necesito mantenerme ocupada y no porque necesiten realmente ser hechas?
Una de las características de una adicta al trabajo es la costumbre de aplazar las decisiones. Con frecuencia, nuestras ocupaciones son una forma sutil de aplazar decisiones que nos mantienen alejadas de lo que hay que hacer realmente.

Estoy agradecida por las cosas que oigo que me dan la oportunidad de cambiar mi percepción, aunque sea ligeramente.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditación 24 de Marzo: Gratitud

Amas como una cobarde. No des ningún paso. Permanece simplemente cerca y espera a que las cosas sucedan por sí mismas, desagradecida e ignorante, como un cerdo bajo una encina. Comiendo y gruñendo con las orejas colgando por encima de tus ojos, y sin mirar nunca hacia arriba para ver de dónde vienen las bellotas. (ZORA NEALE HURSTON).

Muy a menudo vamos por la vida como cerdos. Escarbamos alrededor y mascamos las golosinas sin darnos cuenta ni una sola vez de dónde proceden o del hecho que las estamos recibiendo como regalos.
El proceso del universo es tan generoso con nosotras que damos demasiadas cosas por sentado. «Amamos como cobardes». Esperamos que todo y todas las personas de nuestro alrededor tomen riesgos, mientras que nosotras nos aprovechamos. Nos volvemos tan arrogantes que nos convencemos a nosotras mismas de que todo lo que tenemos es un regalo de nosotras hacia nosotras mismas. No nos detenemos para ver que no podríamos mascar esas sabrosas bellotas si no hubiera un árbol providencial que las dejara caer.

Hoy tengo la oportunidad de detenerme, mirar hacia arriba y agradecer los muchos regalos que poseo.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditación 23 de Marzo: Colgarse

Para ser alguien tienes que durar. (RUTH GORDON).

Las mujeres que hacemos demasiado sabemos cómo «colgarnos». Nos quedamos atrapadas en situaciones que una persona cuerda hubiera abandonado hace años. Desde luego, esta persistencia es parte de nuestra locura. Estamos tan inmovilizadas al «colgarnos», que perdemos la perspectiva y no vemos que nuestra misma persistencia agrava una situación enfermiza. Si nos salimos de la situación, las organizaciones en las que participamos tal vez tengan la oportunidad de comprobar su propia realidad, o incluso quizá se permitan «tocar fondo» y salir a flote sin nosotras.
Aceptamos la virtud de la perseverancia, pero desafortunadamente nuestra dedicación a ella ha afectado nuestro juicio y nuestra capacidad de discernir lo que se necesita realmente.

En algunas situaciones es mejor abandonar; en otras es importante perseverar, y en otras, simplemente tenemos que esperar y ver qué sucede. El truco consiste en saber distinguir en qué situación nos encontramos.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).