Meditación 28 de Abril: Belleza

¡Oh, fue una mañana magnífica! Supongo que la mejor mañana de primavera es el mejor tiempo que Dios tiene para ofrecer. Con seguridad, nos ayuda a creer en Él [sic]. (DODIE SMITH).

¿Cuánto hace que no gozamos con un día hermoso? ¿Cuánto hace que ni siquiera nos permitimos observar que es un día hermoso?
Las que vivimos en ciudades nos ponemos obstáculos que nos desafían a hacer todavía un poco más de esfuerzo para notar qué día hace.
Para las mujeres que hacemos demasiado, un día hermoso sólo vale la pena de ser apreciado si no presenta el inconveniente de la lluvia o la nieve. Un día hermoso se convierte entonces sólo en un instrumento para hacer más cosas. Pero existen otras posibilidades.

Anhelo la conciencia de poder decir: «¡Oh, fue una mañana magnífica!»

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditación 27 de Abril: Opciones/Sentirse Atrapada

He descubierto que siempre tengo opciones y que, en ocasiones, se trata simplemente de optar por un cambio de actitud. (JUDITH M. KNOWLTON).

Una de las características más devastadoras del proceso de adicción es que nuestras percepciones, nuestro discernimiento y nuestro pensamiento se vuelven tan distorsionados que no tenemos más opciones y nos quedamos totalmente atrapadas. Tenemos la ilusión de que sólo existen dos opciones (normalmente continuar en lo que estamos o dejarlo) y ninguna de las dos nos atrae.
Pero tenemos opciones. Tenemos opciones incluso si la única posible por el momento es la de ver que estamos estancadas y aceptar ese «estancamiento». Sorprendentemente, cuando aceptamos de verdad nuestro estancamiento, nuestra situación comienza a cambiar. Con frecuencia no es la situación la que nos mantiene estancada, sino nuestra actitud en relación con una situación concreta.

Las opciones son parte del ser humano. Cuando siento que no tengo elección, probablemente estoy actuando impulsada por mi enfermedad.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditación 26 de Abril: Ocupaciones

Esta estación del año es variable, caprichosa y enloquecida, lo mismo que yo estos días, que están cubiertos con tantas obligaciones y cosas que atender. (MAY SARTON).

Cuando no reconocemos que hemos llegado al punto de estar demasiado ocupadas y que abarcamos demasiado, también nos encontramos «variables, caprichosas y enloquecidas». La falta de conciencia de nuestras necesidades y nuestra incapacidad para satisfacerlas establece una situación en la que nuestro único recurso es volvernos tan desagradables que los demás nos dejan solas. Entonces, no tenemos que tomar la responsabilidad de afirmar que necesitamos tiempo para nosotras mismas y tomarlo de verdad. Por supuesto, esta técnica singular para conseguir tiempo para estar solas suelen producir grietas que han de ser reparadas después.
Existen otros medios de conseguir lo que necesitamos. Podemos dejarnos saber a nosotras mismas que necesitamos tiempo para estar solas y entonces podemos disponer las cosas para tenerlo.

Tomar el tiempo que necesito para mi misma puede ser menos excitante que crear una crisis, y en todo caso es menos confuso.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditación 24 de Abril: Estar sin proyectos

Fuera de la tensión del Hacer, en la paz de lo Hecho. (JULIA LOUISE WOODRUFF).

Cuando la mayoría de las mujeres terminan una labor, dan un suspiro de alivio, se recuestan y se otorgan un bien merecido descanso. Pero no es así para las mujeres que hacemos demasiado. La «paz de lo Hecho» simplemente no está computada. No existe ninguna experiencia con la que poder relacionar este concepto.
Afortunadamente, cuando vemos que no estamos hablando de hacer demasiado, empezamos a tomar una perspectiva diferente.
Empezamos a aprender que iniciar y acabar no es lo mismo. Empezamos a darnos cuenta de que el proceso de acabar un proyecto importante tiene todo el derecho a ser dignificado por un proceso natural de esfuerzo. Algo que exigía lo mejor de nosotras mismas ha terminado. Lo echaremos en falta.

Estar sin proyectos y no tener valor no son sinónimos.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditación 15 de Abril: Aceptación/Autenticidad

Con él como un caballero y ella como una dama, ¿qué podría ser yo, sino simplemente lo que soy? (EDNA ST. VINCENT MILLAY).

Algunas de nosotras no sabemos la diferencia entre rebajarnos, negándonos de este modo a aceptar nuestros talentos y nuestras cualidades, y a aceptar lo que somos.
Claro que con frecuencia pasamos de creer que no tenemos ningún valor a ser totalmente arrogantes. Es interesante el hecho de que sentirse como «una caquita» y creerse únicas en el mundo es algo que está muy relacionado entre sí. En ambos espejismos nos negamos a vernos como realmente somos.
Sólo cuando somos capaces de decir «no sé nada de esto», o «soy muy buena en esto y casi inútil en lo otro», nos acercamos a la aceptación del ser. Ver nuestras deficiencias nos permite aceptarlas. Aceptar nuestros puntos fuertes nos permite remontarnos. La clave es la autenticidad con una misma.

Hoy tengo la oportunidad de no exagerar mis deficiencias ni mis capacidades. Puedo ser yo misma.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditación 3 de Abril: Pensamientos confusos

Cualquier adicción es una caída en la inconsciencia. (MARIÓN WOODMAN).

A medida que nos volvemos más adictas, algunas de nosotras queremos negar lo que sucede en nuestro proceso de pensamiento. Nos es fácil ver cómo las drogas y el alcohol afectan nuestro pensamiento. Incluso estamos abiertas a la posibilidad de que la nicotina, la cafeína y el azúcar afecten la manera en que pensamos. Pero lo que puede afectar realmente la manera en que pensamos es el trabajar en exceso, el ir corriendo a todas partes, y el cuidar compulsivamente de los demás? ¡Sí, pueden afectar y de hecho lo hacen!
En los círculos de los Doce Pasos solemos oír la expresión «pensamiento que huele», utilizada para describir el proceso de pensamiento de las personas adictas. Perdemos nuestra capacidad para hacer juicios, nos volvemos «inconscientes», nos obsesionamos y perdemos la cordura. Hacemos lo mismo una y otra vez, incluso aunque no haya servido de nada. Esto es demencia. Cualquier adicción, repito, cualquiera, puede desembocar en la demencia, la inconsciencia y la pérdida del juicio.

¿Cómo me puedo mejorar si estoy confusa y estoy inconsciente y enajenada? No puedo. Tal vez por esto pueda estar dispuesta a ver la necesidad de un poder superior a mí que pueda restaurar mi juicio.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditación 29 de Marzo: Pasión

Es obligación del alma ser leal a sus propios deseos. Debe abandonarse a sí misma a su pasión principal. (REBECCA WEST).

Muchas mujeres competentes lo pasamos mal intentando distinguir entre pasión y adicción al trabajo. Cuando oímos la preocupación que surge sobre los efectos letales del trabajo compulsivo, casi nos preguntamos a nosotras mismas (o nos justificamos): «Pero, ¿cuál es el problema de estar apasionada con mi trabajo? ¿Me estás diciendo que apasionarme por mi trabajo es ser adicta al mismo?»
Muchos de nuestros modelos de éxito eran personas que querían ser devoradas por su trabajo. Esto nos confunde.
La verdadera pasión y hacer lo que es importante para nosotras no tiene por qué destruirnos. De hecho, lo que es destructivo es cuando la pasión se convierte en compulsivídad.

Mi pasión me alimenta. Mi adicción me devora. Existe una gran diferencia entre las dos.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).