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Meditacion 6 de Octubre: Medita

Una mente demasiado activa, no es mente para nada. (Theodore Roethke).

Es posible aprender a relajarse en los aspectos comunes de tu vida. Se consciente de esos momentos normales;relájate; deja que tu mente permanezca callada. Deja que tu espíritu te hable en esos momentos.
Mira a la familia reunida en el desayuno, los pájaros comiendo, la grama mojada cuando sales a recoger el periódico, el patrón de las sombras al caminar bajo la luz de la luna. Se consciente de la belleza de lo ordinario. Se consciente de estos momentos y saca provecho de ellos al máximo. Cuando aprendes a estar consciente y relajarte en lo ordinario, será más fácil relajarte en los momentos estresantes cuando necesitas claridad y enfocarte.
La práctica de la meditación es una práctica de atención plena. Es una práctica de tomar conciencia y estar en sintonía con nuestros cuerpos, nuestro espíritu y el espíritu de Dios. Una de las metas de la meditación es llegar a un punto donde podemos llevar esta atención plena con nosotros todo el día. Podemos frenar el parloteo de nuestras mentes, podemos ver el camino que sabemos con nuestro corazón que debemos seguir.

Señor, ayúdame a calmar mi ruidosa y preocupada mente en mi mundo ordinario. Ayúdame a relajarme en lo que me es familiar, ser consciente de ello y apreciarlo.

(Melody Beattie de su Libro Más del Lenguaje del Adiós).

Meditación 5 de Octubre: La Voluntad de Dios

La voluntad de Dios ocurre a menudo a pesar de nosotros, no por nosotros.
Podemos intentar adivinar lo que Dios tiene en mente para nosotros, mirando, buscando, hipervigilante para buscar la voluntad de Dios como si fuera un tesoro enterrado, escondido más allá de nuestro alcance. Si lo encontramos, ganamos el premio. Pero si no tenemos cuidado, nos perdemos.
No es así como funciona.
Podemos creer que tenemos que caminar sobre cáscaras de huevo, diciendo, pensando y sintiendo lo correcto, mientras nos obligamos a estar en el lugar correcto en el momento adecuado para encontrar la voluntad de Dios. Pero eso no es verdad.
La voluntad de Dios para nosotros no se oculta como un tesoro enterrado. No tenemos que controlarlo ni forzarlo. No tenemos que caminar sobre cáscaras de huevo para que esto suceda.
Está justo allí dentro y alrededor de nosotros. Está sucediendo, ahora mismo. A veces, es tranquilo y sin incidentes e incluye las disciplinas diarias de responsabilidad y aprender a cuidar de nosotros mismos. A veces, nos está sanando cuando estamos en circunstancias que desencadenan un viejo duelo y un asunto inacabado.
A veces, es grandioso.
Tenemos una parte. Tenemos responsabilidades, incluyendo cuidar de nosotros mismos. Pero no tenemos que controlar la voluntad de Dios para nosotros. Estamos siendo atendidos. Estamos protegidos. Y el Poder que nos cuida y nos protege nos ama mucho.
Si es un día tranquilo, confíe en la quietud. Si es un día de acción, confíe en la actividad. Si es tiempo de esperar, confíe en la pausa. Si es hora de recibir lo que hemos estado esperando, confíe en que ocurrirá con claridad y con poder, y recibirá el regalo con alegría.

Hoy, confiaré en que la voluntad de Dios esté sucediendo como es necesario en mi vida. No me haré ansioso y molesto al buscar vigorosamente la voluntad de Dios, tomando acciones innecesarias para controlar el curso de mi destino o preguntándome si la voluntad de Dios me ha pasado y lo he extrañado.

(Melody Beattie de su Libro El Lenguaje del Adiós: Meditaciones para Codependientes).

Meditación 3 de Octubre: Cuando las cosas no funcionan

Frecuentemente, cuando se nos presenta un problema, intentamos resolverlo de alguna manera en particular. Cuando eso no funciona, podemos intentar resolverlo de esa misma manera.
Podemos frustrarnos, intentarlo más, frustrarnos aún mas, y luego gastar más energía en la misma solución que ya hemos probado y no funcionó.
Este enfoque nos vuelve locos. Tiende a atorarnos y atraparnos. Es el mismo material de la que está hecha la inmanejabilidad.
Podemos quedar atrapados en este mismo patrón en una relación, tareas, en cualquier área de nuestra vida. Iniciamos algo, no funciona, no fluye, nos sentimos mal, e intentamos hacerlo de nuevo, aunque no funcione ni fluya.
A veces, es apropiado no rendirse e intentarlo de nuevo. Otras veces es más apropiado dejar ir, desprenderse y dejar de intentarlo tanto.
Si no funciona, si no fluye, tal vez la vida nos está intentando decir algo. La vida es un gentil maestro, No siempre nos envía señales de trafico de neón para guiarnos. A veces, las señales son más sutiles. Algo no funcionando puede ser una señal.
Deja ir. Si nos frustramos por esfuerzos repetidos que no están produciendo resultados esperados, podríamos estar forzándonos a viajar por el camino equivocado. A veces una solución diferente es apropiada. A veces, otro camino se nos abre. Seguidamente, la respuesta surgirá más claramente en la tranquilidad de dejar ir que en la urgencia, frustración, y desesperación de intentar más y más.
Aprende a reconocer cuando algo no está funcionando o fluyendo. Toma un paso hacia atrás y espera una señal clara.

Hoy, No me volveré loco intentando repetidamente soluciones que han probado ser un fracaso. Si algo no eta funcionando, tomare un paso hacia atrás y esperare una señal clara.

