Meditación 21 de Julio: Conciencia del Proceso/Miedo

Ahora algunas personas, cuando se sientan para escribir y no les viene ninguna inspiración, ninguna buena idea, se aterrorizan tanto que beben enormes cantidades de café bien fuerte para acelerarlas, o fuman paquetes y paquetes de cigarrillos o toman drogas o se emborrachan. No saben que las ideas vienen lentamente, y que cuanto más clara, tranquila y sin estímulos se esté, más lentamente vienen las ideas, pero las que vienen son mucho mejores. (BRENDA UELAND).

Uno de los efectos secundarios de nuestra actividad excesiva es que empezamos a tomar sustancias químicas y otras sustancias que crean adicción para mantenernos en marcha. Así, nuestra adicción a hacer demasiado se complementa con una colección compleja de otras adicciones.
Otro de los efectos secundarios de ser mujeres que hacemos demasiado es que nos encontramos progresivamente sin contacto alguno con nuestra creatividad y productividad.
Brenda Ueland utiliza el recurso de convertirse en escritora para volvernos a nosotras mismas. La verdad de lo que dice no sólo se aplica a las escritoras, sino a todas nosotras. Nuestra creatividad y nuestra productividad siempre sufren cuando utilizamos sustancias que crean adicción con el objeto de forzarlas.

No necesito hacer nada para que emerja mi creatividad. Probablemente necesito dejar de hacer algunas cosas.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditación 18 de Julio: Impotencia

He descubierto que puedo acortar mi semana laboral hasta llegar a las quince horas por semana, y que todavía puedo seguir siendo una adicta al trabajo. (MICHELLE).

Para las adictas al trabajo, a las prisas y a estar siempre ocupadas, nos es casi imposible admitir que somos impotentes respecto a nuestra enfermedad. Con lentitud y, frecuentemente, con dolor tomamos conciencia de que simplemente no podemos parar, incluso aunque quisiéramos hacerlo. Si no estamos ocupadas haciendo algo, nos sentimos ansiosas y sin valor. Hemos organizado nuestras vidas en torno al trabajo y simplemente no podemos parar. Esto es impotencia. Nos damos cuenta progresivamente de que nuestro estado de ocupación permanente y nuestro trabajo interfieren en nuestras vidas. Nuestras vidas se vuelven ingobernables. Hay demasiadas cosas por hacer.
Para nosotras es difícil admitir la impotencia, porque podemos hacer más que los demás y estamos orgullosas de tener todo bajo control. A medida que nos hacemos conscientes de que nuestro control es un descontrol, tal vez estemos listas para empezar un camino de recuperación de nuestras vidas.

Sólo reconociendo mi impotencia respecto a mi trabajo y a mi estado de ocupación permanente puedo empezar a curarme.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditacion 20 de Julio: Intimidad/Excusas

A causa de esa necesidad de concentrarse totalmente en su trabajo, George Sarton había desarrollado una enorme resistencia a cualquier cosa que pudiera perturbarle, como, por ejemplo, la salud o la falta de salud de mi madre. (MAY SARTON).

¡Qué fácil es centrarnos en nuestro trabajo y no ver las necesidades de las personas que nos rodean! A menudo utilizamos nuestro trabajo como una excusa para evitar la intimidad con nosotras mismas y con los demás. No importa de qué trabajo se trate, si es «trabajo», ya está justificado.
Con frecuencia pedimos a las personas que amamos hacer enormes sacrificios en nombre de nuestro trabajo, y nos volvemos insensibles y egoístas al pedirlo. El trabajo es lo que importa. Las mujeres adictas a sus tareas domésticas son tan maníacas como las adictas a los negocios. Ambas vías pueden ser escapatorias de la intimidad.
La recuperación nos ofrece la posibilidad de intimidad con nosotras mismas y con los demás. Sin embargo, para experimentar la alegría de la recuperación tenemos primero que admitir lo que estamos haciendo.

La intimidad es como un vaso de agua fresca para un alma dedicada al trabajo. Incluso un solo sorbo puede hacer crecer flores en el desierto.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditación 19 de Julio: Tiempo para estar sola/Ser Responsable

Por cada cinco personas americanas centradas y que funcionan bien, existen dos que nunca han tenido la oportunidad de descubrirse a si mismas. Tal vez se deba a que nunca estuvieron solas consigo misma. (MARYA MANNES).

