Meditación 27 de Julio: Perfeccionismo/Soledad

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«Resulta que pertenece a un tipo [de mujer americana] que yo solía encontrar… de las que van a conferencias. Y, después de todo…, sorprendentemente, su energía…» Y continuó diciendo: «Son perfectamente capaces de tener tres o cuatro hijos, llevar la casa, estar al tanto del arte, de la literatura, de la música —superficialmente, por supuesto, pero, ¡por Dios, ya es algo!— y, además de todo ello, mantener un empleo. Algunas han pasado también por dos o tres maridos, sólo para evitar el estancamiento.» (DODIE SMITH).

Pone los nervios de punta verse representadas por escrito. Hemos aprendido a salir adelante. Hemos aprendido a ser «supermujeres». Así pues, ¿qué hay de extraño si no podemos profundizar en nada? ¿Cómo podríamos hacerlo? Simplemente, no tenemos tiempo. Nuestro mayor miedo es no saber suficiente o no ser suficientes. Nos sentimos inadecuadas cuando no podemos hablar inteligentemente sobre casi cualquier cosa y hacerlo todo. Nos gustaría tener más relaciones íntimas, pero no tenemos el tiempo, porque somos mujeres «perfectas».

Somos mujeres «perfectas», y ser perfectas es aburrirnos a nosotras mismas y a los demás.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

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Meditación 15 de Junio: Confusión/Negatividad

Sólo sé que no quiero. E incluso esto es algo impreciso. NORMA JEAN HARRIS (Sheila Ballantyne).

He oído que muchas mujeres dicen: «He tenido un buen matrimonio. Mi marido no me pega, no se gasta el dinero en apuestas, ni anda persiguiendo a otras mujeres.» O dicen: «Bueno, mi trabajo no es tan aburrido, me mantiene ocupada y me sirve para pagar las facturas.» De alguna manera, lo bueno se convierte en la ausencia de lo horrible. Si algo en nuestras vidas no es demasiado destructivo, debe estar bien.
¡Estamos tan confusas sobre lo que queremos realmente y sobre lo que es bueno para nosotras! ¿Estamos tan acostumbradas a hacer lo que se espera de nosotras que hemos perdido nuestra capacidad de saber lo que queremos?

A menos que sepa lo que quiero y lo que está bien para mí, no existe ninguna posibilidad de ser una persona auténtica.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditación 5 de Junio: Responsabilizarse

Nunca te retractes, nunca expliques, nunca te disculpes… consigue que las cosas se hagan y deja que los demás griten. (NELLIE MCCLERY).

Hay tantos niveles a los que una podría responder a esta cita. A un nivel, suena como un consejo de cómo ser una apisonadora y aplastar a cualquiera que presente oposición. Yo no lo recomiendo.
A otro nivel, una podría suspenderse por el tiempo empleado en explicar, pedir disculpas y retractarse, mientras la casa se está quemando. Habría que decir algo sólo para salir adelante.
Y a otro nivel, cuando sentimos claramente la dirección que tenemos que tomar y el trabajo que queremos que se haga, existe una cierta serenidad que emerge cuando estamos dispuestas de verdad a que «los demás griten».

¡Qué maravilla que cada asunto tenga tantos niveles de verdad! Esto hace que la vida sea cualquier cosa menos aburrida.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditación 4 de Junio: Metas

Fuimos educadas en la idea de que tal como fuimos plantadas, así maduraríamos. Descartábamos la idea de que cualquier cosa que hiciéramos era nuestro propio mérito. (JANET HARRIS).

Vivimos en una sociedad orientada hacia la consecución de metas. Normalmente, estamos tan ocupadas intentando escalar lo alto de la montaña que olvidamos observar las rocas y los liqúenes, las flores alpinas, e incluso a las personas que se cruzan en el camino. Estamos gobernadas por el culto al orgasmo. Los preparativos son sólo medios para llegar a un fin. Pero para muchas mujeres, el tocar, sostener, hablar, acariciar y la intimidad es igualmente importante, si no más, que el momento mismo el orgasmo. Los orgasmos y las metas pueden ser divertidas, pero no si se obvia todo lo que precede.
Fijar metas puede ser útil e importante, en especial si estamos dispuestas a abandonarlos cuando ya no son relevantes, y si recordamos que el camino en sí mismo es importante.

