Meditación 10 de Julio: Agotamiento

Vinisteis como un ejército solemne a aportar una nueva vida al hombre [sic]. Arrancasteis esa vida de la que ignorabais todo de su meollo y les dijisteis cómo tenía que ser. Les quitasteis cada hora, cada minuto, cada nervio y cada pensamiento hasta en los más remotos rincones de sus almas; y les dijisteis cómo tenía que ser. Vinisteis y prohibisteis la vida a los seres vivos. (AYNRAND).

Parece que Ayn Rand está hablando sobre este sistema masculino de hombres blancos y adictivo en el que vivimos, un sistema que es ajeno a las mujeres por nacimiento, y del que hemos llegado a creer que es necesario participar para sobrevivir. Pero ésta no es la realidad: es un sistema, y como sistema no contiene más verdad que otro sistema diferente. Por desgracia, hemos sido enseñadas en que dicho sistema es la realidad, a pesar de que, a ciertos niveles, sabemos que no lo es. Además, desgraciadamente, este sistema se alimenta de adicciones y las necesita para que podamos tolerarlo. Afortunadamente, tenemos otras opciones.

Estoy cansada de ser alguien que no soy.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditación 9 de Julio: Entusiasmo

Se necesita algo en lo que creer, algo en lo que se pueda poner todo el entusiasmo a corazón pleno. Necesitamos sentir que la vida tiene un sentido, de que se nos necesita en el mundo. (HANNAH SENESH).

Hace varios años tomé una decisión drástica. Decidí que sólo trabajaría en aquello que me entusiasmase. Yo era psicoterapeuta, conferenciante, y dirigía seminarios prácticos. Esta decisión me aterrorizó, puesto que yo era madre sin pareja y tenía responsabilidades económicas.
Decidí no aceptar ningún/a cliente que no me entusiasmase. No daría ninguna conferencia ni dirigiría ningún seminario práctico o taller por el dinero, el prestigio o el ego. Sólo haría lo que me pareciera justo hacer. Sólo haría las cosas que me parecieran intuitivamente relacionadas con el sentido y propósito de mi vida. Yo temía acabar siendo una marginada, una mujerzuela y morirme de hambre, a pesar de que ingresaba más dinero que antes desde que tomé esta decisión. Todavía vivo mi vida basada en esta decisión.

No digo que esto funcione para todo el mundo, pero ha funcionado para mí.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditación 8 de Julio: Evolución

Lo que más me gusta es ir donde nunca he estado. (DIANE ARBUS).

Ir donde nunca hemos estado, sea interna o externamente, siempre es excitante. Esta excitación puede ser ocultada por el miedo y una sensación trepidante. Pero siempre he encontrado que en alguna parte profunda dentro de nosotras nos animamos cuando tenemos la oportunidad de explorar lo desconocido.
Los hombres no son los únicos exploradores. Las mujeres también somos exploradoras. Tal vez nuestras exploraciones adopten formas diferentes: a nosotras nos encanta intentar nuevas recetas; nos gusta poner en práctica una nueva idea o una nueva ideología; adoramos visitar sitios nuevos y aprender de culturas diferentes. Somos especialmente adeptas a lanzarnos con valor en las zonas desconocidas de nosotras mismas y de los demás. A pesar de nuestros miedos, existe una búsqueda de la verdad en cada una de nosotras.

Prefiero un mapa de carreteras para mis viajes, pero estoy dispuesta a viajar sin ninguno si es necesario.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditación 30 de Junio: Recuperación

La recuperación es un proceso, no un acontecimiento. (ANNE WILSON SCHAEF).

Ahora que empezamos a reconocer que trabajar en exceso, andar cuidando siempre de los demás, ir con prisas y mantenerse siempre ocupadas son manifestaciones del proceso de adicción y es tan enfermizo como las adicciones químicas, queremos pararlo inmediatamente. Desgraciadamente, no es tan fácil. La misma definición de una adicción o de una consulta compulsiva significa algo que nos tiene agarradas y sobre lo que nos sentimos impotentes. No podemos «decir simplemente no». No podemos dejar de hacer lo que hacemos.Esta enfermedad está en las células de nuestros músculos y en la médula de nuestros huesos.
Necesitamos darnos cuenta de que la recuperación es un proceso. Nos llevó tiempo llegar a ese estado, y nos llevará tiempo salir de él. Parte de nuestra enfermedad consiste en querer que todo suceda al mismo tiempo. Necesitamos paciencia con nosotras mismas y apoyo de las demás personas para progresar en nuestro proceso de recuperación.

