Meditación 24 de Abril: Estar sin proyectos

Fuera de la tensión del Hacer, en la paz de lo Hecho. (JULIA LOUISE WOODRUFF).

Cuando la mayoría de las mujeres terminan una labor, dan un suspiro de alivio, se recuestan y se otorgan un bien merecido descanso. Pero no es así para las mujeres que hacemos demasiado. La «paz de lo Hecho» simplemente no está computada. No existe ninguna experiencia con la que poder relacionar este concepto.
Afortunadamente, cuando vemos que no estamos hablando de hacer demasiado, empezamos a tomar una perspectiva diferente.
Empezamos a aprender que iniciar y acabar no es lo mismo. Empezamos a darnos cuenta de que el proceso de acabar un proyecto importante tiene todo el derecho a ser dignificado por un proceso natural de esfuerzo. Algo que exigía lo mejor de nosotras mismas ha terminado. Lo echaremos en falta.

Estar sin proyectos y no tener valor no son sinónimos.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditación 21 de Abril: Conciencia de si misma

Hasta que se cuenta nuestra propia historia perdida, ninguna otra cosa que se diga puede bastarnos: continuaremos en silencio deseándola con vehemencia. (LAURA RIDING).

Probablemente, el viaje más importante que podamos emprender es el viaje interior. Hasta que sepamos quiénes somos, ¿cómo sería posible ofrecer lo que tenemos?
Cada una de nosotras es una combinación única de herencia y de experiencias. Nadie puede ofrecernos lo que nosotras tenemos que ofrecer. Sin embargo, si no tenemos la conciencia de nosotras mismas para hacernos responsables de nuestra singularidad, nunca podremos aportar nuestra contribución.
Uno de los efectos más desastrosos de nuestra enfermedad es que nunca tenemos realmente el tiempo para hacer el proceso de toma de conciencia, y después, cuando lo hacemos, estamos demasiado exhaustas para preocuparnos de él.

Necesito conocer mi historia… toda ella.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditación 20 de Abril: Realidad/Inventario

Necesitas recuperar los acontecimientos de tu vida para hacerte tuya a ti misma. Cuando verdaderamente posees todo lo que has sido y hecho, lo cual puede tomar algún tiempo, vives la realidad intensamente. (FLONDA SCOTT MAXWELL).

«Vivir la realidad intensamente» exige que atravesemos el rechazo hacia nosotras mismas y nuestras propias vidas capa tras capa. En algún punto de nuestra vida tenemos que pararnos y hacer un inventario completo de lo que somos y de lo que hemos hecho. Este inventario sin miedo y de búsqueda no se centra sólo en las cosas en las que nos hemos equivocado y en las cosas que desearíamos haber hecho de otra manera, sino que también se centra en nuestra fortaleza y en las cosas que han sido acertadas.
Muchas de nosotras olvidamos que hacer un balance de nosotras mismas también significa apuntar lo que tenemos de bueno y reconocernos y gustarnos a nosotras mismas. Después de todo, la autenticidad no trata sólo de los errores, sino también de los aspectos positivos que tenemos, llenos de fuerza, creativos, amorosos, amables y compasivos.

Cuando nos detenemos y tomamos posesión de todo lo que hemos sido y hecho, estamos en camino de convertirnos en lo que verdaderamente somos.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditación 17 de Abril: Curación

El nuevo espacio… tiene una especie de invisibilidad para las personas que no han entrado en él. (MARY DALY).

Es especialmente difícil para las mujeres que hacemos demasiado considerar la posibilidad de entrar voluntariamente en lo desconocido. Como a cualquier persona adicta, nos gusta mantener todo bajo control, y no queremos siquiera empezar un viaje sin un buen mapa de carreteras. Desgraciadamente, la recuperación no funciona de esta manera. La recuperación es un salto de fe.
La mayoría de nosotras, por el hecho de haber crecido en familias disfuncionales, trabajar conforme a modelos de adicción y vivir en una sociedad adicta, no tenemos un conocimiento vivencial de lo que significa vivir nuestro proceso, vivir con la sobriedad o vivir conforme a nuestra propia claridad. Pero muchas personas están dando este salto de fe y dando el primer paso en el camino de la recuperación. Sabemos que tiene que haber algo mejor. Tenemos un vago recuerdo de algo.
Casi podemos recordar que está ahí. Uno de los verdaderos milagros de hoy día es que muchas mujeres estamos empezando a recuperarnos, aunque realmente no tenemos una clara idea de lo que es la recuperación.

