Meditación 29 de Enero: Impotencia

mujeres-ejecutivas

Ante un obstáculo que es imposible de superar, la testarudez es algo estúpido. (SlMONE DE BEAUVOIR).

A algunas de nosotras no nos gusta oír esto, pero existen ciertas cosas en nuestras vidas sobre las que somos impotentes. De hecho, cuando llegamos a este punto, nos damos cuenta de que existen unas pocas cosas que no podemos controlar realmente.
Ciertamente, las zonas de nuestras vidas sobre las que somos realmente más impotentes son nuestros hábitos adictivos y compulsivos de trabajar, apresurarnos y estar siempre ocupadas. De hecho, ésta es una de las definiciones de la adicción. Una adicción es cualquier cosa que controla nuestras vidas, sobre la que no podemos hacer nada, y que hace que nuestra existencia sea ingobernable. Nuestra incapacidad para dejar de matarnos a nosotras mismas haciendo demasiado se ajusta ciertamente en esta categoría.

Saber cuándo abandonar puede ser mi mayor victoria.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

52fd8fbfba3795fd07cf8d51_0_19-1392349766186

Meditación 28 de Enero: Ser Prescindible/Control/Miedo

11193721-una-mujer-tiene-el-estr-s-en-la-oficina-la-multitarea-y-la-gesti-n-del-tiempo-foto-de-archivo

Cuando tenia dieciséis años, mi madre me dijo que yo era prescindible y que, si no trabajaba duro, las empresas podrían deshacerse de mí. Trabajo de sesenta a setenta horas por semana, nunca me tomo un día libre, y mi marido y yo no hemos tomado vacaciones en doce años. Soy adicta al trabajo y me encanta serlo. (MUJER ANÓNIMA).

¡Vaya! ¿Tengo algo más que añadir? Esta mujer ha comprado todo el paquete.
Como ella, muchas de nosotras creemos que podemos controlar lo que percibimos como ser prescindibles haciéndonos indispensables. ¡Qué sofisticada ilusión de control! El trabajo obsesivo es algo diferente de tener pasión por nuestro trabajo.
Normalmente, las personas que están verdaderamente apasionadas con su trabajo también están apasionadas con sus pasatiempos y el tiempo dedicado a ellas mismas. Las personas adictas al trabajo no lo estamos. Trabajamos por miedo e intentamos convencernos de que lo adoramos. El miedo y el autoengaño van de la mano.

¿Soy prescindible para mí? Esa es la cuestión.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

mujer-dormida-encima-maquina-de-escribir

Meditación 3 de Enero: Excusas/Oportunidades de Elegir

mujeres-ejecutivas

Así pues, siendo joven fui testigo del hecho de que el trabajo era fundamental, y que más bien servía para justificar un comportamiento inhumano. (MAY SARTON).

La adicción al trabajo, como otras adicciones, es intergeneracional. Muchas de nosotras la aprendimos de nuestros padres y madres en casa, y no podemos siquiera imaginar otra manera de ser en el mundo. El trabajo era lo fundamental antes que ninguna otra cosa en nuestros hogares y para nuestras familias. Sólo podíamos divertirnos cuando se había acabado el trabajo.
Sólo podíamos relajarnos y atender nuestras necesidades personales cuando habíamos acabado las tareas domésticas y la casa estaba en orden. Y cuando todo esto estaba hecho, ya estábamos demasiado cansadas para cualquier otra cosa. La limpieza estaba cercana a la bienaventuranza, y ésta parecía a veces estar muy lejos.
El trabajo siempre estaba vinculado a las necesidades de la vida, a salir adelante y al sueño americano, y estos ideales justificaban cualquier cosa, incluso la conducta inhumana y cruel en la familia.
Aprendimos nuestras lecciones muy bien, y ahora tenemos la oportunidad de romper la cadena intergeneracional de adicción al trabajo. Tenemos la oportunidad de ser diferentes. Tenemos otras oportunidades de elegir.

Me permitiré observar hoy cuántas veces utilizo el trabajo como una excusa para mi comportamiento inhumano.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

workaholic

Meditación 2 de Enero: Impotencia

943070_413475778749663_1669733158_n

Somos impotentes respecto a nuestra adicción al trabajo y a nuestro estado de ocupación permanente, y nuestras vidas se han vuelto ingobernables. (PASO PRIMERO MODIFICADO DE LOS ALCOHÓLICOS ANÓNIMOS).

¿Yo, impotente? ¡No, nunca! La misma palabra me hace fruncir los labios y sospechar gravemente de cualquiera que la pronuncie. Como mujer, nunca seré otra vez impotente. Tal vez se suponga que lo sea, ¡pero no lo seré!
¡Un momento! Este paso no dice que sea impotente como ser humano. Afirma claramente que soy impotente respecto a mi adicción al trabajo y a mi estado de ocupación permanente. Y esto ya es otra cosa. Ciertamente me he sentido a veces al límite de la rabia, y me preocupa que mi vida personal haya sido derrotada últimamente.
Incluso cuando trato de detenerme, realmente no puedo. Tal vez tenga que estar dispuesta a considerar esta idea de la «impotencia sobre algo concreto». ¡Mi vida necesita algo!

Simplemente estar dispuesta a considerar el asunto es un primer paso. Soy capaz de darlo.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

perdonar

Meditación 19 de Mayo: Desvalorización/Opciones

Successful businesswoman with an e-business working from an office at home telemarketing and taking orders over the phone or consulting with clients, high angle view

La lección más machacona que mi madre me enseñó es que no vales nada si no estás haciendo algo. (FERRAND).

La adicción al trabajo no es algo que crezca espontáneamente en medio de la vida. Las semillas han sido plantadas frecuentemente en nuestra infancia, y simplemente nos limitamos a vivir las reglas y expectativas que nuestros padres y madres instalaron en nosotras.
¿Cuántos padres y madres creían realmente que el ocio era obra del diablo y que si no nos mantenían constantemente ocupadas, podíamos caer en algo horrible? ¿Cuántas de nosotras estamos asustadas de la ociosidad, de los momentos de tranquilidad en los que no tenemos nada programado?
Un alcalde de una gran ciudad del medio oeste afirmaba públicamente que cuando miraba su agenda, si la noche del martes había quedado libre, pensaba que su personal estaba tonto. También reconocía que su adicción al trabajo había arruinado su matrimonio y su salud.

¿No es alentador saber que no tenemos por qué vivir nuestras programaciones infantiles? Como personas adultas, podemos elegir.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

workaholic

Meditacion 25 de Marzo: Ocupaciones Permanentes

workaholic

No había ninguna necesidad en absoluto de hacer todas las tareas domésticas. Después de los primeros cuatro años, la suciedad no ha aumentado. (QUENTIN CRISP).

Me encanta sencillamente esta cita de Quentin Crisp. Me hizo detenerme y considerar la posibilidad de que fuera verdad. ¿Hubiera tenido alguna vez el valor y la seguridad de dejar mis tareas domésticas durante cuatro años, para ver si había un límite natural a la suciedad acumulada? De ninguna manera, no estoy segura de quererlo. Pero, ¿qué cantidad de tareas domésticas llevo a cabo porque necesito mantenerme ocupada y no porque necesiten realmente ser hechas?
Una de las características de una adicta al trabajo es la costumbre de aplazar las decisiones. Con frecuencia, nuestras ocupaciones son una forma sutil de aplazar decisiones que nos mantienen alejadas de lo que hay
que hacer realmente.

Estoy agradecida por las cosas que oigo que me dan la oportunidad de cambiar mi percepción, aunque sea ligeramente.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

trabajando