Meditación 22 de Mayo: Capacidad de Conexión/ Confusión/Soledad

Las mujeres que tienen una baja valoración de sí mismas hacen la vida difícil a todas las demás mujeres. (NELLIE MCCLUNG).

Como mujeres, tenemos una gran capacidad de conexión unas con otras. Nos han educado para ser competitivas con otras mujeres y verlas como enemigas y competidoras. También hemos sido educadas para ver a las demás mujeres como inferiores y se nos ha dicho que, si queríamos salir adelante, necesitábamos identificarnos con los hombres, o incluso volvernos como ellos o ser como ellos quieren que seamos. Todo ha sido muy confuso. Frecuentemente nos hemos sentido solas y aisladas.
Un factor principal de nuestra curación ha sido reconocer que somos mujeres y buscar la conexión con las demás. Nos vemos reflejadas en sus historias, y nuestra soledad cambia entonces en sentimiento de relación.

No estoy sola. Otras mujeres comparten mis experiencias. Curación y actitud de conexión son lo mismo.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditación 19 de Mayo: Desvalorización/Opciones

La lección más machacona que mi madre me enseñó es que no vales nada si no estás haciendo algo. (FERRAND).

La adicción al trabajo no es algo que crezca espontáneamente en medio de la vida. Las semillas han sido plantadas frecuentemente en nuestra infancia, y simplemente nos limitamos a vivir las reglas y expectativasque nuestros padres y madres instalaron en nosotras.
¿Cuántos padres y madres creían realmente que el ocio era obra del diablo y que si no nos mantenían constantemente ocupadas, podíamos caer en algo horrible? ¿Cuántas de nosotras estamos asustadas de la ociosidad, de los momentos de tranquilidad en los que no tenemos nada programado?
Un alcalde de una gran ciudad del medio oeste afirmaba públicamente que cuando miraba su agenda, si la noche del martes había quedado libre, pensaba que su personal estaba tonto. También reconocía que su adicción al trabajo había arruinado su matrimonio y su salud.

¿No es alentador saber que no tenemos por qué vivir nuestras programaciones infantiles? Como personas adultas, podemos elegir.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditación 17 de Mayo: Toma de Conciencia

Sentía como si yo fuera niebla. Sabía que estaba desesperadamente buscando algo de gran importancia, cuya pérdida era vital, pero no podía ver con claridad. (JUDY NESS).

Nos mantenemos tan ocupadas y con tanto trabajo que no tenemos tiempo de ver en la niebla y buscar algo de mucha importancia.
Miramos a nuestro trabajo, al dinero, a nuestras familias para que nos llenen, pero todas estas «soluciones» parecen pobres.
Incluso si tenemos éxito, cuando nos detenemos lo suficiente nos damos cuenta de la existencia de un sentimiento de soledad y vacío. Se nos ha pasado el darnos cuenta de que nada de lo de afuera puede llenarnos y que la persona que añoramos encontrar es nosotras mismas.
No tenernos ni estar en contacto con nosotras mismas es una amenaza para nuestra vida. Cuando nos abandonamos, somos más vulnerables a las influencias externas y menos conscientes de lo que realmente necesitamos.
¡Qué entusiasmante es empezar a ver cómo se levanta la niebla y saber que lo que andábamos buscando tan desesperadamente estaba todo el tiempo dentro de nosotras!

Lo que ando buscando no está «ahí afuera». Está en mí. Soy yo.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditación 15 de Mayo: Enfado

Soy una mujer en la primavera de la vida, con ciertos poderes, que están gravemente limitados por autoridades de rostros que apenas puedo ver. (ADRIENNE RICH).

¡Ya es hora! Como mujeres hemos sido limitadas respecto a lo que podemos hacer, decir, pensar y sentir. Algunas odiamos reconocer este hecho. Pero muy en el fondo sabemos que hay muchas fuerzas que limitan nuestras vidas, fuerzas sobre las que tenemos muy poco poder. Sólo una persona sin sentimientos y sin conciencia no sentiría el rescoldo del enfado, o incluso de la rabia, que surge a veces desde lo más profundo.
Parece que nosotras, como mujeres, sólo tenemos dos opciones: acomodarnos a las autoridades y, de esta manera, sostenerlas, o luchar contra ellas y sostenerlas igualmente. Con cualquiera de las dos opciones seguimos
perdiendo.
Afortunadamente, existe una tercera opción. Podemos ser nosotras mismas. Podemos ver lo importante que es para nosotras y hacerlo. Para hacer efectiva esta tercera opción, tal vez tengamos que pasar primero por el enfado.