Siempre se oye a las supermujeres decir: «Sé que tener tiempo para mí misma es importante. Pero no me es posible. Tengo demasiadas responsabilidades.»
Una siempre se pregunta por qué las mujeres que parecen tan poderosas y estar en la cima de sus vidas pueden volverse tan impotentes respecto a determinar qué hacer con su tiempo. Nuestra impotencia parece ser permanente y con frecuencia sólo emerge en relación con nuestras necesidades.
Como mujeres de éxito, solemos a menudo tener menos éxito en cuidar de nosotras mismas. Necesitamos una educación en autoayuda.

Las elecciones que hago acerca de mi tiempo son mías (¡incluso aunque no lo parezcan!).

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditación 17 de Julio: Control

Siendo el cambio la única certidumbre de nuestra vida, y yendo éste cada vez más deprisa en una especie de juego tecnológico de salto de la rana, la velocidad ayuda a la gente a creer que se mantiene al día. (GAIL SHEEHY).

Nuestro espejismo de control muere lentamente. Cuanto más cambiantes e inciertas son nuestras vidas, más caemos en nuestra ilusión favorita de que si no podemos responsabilizarnos simplemente, por lo menos podemos controlarlo todo. Hemos olvidado de que hay una diferencia entre controlar y facilitar un buen trabajo. Los consultores de gestión Robert Blake y Jane Mouton desarrollaron el concepto del estilo de retroceso para los directores de empresa. Con independencia de cuántos directores de empresa estén formando o de lo inteligentes y educados que sean, en condiciones de estrés recurren al estilo de retroceso, que frecuentemente consiste en querer controlar la situación.
Por desgracia, el control nunca funciona. Ni siquiera es posible. Ésta es una de las razones por las que sentimos estos fracasos.

Poner una situación bajo un Poder Superior no es fácil en condiciones de estrés, aunque probablemente es cuando más necesario es hacerlo.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditación 16 de Julio: Equilibrio

Las mentes creativas siempre se han conocido por ser capaces de sobrevivir a cualquier clase de mal
adiestramiento. (ANNA FREUD).

Aunque su padre creía que nuestras vidas quedan determinadas en los primeros cinco años, Anna Freud parece haber ido más lejos. Si bien somos afectadas/os por nuestro pasado y nuestra educación, cada persona tiene dentro de sí la posibilidad de ir más allá.
Desgraciadamente, cuando intentamos no ser como nuestros padres, quedamos atrapadas/os en la misma trampa que cuando tenemos que ser como ellos. En cualquiera de los dos casos estamos determinadas/os por nuestro pasado y controladas/os por nuestras reacciones a nuestro pasado. Algunas personas pasamos toda nuestra vida dudando entre estas dos posiciones.
Pero tenemos otra elección. Dicha elección consiste en reconocer nuestro pasado y ser nosotras/os mismas/
os.

La tercera opción es ser yo. Ahí es donde reside mi creatividad.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditación 15 de Julio: Creatividad

Por lo menos se cumplieron dos requisitos: la tranquilidad y un estiramiento ininterrumpido del tiempo para que la mente pudiese continuar funcionando y acomodar según sus propias variaciones cualquier acontecimiento, catástrofe o idea que se presentaba ante ella. NORMA JEAN HARRIS (Sheila Ballantyne).

Suena muy simple: sólo dos requisitos para que la creatividad encuentre su vía.
Tranquilidad —la palabra suena familiar—. Apenas podemos recordar momentos de tranquilidad. ¿O fueron en los momentos en que estábamos durmiendo?
Un estiramiento ininterrumpido del tiempo… tiempo simplemente para nosotras mismas sin agenda, ni plazos, ni necesidades de los demás imponiéndosenos.
Añoramos la tranquilidad y el tiempo sin interrupción. Sin ambos requisitos la recuperación no es posible. El contacto con nuestro Poder Superior es imposible sin ambos.

Nadie va a procurarme un tiempo de tranquilidad. Tengo que procurármelo por mí misma.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).