He deseado un milagro, y yo puedo serlo.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditación 16 de Abril: Independencia

La dependencia invita al abuso. (PATRICIA MEYER SPACKS).

A las mujeres que hacemos demasiado nos aterroriza ser dependientes. Comprendemos claramente que la «dependencia invita al abuso». Por desgracia, nuestro miedo a la dependencia suele desembocar en un comportamiento que se asemeja a la independencia, pero que en realidad es lo que los psicólogos llaman «contradependencia». Nos asusta tanto la dependencia que no podemos confiar en ninguna persona, lo cual significa que todavía somos controladas por nuestras necesidades de dependencia. Siempre que estemos dando vueltas alrededor de cualquier forma de dependencia, tanto si se trata de la dependencia, de la independencia, como de la interdependencia, probablemente tengamos problemas.
Otra opción consiste en no definirnos a nosotras mismas de manera dependiente. Podemos aprender a autodefinirnos. Podemos aprender a no pedir a los demás que creen nuestras identidades por nosotros. Sólo entonces podemos ser verdaderamente libres y aportar el don de nosotras mismas a cualquier relación.

Tanto la independencia como la dependencia pueden ser jaulas.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditación 15 de Abril: Aceptación/Autenticidad

Con él como un caballero y ella como una dama, ¿qué podría ser yo, sino simplemente lo que soy? (EDNA ST. VINCENT MILLAY).

Algunas de nosotras no sabemos la diferencia entre rebajarnos, negándonos de este modo a aceptar nuestros talentos y nuestras cualidades, y a aceptar lo que somos.
Claro que con frecuencia pasamos de creer que no tenemos ningún valor a ser totalmente arrogantes. Es interesante el hecho de que sentirse como «una caquita» y creerse únicas en el mundo es algo que está muy relacionado entre sí. En ambos espejismos nos negamos a vernos como realmente somos.
Sólo cuando somos capaces de decir «no sé nada de esto», o «soy muy buena en esto y casi inútil en lo otro», nos acercamos a la aceptación del ser. Ver nuestras deficiencias nos permite aceptarlas. Aceptar nuestros puntos fuertes nos permite remontarnos. La clave es la autenticidad con una misma.

Hoy tengo la oportunidad de no exagerar mis deficiencias ni mis capacidades. Puedo ser yo misma.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditación 14 de Abril: Hacer Balance/Gratitud

El cambio a largo plazo exige mirar honestamente a nuestras vidas y darnos cuenta de que es agradable ser necesitada, pero no a expensas de nuestra salud, de nuestra felicidad o de nuestra cordura. (ELLEN SUE STERN).

No hay ninguna dosis rápida para ninguna adicción, y la adicción al trabajo, a las prisas, a las ocupaciones y a cuidar de los demás son adicciones. Parte del «pensamiento que huele» de las personas adictas es querer una dosis rápida. No existe ninguna. Incluso querer una dosis rápida es parte de la enfermedad.
Los Doce Pasos funcionan, y es posible para nosotras vivir vidas serenas, felices y productivas. Pero la recuperación toma tiempo. Existen muchas colinas y valles a lo largo del camino, y si continuamos asistiendo a encuentros, recurriendo a nuestro mentor, y practicando el programa, descubriremos que tenemos una conexión con un poder más grande que nosotras, y que nuestras vidas mejoran.

Soy muy afortunada de tener el apoyo de un programa que funciona y la compañía de otras personas para hacer esta jornada conmigo.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).