«Tengo que hacerlo [recuperarme] por mí misma; no tengo que hacerlo sola», son afirmaciones que se oyen con frecuencia en los círculos de recuperación.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditación 26 de Junio: Vivir la vida Plenamente

Cuando hablo de lo erótico, me refiero a la afirmación de la fuerza de vida de las mujeres; a esa energía creativa acrecentada, cuyo conocimiento y utilización estamos recuperando ahora en nuestro lenguaje, nuestra historia, nuestro movimiento, nuestro amor, nuestro trabajo y nuestras vidas. (AUDRE LORDE).

¡Qué maravillosa oportunidad la de hoy de poder celebrarnos a nosotras mismas como mujeres! Celebrarnos
a nosotras mismas no significa que no nos gustan los hombres o que los echamos por tierra. Simplemente nos celebramos a nosotras mismas y es la única contribución que las mujeres hemos hecho, estamos haciendo y podemos hacer.
Todas nosotras tenemos cualidades que nos son únicas. Nadie más tiene la combinación de cualidades que cada una de nosotras puede ofrecer y muchas de ellas no las tenemos a pesar de ser mujeres, sino porque somos mujeres. No compartir la totalidad de nuestras cualidades de mujer es una forma de ser hiriente y a nadie le gusta serlo.

¡Bravo! ¡Yo me celebro a mí misma!

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditación 18 de Junio: Vivir el Presente

Conozco la solución. Cuando tenemos un mundo compuesto únicamente por el ahora, sin sombras del ayer ni nubes del mañana, decir lo que podemos hacer funciona. (GOLDIE IVENER).

Imagina empezar cada día fresca, sin «sombras del ayer ni nubes del mañana». Cuando estamos en nuestros estados de humor más negativos y cínicos, oímos una idea como ésta y nos burlamos diciendo que es imposible. No es posible dejar el pasado y no preocuparse por el futuro. Y, sin embargo, esto es lo que todos/as los/as grandes maestros/as espirituales de este planeta han enseñado de una u otra manera. De hecho, el regalo más grande que nuestros/as maestros/as nos han dado ha sido con frecuencia vivir en el presente, cómo estar simplemente totalmente presente al momento.
¿Con cuánta frecuencia perdemos nuestra vida centrándonos en el pasado o anhelando el futuro?. Perdemos la mirada de nuestros/as hijos/as porque estamos pensando en cómo llevarlos al dentista mañana. Perdemos la idea interesante que atraviesa en este momento nuestra mesa de trabajo, porque estamos preocupadas con lo que dijimos en la reunión de ayer. ¡Alto!, relájate, ¡mantente aquí y ahora!

El presente es todo lo que tenemos: abandonarlo es matarlo.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditación 10 de Junio: Satisfacción

A pesar de la pobreza de mi experiencia externa, siempre he significado algo para mí misma, y he tenido todas las posibilidades de tropezar en mi sendero estrecho y recto, y de orar a los pies de mi Deidad; ¿qué más puede pedir un ser humano? (ALICE JONES).

La satisfacción con la propia vida es como ser untada con aceite cálido. ¡Es tan calmante escuchar las palabras de una persona contenta! Con frecuencia, equiparamos estar contenta y satisfecha con estar estancada.
¡Pero no es en absoluto lo mismo! La verdadera satisfacción con la propia vida es una aceptación de lo que es, y un prepararse para lo que pueda ser, soltando lo que pensábamos que debería ser.
La satisfacción es un lugar activo de quietud, un lugar atareado de calma. La satisfacción es un alivio en medio de la vida que, en muy raras ocasiones, sentimos las mujeres que hacemos demasiado. La satisfacción es el alma soltando un suspiro de alivio.

A veces, cuando hago balance, sólo miro a lo que no está hecho. También necesito lo que tengo, lo que se ha hecho y lo que se está haciendo.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).