Meditación 27 de Mayo: Conciencia del Proceso

Él me ha enseñado un poco a fluir, a elegir el momento oportuno para cada cosa, a disfrutar el presente. (ROBYN DAVIDSON).

A veces, nuestras/os maestras/os aparecen en las formas más inverosímiles. Robyn Davidson está hablando de un viejo aborigen que viajó con ella durante un tiempo. Aunque sus culturas eran muy diferentes, él le enseñó un poco de sabiduría elemental, que tenía que ser reconocida y experimentada en su cultura.
Todas/os necesitamos saber algo acerca de cómo fluir. Nada queda hecho de una vez aunque lo queramos. El trabajo y la vida fluyen en una serie de acontecimientos no lineales.
La medición del tiempo también es importante. No podemos corregir y editar un informe hasta que está escrito. Cuando nuestro jefe tiene un mal día, no es el momento de hablar de un problema interpersonal que ocurrió la semana anterior. No podemos controlar a los demás eligiendo «el momento adecuado», y es posible elegir el momento que nos conviene más. Y siempre tenemos la oportunidad de pararlo todo y disfrutar del presente.

Cuando permanezco en mi presente, tengo la oportunidad de experimentar el flujo de mi vida.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditación 6 de Mayo: Gratitud

Haz una oración reconociéndote a ti misma como un vehículo de la luz y dando gracias por las cosas buenas que ha traído este día, y haz una afirmación de intentar vivir en armonía con todas tus relaciones. (DHYANI YWAHOO).

Cuando empezamos a recuperarnos y a aclararnos, con frecuencia nos invaden momentos de gratitud. Empezamos a ver la posibilidad de que nosotras no seamos nuestra enfermedad. Tenemos la enfermedad de trabajar en exceso y de hacer demasiado, y esto no es lo que somos. Comenzamos a ver que tenemos momentos de claridad, y realmente nos gusta la persona que somos en esos momentos. Empezamos a ver lo bueno que hacemos cada día y lo bueno que cada día nos trae. Tenemos momentos de profunda gratitud de corazón y amor por nuestra familia, nuestras/os amigas/os y por el mundo que nos rodea. Incluso empezamos a tener un vislumbre de lo que significaría vivir en armonía con todas las personas que nos rodean. Nos estamos curando.

Puedo dar verdaderamente gracias por las cosas buenas que existen en mi vida. Puedo dar las gracias por ser yo.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditación 5 de Mayo: Sentirse Sobrepasada

Intento recordar aquel momento en el que pasé de recibir a dar; porque en esta cultura, cuando pasas a ser la que das, te retiran todos los apoyos y las cosas empiezan a ser difíciles. NORMA JEAN HARRIS (Sheila Ballantyne).

Las adictas a cuidar de los demás nunca sabemos cuándo ocurrió. Se nos había educado para creer que si cuidábamos de los demás, los escuchábamos y los comprendíamos, a su vez, los demás cuidarían de nosotras.
Creemos firmemente que las relaciones se construyen sobre la base de que unas personas cuiden de otras, y si empezamos nosotras a hacerlo, obtendremos a cambio la misma moneda. ¡Qué decepción descubrir que esta creencia no la tiene todo el mundo, y que además cuanto más cuidamos a la gente, más quieren de nosotras!
Nos sentimos exprimidas, resentidas, sobrepasadas y sentimos que se aprovechan de nosotras. Éstos parecen ser los sentimientos normales de esta situación. Gracias a Dios, no tenemos por qué estancarnos ahí. Reconocer simplemente los sentimientos nos ayuda a empezar a comprobar nuestros postulados sobre el cuidar de los demás.

El amor no es cuidar de los demás, y cuidar de los demás no es amor. No podemos comprar el amor… porque éste es un regalo.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditación 1 de Mayo: Hoy

Día ordinario, déjame ser consciente del tesoro que representas. Déjame aprender de ti, amarte, bendecirte
antes de que te vayas. No me dejes pasar de largo en búsqueda de algún raro y perfecto mañana. Permíteme tenerte mientras pueda, porque puede que no siempre sea así. Un día clavaré mis uñas en la tierra, o enterraré mi rostro en la almohada, o me estiraré rígida, o levantaré mis manos hacia el cielo, y querré más que nada en el mundo que regreses. (MARY JEAN IRON).

