Meditación 18 de Junio: Vivir el Presente

Conozco la solución. Cuando tenemos un mundo compuesto únicamente por el ahora, sin sombras del ayer ni nubes del mañana, decir lo que podemos hacer funciona. (GOLDIE IVENER).

Imagina empezar cada día fresca, sin «sombras del ayer ni nubes del mañana». Cuando estamos en nuestros estados de humor más negativos y cínicos, oímos una idea como ésta y nos burlamos diciendo que es imposible. No es posible dejar el pasado y no preocuparse por el futuro. Y, sin embargo, esto es lo que todos/as los/as grandes maestros/as espirituales de este planeta han enseñado de una u otra manera. De hecho, el regalo más grande que nuestros/as maestros/as nos han dado ha sido con frecuencia vivir en el presente, cómo estar simplemente totalmente presente al momento.
¿Con cuánta frecuencia perdemos nuestra vida centrándonos en el pasado o anhelando el futuro?. Perdemos la mirada de nuestros/as hijos/as porque estamos pensando en cómo llevarlos al dentista mañana. Perdemos la idea interesante que atraviesa en este momento nuestra mesa de trabajo, porque estamos preocupadas con lo que dijimos en la reunión de ayer. ¡Alto!, relájate, ¡mantente aquí y ahora!

El presente es todo lo que tenemos: abandonarlo es matarlo.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditación 10 de Junio: Satisfacción

A pesar de la pobreza de mi experiencia externa, siempre he significado algo para mí misma, y he tenido todas las posibilidades de tropezar en mi sendero estrecho y recto, y de orar a los pies de mi Deidad; ¿qué más puede pedir un ser humano? (ALICE JONES).

La satisfacción con la propia vida es como ser untada con aceite cálido. ¡Es tan calmante escuchar las palabras de una persona contenta! Con frecuencia, equiparamos estar contenta y satisfecha con estar estancada.
¡Pero no es en absoluto lo mismo! La verdadera satisfacción con la propia vida es una aceptación de lo que es, y un prepararse para lo que pueda ser, soltando lo que pensábamos que debería ser.
La satisfacción es un lugar activo de quietud, un lugar atareado de calma. La satisfacción es un alivio en medio de la vida que, en muy raras ocasiones, sentimos las mujeres que hacemos demasiado. La satisfacción es el alma soltando un suspiro de alivio.

A veces, cuando hago balance, sólo miro a lo que no está hecho. También necesito lo que tengo, lo que se ha hecho y lo que se está haciendo.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditacion 9 de Junio: Competitividad/Comparacion

Son ellos los que se aprovechan y obtienen las ventajas en este mundo. (GEORGE ELIOT).

Desgraciadamente, se nos ha enseñado que para salir adelante es necesario compararse, competir y aprovecharse de los demás. Y vemos pruebas de estos comportamientos a nuestro alrededor.
Cuando empezamos a recuperarnos de nuestras adicciones, empezamos a ver que la comparación y la competitividad son formas externas de relacionarse. Cuando nos comparamos, nos volvemos celosas, nos sentimos mal con nosotras mismas, nos encontramos resentidas y acabamos no queriéndonos demasiado. Cuando competimos, tratamos a los demás como objetos, nos hacemos rudas y justificamos nuestra conducta destructiva. Cuando nos aprovechamos de los demás, perdemos la oportunidad de relacionarnos, nos convertimos en personas que no queremos ser y, al final, salimos perdiendo. Cualquiera de estos comportamientos amenaza nuestra serenidad y nuestra recuperación.

Continuamos aprendiendo lo que significa estar dispuesta a presentar primero nuestra sobriedad. No es siempre fácil, pero es un asunto vital.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditación 7 de Junio: Causas/Amor

Las personas que sirven una causa no son siempre aquellas que la aman. Son aquellas que aman la vida que hay que llevar para servir dicha causa… excepto en el caso las más puras, que son muy raras. (SlMONE WEIL).

