Meditación 12 de Julio: Culpabilidad/Tiempo para estar sola

Quería llegar aquí sola y varias personas me pidieron si podían venir conmigo. No os puedo ni decir lo difícil que ha sido llegar por mí misma. (MARY).

Con frecuencia nos sentimos culpables cuando hacemos algo solas. Hemos aceptado tanto el mandato de estar conscientes de los sentimientos de los demás, de cuidarlos y de ponernos las últimas, que muchas veces nos sentimos incómodas incluso de tener necesidades. ¡Qué egoísta parece negarnos a recoger a alguien en el coche cuando de todas maneras vamos en la misma dirección. Seguramente podíamos salir de nosotras un poco. Incluso si nos negamos a la demanda, ¿no nos vamos a ver sobrepasadas por la culpabilidad, y de todas maneras tampoco disfrutaríamos? ¡Qué situación de «pierde-pierde»!
Tal vez podríamos utilizar este tiempo de estar solas para explorar nuestra culpabilidad y aprender de ella. Incluso tener tiempo para explorar la culpabilidad requiere tiempo para estar sola. Quizá necesitemos esta exploración desesperadamente.

Cuando digo no a una demanda de mi tiempo, no estoy separándome de la persona que me lo pide, sino que me estoy permitiendo actuar para mí misma.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditación 14 de Mayo: Responsabilidad/Culpabilidad

Si crees que tienes la culpa de todo lo que va mal, insistirás en no detenerte hasta que lo arregles. (SUSAN FORWARD).

Las mujeres que hacemos demasiado somos responsables. Esta es una de nuestras grandes virtudes, o al menos eso es lo que creemos. Estamos dispuestas de hacernos responsables y a culpabilizarnos de todo. Cuando ocurre algo en el trabajo, debe ser por culpa nuestra. Si fallan nuestras relaciones, debe ser porque hemos hecho algo mal. Si nuestros/as hijos/as tienen dificultades, la culpa es nuestra. Culpabilidad y reproche son viejos amigos. Es inconcebible para nosotras no ser la causa de… cualquier cosa. Esta es una de las formas de nuestra manera de creernos el centro de todo. Nos ponemos de lleno en medio de cualquier desastre. Por supuesto, el otro lado de este dualismo es ser completamente inocente y víctima. Pasamos de una a otra posición continuamente.
¡Qué diferencia actuar dentro de una actitud de responder de nuestros actos, desde un lugar interno en el que la culpabilidad no tiene sentido y en donde la capacidad de respuesta es la clave!

El hacerme responsable y culpable de todo dificulta mi capacidad para responsabilizarme en su justa medida.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditación 23 de Abril: Culpabilidad

Disimular es algo muy seguro. A cambio de hacerlo puedes obtener un precio desmedido del kilo de carne del mercado. (COLETTE DOWLING)

Solemos ser expertas en culpabilidad. Ciertamente lo hemos aprendido de nuestras maestras. Incuestionablemente y con gran tenacidad hacemos nuestras tareas sin una queja ni un reproche.
Sin embargo, vamos armadas con nuestros suspiros, los dientes apretados, un aspecto patético de resignación y nuestros hombros caídos. Nuestra frase favorita es: «Está bien», pero realmente no es lo que queremos decir. Una de nuestras capacidades es la de sufrir, ¡y lo hacemos tan bien! Obtenemos nuestro kilo de carne, pero perdemos en ello nuestras almas.

Dime: ¿Vale realmente la pena? ¿Estamos listas para abandonar el juego de la culpabilidad? Se hace infinitamente aburrido.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditación 30 de Noviembre: Culpabilidad

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Las mujeres conservamos un rincón especial de nuestro corazón para los pecados que nunca hemos cometido. (CORNELIA OTIS SKINNER).

Estamos siempre tan dispuestas a responsabilizarnos de todo que constantemente nos sentimos culpables.
Si nuestro marido se siente abatido o deprimido, debe ser a causa de algo que hemos hecho. Si nuestros/as hijos/as no están teniendo éxito, debe ser por nuestra culpa. Si no se cumple un plazo, es que deberíamos haber dejado más tiempo. ¡Las mujeres estamos tan dispuestas a tomar sobre nosotras la culpabilidad del mundo! No importa si hemos cometido alguna transgresión o no. Si ésta existe, las culpables tenemos que ser nosotras. Desgraciadamente, hay mucha gente a nuestro alrededor que se siente feliz apoyando nuestras ilusiones de culpabilidad.
Nunca hemos dejado realmente de ver qué egocéntrico es asumir la responsabilidad de cada cosa que sucede, tanto si tenemos algo que ver con ella como si no. Cuando culpamos por todo lo que sucede a nuestro alrededor, nos hacemos el centro de todo.

Debe haber una manera más fácil de ser incluida.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

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Meditación 2 de Noviembre: Culpabilidad

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Ella cree que ellos necesitan un postre. Piensa que lo necesitan, porque, de algún modo, cuando las madres hacen un balance interno de cómo lo están haciendo, algo les dice que están descuidando alguna cosa. Y el postre es una manera fácil de compensar este descuido. (NORMA JEAN HARRIS) (Sheila Ballantyne).

No tenemos que ser una madre para saber de qué está hablando esta mujer. Con frecuencia, cuando hacemos un balance interno, sentimos que algo nos falta. Hemos sido una decepción para los demás. No «pudimos estar allí» cuando deberíamos haber estado, y no tuvimos toda la información que deberíamos haber tenido. De alguna manera hemos fallado, aunque a veces sólo tenemos un vago sentimiento de este hecho.
Parece que el sentimiento de culpabilidad es un gen vinculado al género femenino. Parece que existe un estrecho vínculo entre sentirse culpable y ser mujer.
Cuando nos sentimos culpables, intentamos subsanar lo que hemos o no hemos hecho. Sentimos que tenemos que «hacer un postre» para enderezar las cosas. Tenemos que compensar una «transgresión», incluso aunque no sepamos cuál es exactamente la que hemos cometido. Lamentablemente, la técnica que utilizamos para arreglar las cosas suele ser adictiva y no es buena ni para nosotras ni para la persona a la que podamos haber fallado.

No puedo utilizar el regalo de una sustancia que produce dependencia para subsanar algo creo que no he hecho o que he hecho mal.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

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Meditación 14 de Mayo: Responsabilidad/Culpabilidad

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Si crees que tienes la culpa de todo lo que va mal, insistirás en no detenerte hasta que lo arregles. (SUSAN FORWARD).

Las mujeres que hacemos demasiado somos responsables. Esta es una de nuestras grandes virtudes, o al menos eso es lo que creemos. Estamos dispuestas de hacernos responsables y a culpabilizarnos de todo. Cuando ocurre algo en el trabajo, debe ser por culpa nuestra. Si fallan nuestras relaciones, debe ser porque hemos hecho algo mal. Si nuestros/as hijos/as tienen dificultades, la culpa es nuestra. Culpabilidad y reproche son viejos amigos. Es inconcebible para nosotras no ser la causa de… cualquier cosa. Esta es una de las formas de nuestra manera de creernos el centro de todo. Nos ponemos de lleno en medio de cualquier desastre. Por supuesto, el otro lado de este dualismo es ser completamente inocente y víctima. Pasamos de una a otra posición continuamente.
¡Qué diferencia actuar dentro de una actitud de responder de nuestros actos, desde un lugar interno en el que la culpabilidad no tiene sentido y en donde la capacidad de respuesta es la clave!

El hacerme responsable y culpable de todo dificulta mi capacidad para responsabilizarme en su justa medida.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

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