Meditación 22 de Junio: Conciencia del Proceso

La vida llega en oleadas; oleadas de soledad, y después más oleadas, cuando apenas tenemos tiempo de respirar. (MAY SARTON).

Las adictas al trabajo, las adictas a estar siempre ocupadas, y las adictas a las prisas se sienten mucho más a gusto y en confianza en los periodos en los que apenas tenemos tiempo para respirar. Sabemos cómo funcionar bajo presión y con plazos colgando sobre nuestras cabezas. En estos periodos es cuando brillamos.
Por desgracia, lo que nos asusta son los periodos de calma y de soledad potencial cuando los proyectos se acaban. Estar sin proyectos o plazos fijos nos mete el miedo en el cuerpo. Por suerte, casi nunca tenemos que enfrentarnos a este terror porque hemos dispuesto nuestras vidas de tal manera que rara vez tenemos un momento para respirar.
Si nos permitimos el tiempo para darnos cuenta, podemos ver que esta marea ascendente y descendente en la vida tiene su razón de ser. Necesitamos tener momentos de respiro. Nuestros cuerpos necesitan descansar de las subidas constantes de adrenalina o, en caso contrario, explotan.
Cuando nos permitimos estar más sanas, empezamos a experimentar y a atesorar las «oleadas» de nuestra vida y a darles la bienvenida como ejemplos de sabiduría infinita.

El océano nunca se cansa del flujo y reflujo de sus mareas. Tengo que aprender algo del océano.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditación 21 de Junio: Belleza/Comparación

Soy como me hizo mi Creador, y puesto que Él [sic] está satisfecho, también yo lo estoy. (MINNIE SMITH).

Qué bello y qué simple es aceptarnos sencillamente como somos. Las mujeres, en especial, tenemos dificultades en ver simplemente la belleza que somos. Siempre estamos comparándonos con las/os demás; con independencia de lo que tengamos o de lo que seamos, nunca nos parece suficiente. Siempre somos demasiado, o demasiado poco, demasiado gordas o demasiado delgadas, demasiado inteligentes o no lo suficiente, demasiado agresivas o no suficientemente afirmativas. Siempre que nos comparamos con los/las demás, perdemos.
El mismo acto de comparar es parte del problema. La comparación es uno de los elementos de la adicción. En este proceso, nos abandonamos a nosotras mismas y perdemos. Existen otras opciones.

Imagino un día —hoy por ejemplo— en que estoy simplemente satisfecha con lo que soy.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditación 20 de Junio: Expectativas

La vida no tiene ninguna obligación de darnos lo que esperamos de ella. (MARGARET MITCHELL).

¡Las expectativas son verdaderas asesinas! Son montajes para la decepción. A causa de nuestras expectativas, muchas veces pasamos totalmente por alto lo que está ocurriendo realmente en una situación. Estamos tan casadas con lo que pensamos que debería estar pasando, o con lo que queremos que pase, que no vemos lo que está pasando.
Muchas posibles relaciones han sido abortadas porque estábamos demasiado determinadas a convertirlas en una relación. Las expectativas también nos mantienen en el espejismo. Construimos expectativas sobre alguien, las proyectamos
en otra persona y empezamos a reaccionar frente a nuestras expectativas como si fueran reales. Las expectativas y el espejismo de control están estrechamente unidas.

Cuando estamos atadas a nuestras expectativas, normalmente nos perdemos lo que está sucediendo… esto es, nos perdemos la vida misma.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditación 18 de Junio: Vivir el Presente

Conozco la solución. Cuando tenemos un mundo compuesto únicamente por el ahora, sin sombras del ayer ni nubes del mañana, decir lo que podemos hacer funciona. (GOLDIE IVENER).