Tomar algo a cargo es dedicarse a ello. Cuando nos damos a algo, sea nuestras familias, nuestro trabajo, nuestra iglesia o nuestras causas, llevamos un caparazón vacío.
Hemos confundido demasiado nuestra educación religiosa hasta llegar a pensar que, para ser personas puras, no tiene que haber ninguna persona dentro, ningún ser. Lo que la mayoría de las disciplinas espirituales preconizan es la necesidad de abandonar el ego, la necesidad de dejar ir el yo adicto, la necesidad de reconocer nuestra singular unidad con todas las cosas. Cuando amamos una causa y nos dedicamos a ella, sacamos lo mejor de nosotras.

Aprender a acceder a mi verdadero ser y a mi unidad con todas las cosas me permite amar.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditación 6 de Junio: Fe

Te invito a que te pongas sobre tus rodillas oxidadas y molestes a Dios; se encerrará en sus habitaciones privadas cerrándote la puerta de un portazo. Eso es lo que piensa de ti y de tus plegarias. (ZORA NEALE HURSTON).

Muchas de las mujeres que hacemos demasiado hace tiempo que hemos olvidado a nuestro «Dios» de la infancia y no hemos encontrado nada para reemplazarlo. Cuando hemos recurrido a «Él», estábamos seguras de que se iba a «sus habitaciones privadas» y cerraba la puerta de un portazo. El sonido de esta puerta cerrándose ha producido eco y ha atravesado nuestra soledad. Nos encontrábamos en nuestro propio ahora. Teníamos que vivirlo nosotras solas. ¡Qué dualistas hemos sido! Si el Dios de nuestra niñez no funcionaba, no teníamos ningún contacto con ningún tipo de espiritualidad. Pero la pérdida real es nuestra pérdida de contacto con nuestro yo espiritual. Necesitamos tiempo para la oración, la meditación y la reflexión que es congruente con lo que somos. Cuando nos tomamos ese tiempo, descubrimos que existe algo que está más allá de nosotras mismas.

La fe no es siempre algo fácil para mí. Sobre todo, porque mis pensamientos se interponen en el camino.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditación 4 de Junio: Metas

Fuimos educadas en la idea de que tal como fuimos plantadas, así maduraríamos. Descartábamos la idea de que cualquier cosa que hiciéramos era nuestro propio mérito. (JANET HARRIS).

Vivimos en una sociedad orientada hacia la consecución de metas. Normalmente, estamos tan ocupadas intentando escalar lo alto de la montaña que olvidamos observar las rocas y los liqúenes, las flores alpinas, e incluso a las personas que se cruzan en el camino. Estamos gobernadas por el culto al orgasmo. Los preparativos son sólo medios para llegar a un fin. Pero para muchas mujeres, el tocar, sostener, hablar, acariciar y la intimidad es igualmente importante, si no más, que el momento mismo el orgasmo. Los orgasmos y las metas pueden ser divertidas, pero no si se obvia todo lo que precede.
Fijar metas puede ser útil e importante, en especial si estamos dispuestas a abandonarlos cuando ya no son relevantes, y si recordamos que el camino en sí mismo es importante.

Si sólo miro a la cima de la montaña, puedo perderme los fósiles que se encuentran en la ladera y que pueden enseñarme algo sobre mi tiempo y mi lugar en el universo.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditación 30 de Mayo: Vergüenza

Nadie puede hacerte sentir inferior sin tu consentimiento. (ELEANOR ROOSEVELT).

La vergüenza es una respuesta aprendida. Existe mucho interés hoy día en la vergüenza relacionada con la adicción y la recuperación de la adicción. Cuando empezamos a sentirnos avergonzadas, nos abandonamos y funcionamos lo mismo que una persona drogada o borracha. No puede entrarnos ninguna claridad. Tampoco puede salir ninguna claridad.
Es importante recordar que la vergüenza es aprendida y que todo lo que ha sido aprendido puede ser desaprendido. La vergüenza fue utilizada para controlarnos cuando éramos jóvenes, y ahora la utilizamos con frecuencia para controlar a los demás. Cuando empezamos a sentirnos avergonzados, no puede llegarnos ninguna nueva información, ni podemos procesarla con claridad, y tampoco podemos comunicarnos con claridad. Estamos en medio de nuestra enfermedad
de adicción.

Es importante ver el papel que ha jugado la vergüenza en nuestras vidas. También es importante no quedar atrapadas en ella.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).