Meditación 17 de Febrero: Conciencia del Proceso/Control/Creatividad

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Vivir en proceso es estar abierta a la comprensión interna y al encuentro. La creatividad queda absorbida intensamente en el proceso y le da forma. (SUSAN SMITH).

Cuando elegimos vivir nuestras vidas como un proceso, elegimos estar abiertas a todo lo que la vida tiene que ofrecernos. Nuestro espejismo de control ha dejado escaparse con frecuencia nuevas comprensiones y encuentros. Hemos estado tan enfocadas en nuestras metas y en la manera en que tienen que ocurrir las cosas, que hemos perdido la estupenda ecuanimidad de la conciencia de oportunidades. Hemos estado tan asustadas de perder el espejismo de control, que hemos perdido algunos de los encuentros más enriquecedores que la vida nos ha ofrecido.
Cuando podemos participar plenamente en el proceso de nuestras vidas, descubrimos nuevas formas de nuestro yo creativo. La creatividad tiene muchos caminos. Simplemente con vivir nuestras vidas podemos cultivar nuestra conciencia de creatividad.

¿Puede ser? ¿Es suficiente con sólo vivir mi vida?

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

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Meditación 11 de Febrero: Aceptación/Conflictos/Sentimientos

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Cuando Peter Pan me dejó, las emociones negativas que surgieron y explotaron en mí eran horribles. Pero Dios continuó diciéndome que todas ellas eran parte de mí y que no podía intentar esconderlas bajo la alfombra porque no me gustasen. (ElLEEN CADDY).

Existen acontecimientos a lo largo de nuestras vidas que eluden los sentimientos que nunca supimos que estaban ahí y que pensábamos que nosotras éramos completamente incapaces de tener. Un marido quiere el divorcio o tiene una aventura sentimental. Un jefe promociona, saltándose nuestra antigüedad, a una mujer mucho más joven y guapa (eso es lo que creemos) y menos cualificada (estamos seguras de ello), y descubrimos que las brujas de Endor o los viejos dragones no son nada en comparación con nosotras. Podríamos arrojar fuego por la boca y fundir diamantes con nuestro aliento.
Bueno, correcto, ¡y qué! Es normal tener esta clase de sentimientos. No es sano proyectarlos sobre los demás o reprimirlos. Se cocerían dentro de nosotras.

Cuando tengo este tipo de sentimientos, tengo otra oportunidad de aprender algo nuevo de mí misma. Entonces pienso… Gracias.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

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Meditación 10 de Febrero: Comunicación

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Algunas personas hablan simplemente porque piensan que el sonido es más soportable que el silencio (MARGARET HALSEY).

Las mujeres que hacemos demasiado necesitamos mantenernos ocupadas. Una de las maneras de mantenernos ocupadas es hablando, incluso cuando no tenemos nada que decir. No se trata de que nos encante tanto el sonido de nuestra voz. Se trata simplemente de que el silencio parece demasiado abrumador y tenebroso.
Gran parte de nuestras vidas las hemos pasado llenándola… comiendo en exceso y llenándonos… hablando de más y llenando nuestros momentos de silencio.
Cuando empezamos a recuperarnos, descubrimos que no necesitamos nuestras «recetas de relleno». Que podemos estar con nosotras mismas en silencio.

Cuando las personas hablan sin parar, normalmente no se están escuchando a sí mismas.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

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Meditación 8 de Febrero: Claridad

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Empezamos nuestras vidas como niños pequeños, llenos de luz y de la visión más clara. (BRENDA UELAND).

