Meditación 21 de Junio: Belleza/Comparación

Soy como me hizo mi Creador, y puesto que Él [sic] está satisfecho, también yo lo estoy. (MINNIE SMITH).

Qué bello y qué simple es aceptarnos sencillamente como somos. Las mujeres, en especial, tenemos dificultades en ver simplemente la belleza que somos. Siempre estamos comparándonos con las/os demás; con independencia de lo que tengamos o de lo que seamos, nunca nos parece suficiente. Siempre somos demasiado, o demasiado poco, demasiado gordas o demasiado delgadas, demasiado inteligentes o no lo suficiente, demasiado agresivas o no suficientemente afirmativas. Siempre que nos comparamos con los/las demás, perdemos.
El mismo acto de comparar es parte del problema. La comparación es uno de los elementos de la adicción. En este proceso, nos abandonamos a nosotras mismas y perdemos. Existen otras opciones.

Imagino un día —hoy por ejemplo— en que estoy simplemente satisfecha con lo que soy.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditación 20 de Junio: Expectativas

La vida no tiene ninguna obligación de darnos lo que esperamos de ella. (MARGARET MITCHELL).

¡Las expectativas son verdaderas asesinas! Son montajes para la decepción. A causa de nuestras expectativas, muchas veces pasamos totalmente por alto lo que está ocurriendo realmente en una situación. Estamos tan casadas con lo que pensamos que debería estar pasando, o con lo que queremos que pase, que no vemos lo que está pasando.
Muchas posibles relaciones han sido abortadas porque estábamos demasiado determinadas a convertirlas en una relación. Las expectativas también nos mantienen en el espejismo. Construimos expectativas sobre alguien, las proyectamos
en otra persona y empezamos a reaccionar frente a nuestras expectativas como si fueran reales. Las expectativas y el espejismo de control están estrechamente unidas.

Cuando estamos atadas a nuestras expectativas, normalmente nos perdemos lo que está sucediendo… esto es, nos perdemos la vida misma.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditación 19 de Junio: Aceptación del Ser

No hagas nada porque sea correcto, digno de elogio o noble hacerlo; no hagas nada porque parezca que sea bueno hacerlo; haz sólo lo que debas hacer y lo que no puedas dejar de hacer. (ÚRSULA K. LE GUIN).

Estamos tan acostumbradas a hacer lo que otras personas quieren que hagamos, o a hacer lo que es correcto, o lo que nos proporciona aprobación, que las palabras de Le Guin nos piden hacer sólo lo que tenemos que hacer, y no hacerlo sería irrealista. Pensamos: eso es fácil de hacer para ella, que es una escritora y puede hacer su propio horario.
Sin embargo, ¿qué hay de verdad para nosotras en sus palabras? Ciertamente podemos admitir que hemos hecho muchas cosas por razones equivocadas, y con frecuencia es muy amargo en nuestros corazones el precio de nuestra adecuación, «nobleza» y búsqueda de aprobación. Muchas veces hacemos algo porque nos parece bueno hacerlo, y hacemos perder el tiempo a todo el mundo, incluidas nosotras mismas.
¡Qué alivio creer que somos suficientes como somos y que nuestra única manera de cumplir una tarea es hacer sólo lo que necesita hacerse!

Adoptaré estas ideas. Después de todo, ¡ninguna otra persona podría aportar mi contribución por mí!

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditación 13 de Junio: Vivir la vida plenamente/Curiosidad

La vida se hizo para ser vivida y la curiosidad debe mantenerse viva. No se debe nunca volver la espalda a la vida por ninguna razón. (ELEANOR ROOSEVELT).

Cuando miro hacia atrás a los/as maestros/as de mi vida, una de las características que destacaba era su curiosidad. A veces, pensamos que la curiosidad está reservada a la juventud y que sólo es natural en los niños pequeños.
Pero estoy segura de que si pensamos en la gente que hemos conocido, en aquellas personas que recordamos más vivamente, resultan ser las personas que permanecían incurablemente curiosas a lo largo de sus vidas.
Existe un vínculo íntimo entre curiosidad y viveza. La curiosidad es parte del banco genético de la especie humana. Mi curiosidad no está muerta, aunque parezca haber estado profundamente dormida por un tiempo.

¡Ojalá no me «cure» nunca de mi curiosidad!

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditación 4 de Junio: Metas

Fuimos educadas en la idea de que tal como fuimos plantadas, así maduraríamos. Descartábamos la idea de que cualquier cosa que hiciéramos era nuestro propio mérito. (JANET HARRIS).

Vivimos en una sociedad orientada hacia la consecución de metas. Normalmente, estamos tan ocupadas intentando escalar lo alto de la montaña que olvidamos observar las rocas y los liqúenes, las flores alpinas, e incluso a las personas que se cruzan en el camino. Estamos gobernadas por el culto al orgasmo. Los preparativos son sólo medios para llegar a un fin. Pero para muchas mujeres, el tocar, sostener, hablar, acariciar y la intimidad es igualmente importante, si no más, que el momento mismo el orgasmo. Los orgasmos y las metas pueden ser divertidas, pero no si se obvia todo lo que precede.
Fijar metas puede ser útil e importante, en especial si estamos dispuestas a abandonarlos cuando ya no son relevantes, y si recordamos que el camino en sí mismo es importante.

Si sólo miro a la cima de la montaña, puedo perderme los fósiles que se encuentran en la ladera y que pueden enseñarme algo sobre mi tiempo y mi lugar en el universo.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditación 26 de Mayo: Vivir Plenamente

Y llegar a través de nuestras vidas… de toda la vida… al corazón del cosmos que es nuestras propias almas. (SONIA JOHNSON).

Cada una de nosotras es un cosmos en sí misma. Cuando vivimos la vida plenamente, somos personas separadas entre sí, y también somos unas con el universo. Somos nosotras mismas con nuestros límites, y también estamos conectadas con todas las cosas.
Afortunadamente, no se nos pide que vivamos la vida de otra persona. Todo lo que tenemos que hacer es vivir nuestra propia vida, y esto parece que ya es suficiente.
Cuando vivimos plenamente, nos permitimos saborear toda la gama de nuestras experiencias. Vemos lo que vemos, sentimos lo que sentimos y sabemos lo que sabemos. Aceptamos cualquier oportunidad de vivir conforme a nuestras propias almas.

Por suerte, vivir la vida plenamente no es una tarea. Es una oportunidad.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).