Si sólo miro a la cima de la montaña, puedo perderme los fósiles que se encuentran en la ladera y que pueden enseñarme algo sobre mi tiempo y mi lugar en el universo.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditación 31 de Mayo: Aceptación

Es el conocimiento de las verdaderas condiciones de nuestras vidas de donde debemos sacar nuestra fuerza y nuestras razones para vivir. (SlMONE DE BEAUVOIR).

¡Qué bella expresión de la profundidad y aceptación de nuestras vidas! Con frecuencia, estamos tan atareadas
corriendo de un lado a otro que no nos damos el tiempo de aceptar simplemente lo que somos y lo que tenemos. Paradójicamente, es en esta aceptación total como nuestras vidas cambian.
Nuestras vidas tienen un sentido… tal como son. Son nuestros espejismos los que nos roban el sentido, no nuestra realidad. Cuando acepto mi realidad, recupero mi fuerza y mis razones de vivir.

Mi vida es lo que es, Puede cambiar, pero ahora mismo es lo que es.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditación 16 de Mayo: Pedir ayuda

Un consejo es lo que pedimos cuando ya conocemos la respuesta pero nos gustaría no conocerla. (ERICA JONG).

¡Exacto! Normalmente, cuando pedimos un consejo es porque ya somos conscientes de la respuesta dentro de nosotras, pero no queremos enfrentar nuestro conocimiento interno. Entonces dejamos que otra persona nos dé un pequeño empujón.
Además, cuando pedimos consejo, hay una parte de nosotras que teme que cualquier persona nos lo dé. Cuando lo hace, nos quita la presión de encima, aunque sepamos que no funcionará y en el fondo lo rechacemos internamente.
Por otra parte, pedir ayuda es ya otro asunto completamente diferente. La mayoría de las mujeres que hacemos demasiado tenemos mucha dificultad en pedir ayuda. Por lo general, podemos hacer las cosas solas, sea lo que sea, y nos sentimos más a gusto haciéndolas por nosotras mismas. Podemos dar órdenes y decir a los demás cuáles son las cosas que hay que hacer. Podemos organizar y supervisar. Hemos aprendido muchas maneras de obtener ayuda sin pedirla y sin reconocer que la necesitamos. Sin embargo, es infinitamente más auténtico pedir ayuda cuando la necesitamos.

Pedir ayuda no significa que somos débiles o incompetentes. Habitualmente indica un nivel elevado de honestidad e inteligencia.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditación 15 de Abril: Aceptación/Autenticidad

Con él como un caballero y ella como una dama, ¿qué podría ser yo, sino simplemente lo que soy? (EDNA ST. VINCENT MILLAY).

Algunas de nosotras no sabemos la diferencia entre rebajarnos, negándonos de este modo a aceptar nuestros talentos y nuestras cualidades, y a aceptar lo que somos.
Claro que con frecuencia pasamos de creer que no tenemos ningún valor a ser totalmente arrogantes. Es interesante el hecho de que sentirse como «una caquita» y creerse únicas en el mundo es algo que está muy relacionado entre sí. En ambos espejismos nos negamos a vernos como realmente somos.
Sólo cuando somos capaces de decir «no sé nada de esto», o «soy muy buena en esto y casi inútil en lo otro», nos acercamos a la aceptación del ser. Ver nuestras deficiencias nos permite aceptarlas. Aceptar nuestros puntos fuertes nos permite remontarnos. La clave es la autenticidad con una misma.

Hoy tengo la oportunidad de no exagerar mis deficiencias ni mis capacidades. Puedo ser yo misma.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).