(Melody Beattie de su Libro Mas del Lenguaje del Adiós).

Meditación 2 de Octubre: Relájate en tu Interior

La meditación no tiene que ser una labor difícil. Solo deja a tu mente y cuerpo descansar como un animal en el bosque. No te compliques. No hay necesidad de alcanzar nada. Estoy escribiendo un libro, y aun así no se me complica hacerlo. (Thich Nhat Hanh).

La vida no necesita ser complicada. Sí, hay tiempos donde se está ocupado y tiempos donde todo se siente lento en el trabajo. Plazos y más plazos, presupuestos y horarios.
Pero cuando nos complicamos, quemamos toda la energía en la pelea y no nos queda nada para aportar al proyecto. No sería mucho mejor relajarse, trabajar en el proyecto, olvidar la fecha límite. El proyecto estará listo cuando lo esté y lo terminaríamos mucho más rápido si nos enfocamos en el proyecto, no en la fecha límite.
¿Estas gastando energía peleando contra ti mismo? ¿Como terminare esto? ¿Y si lo hago mal? ¿Y sí? ¿Y sí? Relájate. Las respuestas se encontrarán solas. Solo concéntrate en la tarea que tienes a mano, con calma, y sonriendo. Los budistas tienen un dicho: “Si has terminado con tu arroz, entonces lava tu plato.”
La belleza de la vida está en relajarse y estar conscientes de la tarea a mano. Relájate. Disfruta del trabajo que estás haciendo hoy.

Señor, ayúdame a dejar de resistirme y aprender a relajarme.

(Melody Beattie de su Libro Mas del Lenguaje del Adiós).

Meditación 22 de Septiembre: Relajándonos es como sanamos

Deteniéndose, calmándose, y descansando son precondiciones para sanar. Cuando los animales en el bosque están heridos encuentran un lugar donde recostarse y descansar completamente por varios días… Solo descansan, y consiguen la sanación que necesitan. (Thich Nhat Hanh).

Sentimos dolor. Sufrimos. Nos equivocamos con nuestros seres queridos y ellos se equivocan con nosotros. Buscando desesperadamente una respuesta no nos ayudara.
Pretendiendo que no estamos lastimados no nos ayudara tampoco. Cuando estamos heridos, la herida necesita descansar para así poder sanar. Igualmente pasa con nuestras almas. Si tocamos nuestra herida, pinchamos nuestra llaga, o la restregamos contra la opinión de los demás, no le damos el tiempo necesario para sanar.
Si has sido lastimado, acéptalo. Siente el dolor. Se consciente de él, Déjalo sanar. Tal vez sería mejor si no le hablaras a esa persona por un rato. Tal vez debes dejar ir esa relación. Tal vez solo necesitar un poco de tiempo. Cual sea la respuesta, encuentra un lugar seguro para permitirte sanar.
Si está sintiendo dolor, se consciente de ella. Siente el dolor, y deja de tocar tu herida.
Recuéstate, deja de luchar. Relájate. Dale a tus heridas tiempo y el descanso necesario para sanar.

Señor, ayúdame a relajarme lo suficiente para detenerme, calmarme, y sanar.

(Melody Beattie de su Libro Más del Lenguaje del Adiós).

Meditación 10 de Julio: Agotamiento

Vinisteis como un ejército solemne a aportar una nueva vida al hombre [sic]. Arrancasteis esa vida de la que ignorabais todo de su meollo y les dijisteis cómo tenía que ser. Les quitasteis cada hora, cada minuto, cada nervio y cada pensamiento hasta en los más remotos rincones de sus almas; y les dijisteis cómo tenía que ser. Vinisteis y prohibisteis la vida a los seres vivos. (AYNRAND).

Parece que Ayn Rand está hablando sobre este sistema masculino de hombres blancos y adictivo en el que vivimos, un sistema que es ajeno a las mujeres por nacimiento, y del que hemos llegado a creer que es necesario participar para sobrevivir. Pero ésta no es la realidad: es un sistema, y como sistema no contiene más verdad que otro sistema diferente. Por desgracia, hemos sido enseñadas en que dicho sistema es la realidad, a pesar de que, a ciertos niveles, sabemos que no lo es. Además, desgraciadamente, este sistema se alimenta de adicciones y las necesita para que podamos tolerarlo. Afortunadamente, tenemos otras opciones.

Estoy cansada de ser alguien que no soy.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditación 9 de Julio: Entusiasmo

Se necesita algo en lo que creer, algo en lo que se pueda poner todo el entusiasmo a corazón pleno. Necesitamos sentir que la vida tiene un sentido, de que se nos necesita en el mundo. (HANNAH SENESH).

Hace varios años tomé una decisión drástica. Decidí que sólo trabajaría en aquello que me entusiasmase. Yo era psicoterapeuta, conferenciante, y dirigía seminarios prácticos. Esta decisión me aterrorizó, puesto que yo era madre sin pareja y tenía responsabilidades económicas.
Decidí no aceptar ningún/a cliente que no me entusiasmase. No daría ninguna conferencia ni dirigiría ningún seminario práctico o taller por el dinero, el prestigio o el ego. Sólo haría lo que me pareciera justo hacer. Sólo haría las cosas que me parecieran intuitivamente relacionadas con el sentido y propósito de mi vida. Yo temía acabar siendo una marginada, una mujerzuela y morirme de hambre, a pesar de que ingresaba más dinero que antes desde que tomé esta decisión. Todavía vivo mi vida basada en esta decisión.

No digo que esto funcione para todo el mundo, pero ha funcionado para mí.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).