Imagina empezar cada día fresca, sin «sombras del ayer ni nubes del mañana». Cuando estamos en nuestros estados de humor más negativos y cínicos, oímos una idea como ésta y nos burlamos diciendo que es imposible. No es posible dejar el pasado y no preocuparse por el futuro. Y, sin embargo, esto es lo que todos/as los/as grandes maestros/as espirituales de este planeta han enseñado de una u otra manera. De hecho, el regalo más grande que nuestros/as maestros/as nos han dado ha sido con frecuencia vivir en el presente, cómo estar simplemente totalmente presente al momento.
¿Con cuánta frecuencia perdemos nuestra vida centrándonos en el pasado o anhelando el futuro?. Perdemos la mirada de nuestros/as hijos/as porque estamos pensando en cómo llevarlos al dentista mañana. Perdemos la idea interesante que atraviesa en este momento nuestra mesa de trabajo, porque estamos preocupadas con lo que dijimos en la reunión de ayer. ¡Alto!, relájate, ¡mantente aquí y ahora!

El presente es todo lo que tenemos: abandonarlo es matarlo.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditación 14 de Junio: Conciencia del Proceso/Sabiduría

Los acontecimientos de nuestras vidas se suceden en secuencias de tiempo, pero, en su significado para nosotras/os, siguen su propio orden… el hilo continuo de la revelación. (EUDORA WELTY).

¿No sería aburrido si nuestras vidas fueran completamente lineales? ¡Qué tontería haber desperdiciado cada experiencia y cada trauma justo cuando estaba sucediendo! ¡Qué pena que los acontecimientos que ocurrieron a los cinco años comiencen a estallar a los treinta y cinco! ¡Qué perturbador es el momento en el que los recuerdos de la memoria, escondidos en la conciencia durante mucho tiempo, nos avisan de que están listos para ser integrados!
¿Podemos creer que nuestro propio proceso interno sabe cuándo estamos preparadas para tratar con viejos temas? ¿Podemos confiar en que el mismo hecho de que estén surgiendo es una indicación de lo mucho que hemos evolucionado y de lo fuertes que somos?

Hay algo dentro de mí que sabe más de lo que yo sé. Confiar sólo en ello no puede producir sino la curación.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditación 13 de Junio: Vivir la vida plenamente/Curiosidad

La vida se hizo para ser vivida y la curiosidad debe mantenerse viva. No se debe nunca volver la espalda a la vida por ninguna razón. (ELEANOR ROOSEVELT).

Cuando miro hacia atrás a los/as maestros/as de mi vida, una de las características que destacaba era su curiosidad. A veces, pensamos que la curiosidad está reservada a la juventud y que sólo es natural en los niños pequeños.
Pero estoy segura de que si pensamos en la gente que hemos conocido, en aquellas personas que recordamos más vivamente, resultan ser las personas que permanecían incurablemente curiosas a lo largo de sus vidas.
Existe un vínculo íntimo entre curiosidad y viveza. La curiosidad es parte del banco genético de la especie humana. Mi curiosidad no está muerta, aunque parezca haber estado profundamente dormida por un tiempo.

¡Ojalá no me «cure» nunca de mi curiosidad!

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditación 11 de Junio: Belleza

El adorno no es otra cosa que un reflejo del corazón. (Coco CHANEL).

Todo el mundo se fija mucho en cómo se visten las mujeres: «Deberíamos llevar trajes de tres piezas, exactamente como los hombres y vestirnos para el éxito.» «Las mujeres que son violadas lo estaban pidiendo por la manera como estaban vestidas.» «A los hombres les gustan las mujeres que se visten de manera femenina. Les hace sentirse masculinos.»
¿Puede así extrañar que a veces nos sintamos confusas acerca de lo que parece que es correcto ponernos?
¿Qué pasa si la manera de vestirnos es simplemente un reflejo de nuestro corazón? ¿Y qué tal si nuestro principal criterio de belleza es sentirnos bien con nuestros cuerpos y reflejar lo que somos? ¿Y si llevamos colores porque nos gustan y no porque son «nuestros colores» o nos hacen parecer más delgadas?
Esto nos abre toda clase de posibilidades, ¿verdad?

Si me vistiese para reflejar mi corazón, ¿qué llevaría?

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).