Este momento es sólo ahora. Es lo que tenemos. ¡Cuántas veces hemos dilapidado el tesoro del hoy y soñado con las fortunas del mañana, sólo para lamentarnos más adelante de la pérdida de este día! Hoy, podemos observar el brillo en los ojos de un niño por un nuevo descubrimiento. Hoy, podemos escuchar a una vieja amiga antes de pasar a la próxima actividad. ¿Hemos perdido el hoy no estando presentes con él? ¿Derramaremos más tarde lágrimas de lamento y deseo de su regreso? ¡Cuánto mejor sería vivirlo hoy!

Sólo un día ordinario, ¡qué regalo!

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditación 20 de Abril: Realidad/Inventario

Necesitas recuperar los acontecimientos de tu vida para hacerte tuya a ti misma. Cuando verdaderamente posees todo lo que has sido y hecho, lo cual puede tomar algún tiempo, vives la realidad intensamente. (FLONDA SCOTT MAXWELL).

«Vivir la realidad intensamente» exige que atravesemos el rechazo hacia nosotras mismas y nuestras propias vidas capa tras capa. En algún punto de nuestra vida tenemos que pararnos y hacer un inventario completo de lo que somos y de lo que hemos hecho. Este inventario sin miedo y de búsqueda no se centra sólo en las cosas en las que nos hemos equivocado y en las cosas que desearíamos haber hecho de otra manera, sino que también se centra en nuestra fortaleza y en las cosas que han sido acertadas.
Muchas de nosotras olvidamos que hacer un balance de nosotras mismas también significa apuntar lo que tenemos de bueno y reconocernos y gustarnos a nosotras mismas. Después de todo, la autenticidad no trata sólo de los errores, sino también de los aspectos positivos que tenemos, llenos de fuerza, creativos, amorosos, amables y compasivos.

Cuando nos detenemos y tomamos posesión de todo lo que hemos sido y hecho, estamos en camino de convertirnos en lo que verdaderamente somos.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditación 14 de Abril: Hacer Balance/Gratitud

El cambio a largo plazo exige mirar honestamente a nuestras vidas y darnos cuenta de que es agradable ser necesitada, pero no a expensas de nuestra salud, de nuestra felicidad o de nuestra cordura. (ELLEN SUE STERN).

No hay ninguna dosis rápida para ninguna adicción, y la adicción al trabajo, a las prisas, a las ocupaciones y a cuidar de los demás son adicciones. Parte del «pensamiento que huele» de las personas adictas es querer una dosis rápida. No existe ninguna. Incluso querer una dosis rápida es parte de la enfermedad.
Los Doce Pasos funcionan, y es posible para nosotras vivir vidas serenas, felices y productivas. Pero la recuperación toma tiempo. Existen muchas colinas y valles a lo largo del camino, y si continuamos asistiendo a encuentros, recurriendo a nuestro mentor, y practicando el programa, descubriremos que tenemos una conexión con un poder más grande que nosotras, y que nuestras vidas mejoran.

Soy muy afortunada de tener el apoyo de un programa que funciona y la compañía de otras personas para hacer esta jornada conmigo.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditación 13 de Abril: Adrenalina/Estar Ocupadas

Les repugna la calma que sigue a la tormenta. (DOROTHY PARKER).

¡Ah, ese subidón de adrenalina! ¡Cómo nos gusta! Estamos tan acostumbradas a tratar con la crisis que nos ponemos nerviosas cuando las cosas se calman.
Muchas mujeres que nos estamos recuperando de la adicción al trabajo y que estamos haciendo demasiado, empezamos a reconocer que nos hemos hecho adictas a nuestro propio subidón de adrenalina. Solíamos obtener un «zumbido» con la excitación de un nuevo proyecto o de un plazo imperioso. Funcionábamos mejor bajo presión (o así lo creíamos). Nos poníamos nerviosas y tensas cuando nuestras vidas se volvían demasiado tranquilas. Necesitábamos el estímulo emocional. Necesitábamos nuestra dosis.
Afortunadamente, empezamos a darnos cuenta de que nuestros aumentos de adrenalina estaban agotando nuestro cuerpo y nuestro ser. Nuestra adicción a nuestra propia adrenalina era tan destructiva para nuestros cuerpos como las drogas o el alcohol. La recuperación de la adicción a la adrenalina ha sido un lento y doloroso proceso. Pero tenemos la esperanza de una nueva vida y la posibilidad de vivir en un cuerpo sano.

He descubierto que lo que solía llamar entumecimiento, podía ser simplemente satisfacción, y la satisfacción es estupenda.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).