Cuando empezamos nuestra recuperación de nuestra adicción a hacer demasiado, tal vez tengamos poca o ninguna experiencia de cómo es nuestra claridad o nuestra sobriedad respecto a nuestro comportamiento de adicción. Hemos retozado tanto con estas pautas de pensamiento y de comportamiento que casi nos parecen normales. La última vez que tuvimos claridad quizá fuese cuando éramos niñas.
Después de haber admitido nuestra impotencia sobre nuestro trabajo compulsivo y adictivo, y después de seguir el programa durante un tiempo, tal vez tengamos de repente un momento de claridad. Surge a través de nuestra conciencia como un meteorito y nos da un susto de muerte. Y sin embargo, sentimos que todo lo que experimentamos tiene una importancia extraordinaria. Es como una nana cantada hace tiempo. Las palabras se han desvanecido, y la melodía resuena en nuestro ser.

La claridad no nos es desconocida… sólo que nos hemos olvidado de cómo es.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

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Meditación 31 de Enero: Darnos a Nosotras mismas

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Alguien casi se marchó con todo lo que yo tenia. (NTOZAKE SIIANGR).

En tanto que mujeres, solemos ser tan generosas, especialmente con nosotras mismas, que vamos dando pequeños pedazos de nosotras, casi a cualquiera que lo pide. Con el tiempo, apenas lo notamos. A veces, los pedazos que damos son tan minúsculos que parecen realmente sin importancia… un favor por aquí… algo que sabemos que no es correcto y dejamos pasar, por allá… tragarnos la rabia de una injusticia que se nos hace, por otro lado… No podemos solucionarlo individualmente, y no somos conscientes del efecto acumulativo de años de desprendernos de pequeños pedazos de nosotras mismas.
Nos sentamos y gritamos: «¡¡¡Alguien casi se marchó con todo lo que yo tenía!!!» Nos hemos dejado casi devorar por los que nos rodean.

Darme a mí misma o ser tacaña no son mis dos únicas opciones. Puedo compartirme a mí misma. Pero para compartirme a mí misma tengo que tener algo que poder compartir.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

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Meditación 29 de Enero: Impotencia

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Ante un obstáculo que es imposible de superar, la testarudez es algo estúpido. (SlMONE DE BEAUVOIR).

A algunas de nosotras no nos gusta oír esto, pero existen ciertas cosas en nuestras vidas sobre las que somos impotentes. De hecho, cuando llegamos a este punto, nos damos cuenta de que existen unas pocas cosas que no podemos controlar realmente.
Ciertamente, las zonas de nuestras vidas sobre las que somos realmente más impotentes son nuestros hábitos adictivos y compulsivos de trabajar, apresurarnos y estar siempre ocupadas. De hecho, ésta es una de las definiciones de la adicción. Una adicción es cualquier cosa que controla nuestras vidas, sobre la que no podemos hacer nada, y que hace que nuestra existencia sea ingobernable. Nuestra incapacidad para dejar de matarnos a nosotras mismas haciendo demasiado se ajusta ciertamente en esta categoría.

Saber cuándo abandonar puede ser mi mayor victoria.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

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Meditación 28 de Enero: Ser Prescindible/Control/Miedo

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Cuando tenia dieciséis años, mi madre me dijo que yo era prescindible y que, si no trabajaba duro, las empresas podrían deshacerse de mí. Trabajo de sesenta a setenta horas por semana, nunca me tomo un día libre, y mi marido y yo no hemos tomado vacaciones en doce años. Soy adicta al trabajo y me encanta serlo. (MUJER ANÓNIMA).

¡Vaya! ¿Tengo algo más que añadir? Esta mujer ha comprado todo el paquete.
Como ella, muchas de nosotras creemos que podemos controlar lo que percibimos como ser prescindibles haciéndonos indispensables. ¡Qué sofisticada ilusión de control! El trabajo obsesivo es algo diferente de tener pasión por nuestro trabajo.
Normalmente, las personas que están verdaderamente apasionadas con su trabajo también están apasionadas con sus pasatiempos y el tiempo dedicado a ellas mismas. Las personas adictas al trabajo no lo estamos. Trabajamos por miedo e intentamos convencernos de que lo adoramos. El miedo y el autoengaño van de la mano.

¿Soy prescindible para mí? Esa es la cuestión.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

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