Cuando respetamos nuestro enfado y lo «trabajamos», descubrimos puertas que antes no podíamos ver.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditación 14 de Mayo: Responsabilidad/Culpabilidad

Si crees que tienes la culpa de todo lo que va mal, insistirás en no detenerte hasta que lo arregles. (SUSAN FORWARD).

Las mujeres que hacemos demasiado somos responsables. Esta es una de nuestras grandes virtudes, o al menos eso es lo que creemos. Estamos dispuestas de hacernos responsables y a culpabilizarnos de todo. Cuando ocurre algo en el trabajo, debe ser por culpa nuestra. Si fallan nuestras relaciones, debe ser porque hemos hecho algo mal. Si nuestros/as hijos/as tienen dificultades, la culpa es nuestra. Culpabilidad y reproche son viejos amigos. Es inconcebible para nosotras no ser la causa de… cualquier cosa. Esta es una de las formas de nuestra manera de creernos el centro de todo. Nos ponemos de lleno en medio de cualquier desastre. Por supuesto, el otro lado de este dualismo es ser completamente inocente y víctima. Pasamos de una a otra posición continuamente.
¡Qué diferencia actuar dentro de una actitud de responder de nuestros actos, desde un lugar interno en el que la culpabilidad no tiene sentido y en donde la capacidad de respuesta es la clave!

El hacerme responsable y culpable de todo dificulta mi capacidad para responsabilizarme en su justa medida.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditación 13 de Mayo: Maternidad/Paternidad

Nada durante los años en que vivía sola me preparó para ellos, para la vida que traen. Antes de que llegasen, soñando en ellos, imaginaba que serían tranquilos/as como muñecas y que nunca me pedirían más de lo que yo podía dar. NORMA JEAN HARRIS (Sheila Ballantyne).

¡Vaya choque! Nuestros hijos/as no siempre se ajustan a nuestras fantasías. No siempre nos proporcionan la «pequeña familia feliz». No siempre se ajustan a nuestros esquemas y planes. Y lo peor es que no pueden ser moldeados/as de la manera en que querríamos y esperar que permanezcan así.
Cuando damos a luz a un/a hijo/a, damos a luz un proceso que continúa de una u otra manera por el resto de nuestras vidas. De alguna manera, parece que hemos perdido el concepto de que la maternidad/paternidad es un proceso íntimo e interactivo que continúa.

Cuando dejamos de intentar que nuestros/as hijos/as se ajusten a nuestras fantasías sobre lo que deberían ser, ¡empezamos a ver quiénes son en realidad!

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditación 12 de Mayo: Amor

Desearía haber conocido a más personas. Las hubiera amado a todas. Si hubiera conocido a más personas, hubiera amado más. (TONI MORRISON).

Todo el mundo tiene una capacidad infinita de amor. A veces nos confundimos acerca del amor y pensamos que somos las únicas en tener tanto. Entonces empezamos a pensar en términos de sumas de ceros. Creemos que al ser las únicas que tenemos amor, si damos un poco tendremos eso de menos. Empezamos a dividir nuestro amor lo mismo que pagamos las facturas a final de mes. Cumplimos con todas nuestras «obligaciones de amor» e intentamos tener ahorrado un poco para casos de emergencia. El amor controlado no es amor. El amor obligatorio tampoco es amor. El amor es algo que fluye a partir de nuestro sentimiento profundo de amor por nosotras mismas. No es posible amar a otra persona si no nos amamos a nosotras mismas.
Cuando nos queremos a nosotras mismas, no existe ningún límite a la cantidad de amor que podemos compartir. Pero el amor nunca puede ser manufacturado porque necesitaríamos o querríamos un poco a cambio. El amor es una energía que es compartida porque la tenemos.

Amar a las personas que conozco me permite conocer a las personas que amo.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).