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Meditación 19 de Octubre: Es bueno para tu corazón

“Sé que tengo algunas emociones, que se están gestando justo debajo de la superficie”, dijo Jake un día. “Estoy nervioso, irritable y definitivamente no centrado. Pero no quiero mirar. No quiero entrar en las emociones. No me gustan los sentimientos. Cada vez que me doy por vencido, termino sintiéndome como un pedazo de espagueti cocido, durante días”.
Las emociones pueden tomar mucho de nosotros. Sentirlos, ya sea ira, miedo o tristeza, puede dejarnos agotados y agotados.
No sentir nuestras emociones, sin embargo, puede mantenernos nerviosos, irritables y desequilibrados. No sentir nuestros sentimientos durante un tiempo prolongado puede llevarnos a actuar, ya sea comer en exceso, obsesionarse, quedarse en la cama y esconderse del mundo, o mirar la televisión todas las noches hasta que nos desmayamos.
Sé amable contigo mismo. No lo fuerces, pero no huyas de tus sentimientos, tampoco. Puede que te apetezcan los espaguetis cocidos por un tiempo, pero lo que realmente te ablanda es tu corazón.

Dios, ayúdame a enfrentar y sentir cualquier sentimiento.

(Melody Beattie de su Libro Mas del Lenguaje del Adiós).

Meditación 18 de Octubre: ¿Quién sabe lo mejor?

Otros no saben lo que es mejor para nosotros. No sabemos qué es lo mejor para los demás.
Es nuestro trabajo determinar qué es lo mejor para nosotros mismos.
“Sé lo que necesitas”. . . “Sé lo que debes hacer”. . . “Ahora escucha, esto es lo que creo que deberías estar trabajando ahora mismo”.
Estas son declaraciones audaces, creencias que nos alejan de cómo operamos en un plano espiritual de la vida. Cada uno de nosotros tiene la capacidad de poder discernir y detectar nuestro propio camino, a diario. Esto no es siempre fácil. Puede que tengamos que luchar para llegar a ese lugar tranquilo y sereno.
Dar consejos, tomar decisiones para otros, diseñar su estrategia, no es nuestro trabajo. Tampoco es su trabajo dirigirnos. Incluso si tenemos un contrato limpio con alguien que nos ayude, como en una relación de patrocinio, no podemos confiar en que los demás siempre saben lo que es mejor para nosotros. Somos responsables de escuchar la información que nos llega. Somos responsables de pedir orientación y dirección. Pero es nuestra responsabilidad tamizar y clasificar información, y luego escucharnos a nosotros mismos sobre lo que es mejor para nosotros. Nadie puede saber eso sino nosotros mismos.
Un gran regalo que podemos dar a otros es poder confiar en ellos, que tienen su propia fuente de guía y sabiduría, que tienen la capacidad de discernir qué es lo mejor para ellos y el derecho a encontrar ese camino cometiendo errores y aprendiendo
Confiar en nosotros mismos para poder descubrir, a través de ese mismo proceso imperfecto de lucha, prueba y error, es un gran regalo que podemos darnos a nosotros mismos.

“Hoy recordaré que a cada uno de nosotros se nos da el don de poder descubrir lo que es mejor para nosotros mismos. Dios, ayúdame a confiar en ese regalo.”

(Melody Beattie de su Libro El Lenguaje del Adiós- Meditaciones para Codependientes).

Meditación 17 de Octubre: Aprende a decir cómo te sientes

Ya no soñaba con tormentas, ni de mujeres, ni de grandes ocurrencias, ni de grandes peces, ni peleas, ni concursos de fuerza, ni de su esposa. Solo soñaba con los lugares ahora y de los leones en la playa. (Ernest Hemingway).

Muchos maestros de nuestro tiempo atribuyen la conciencia -la energía no solo la materia- a todas las creaciones que existen en el mundo maravilloso de Dios. Muchos maestros desde la antigüedad abrazaron esta filosofía también.
¿Cómo se siente cuando te sientas al lado de un roble en expansión? ¿Cómo se siente cuando se acuesta en la arena caliente de la playa, escuchando las olas chapoteando en la orilla? ¿Cómo se siente en la cocina por la mañana? ¿Cómo se siente cuando estás con tu mejor amigo? O tu esposo
¿Cómo se siente al entrar en una tienda llena de objetos hermosos, congestiones de ventas y señales que gritan: NO TOCAR?

Muchos de nosotros somos sobrevivientes. Aprendimos el arte de dejar nuestros cuerpos desde el principio, tal vez en nuestra infancia o tal vez más tarde, como una forma de lidiar con situaciones que no se sentían bien y que no nos hacían sentirnos bien. Aprendimos a negar cómo se siente una situación, y a menudo, cómo se sentía estar con ciertas personas, para poder enfrentar las situaciones en las que nos encontramos porque no teníamos las herramientas o el poder para escapar. Nos capacitamos para ignorar cómo se sienten las cosas, o nos dijimos que no teníamos otra opción, o que realmente no teníamos voz en el asunto.
Ya no tenemos que sobrevivir. Ese tiempo ya pasó. Ahora es el momento de vivir.
Regresa a tu cuerpo. Estira tus sentidos para que te llenen a todos: tu sentido del gusto, el olfato, el tacto, la vista y el sonido, y también tus sentidos intuitivos. ¿Cómo te sientes emocionalmente? Si no puede poner palabras, simplemente describa lo mejor que pueda. Luego ve al siguiente nivel. Sintonice los sentimientos y los estados de ánimo del mundo que le rodea, pero no tanto que tome estos sentimientos como los suyos. Sintonice lo suficiente como para reconocer cómo se siente la energía de cada situación.
No juzgue sus respuestas y sentimientos como buenos o malos. Y no tiene que hacer nada para controlar cómo se siente, a usted u otra persona. Solo permítete experimentar y reconocer cómo se siente ser tú.
Parte de practicar el lenguaje del adiós significa aprender a deleitar y deleitarse con todos nuestros sentidos, incluido nuestro conocimiento interno.
Aprende a expresarte con certeza y confianza, ¡así es como me siento!

Dios, ayúdame a vivir plenamente.

(Melody Beattie de su Libro El Lenguaje del Adiós- Meditaciones para Codependientes).

Meditacion 6 de Octubre: Medita

Una mente demasiado activa, no es mente para nada. (Theodore Roethke).

Es posible aprender a relajarse en los aspectos comunes de tu vida. Se consciente de esos momentos normales;relájate; deja que tu mente permanezca callada. Deja que tu espíritu te hable en esos momentos.
Mira a la familia reunida en el desayuno, los pájaros comiendo, la grama mojada cuando sales a recoger el periódico, el patrón de las sombras al caminar bajo la luz de la luna. Se consciente de la belleza de lo ordinario. Se consciente de estos momentos y saca provecho de ellos al máximo. Cuando aprendes a estar consciente y relajarte en lo ordinario, será más fácil relajarte en los momentos estresantes cuando necesitas claridad y enfocarte.
La práctica de la meditación es una práctica de atención plena. Es una práctica de tomar conciencia y estar en sintonía con nuestros cuerpos, nuestro espíritu y el espíritu de Dios. Una de las metas de la meditación es llegar a un punto donde podemos llevar esta atención plena con nosotros todo el día. Podemos frenar el parloteo de nuestras mentes, podemos ver el camino que sabemos con nuestro corazón que debemos seguir.

Señor, ayúdame a calmar mi ruidosa y preocupada mente en mi mundo ordinario. Ayúdame a relajarme en lo que me es familiar, ser consciente de ello y apreciarlo.

(Melody Beattie de su Libro Más del Lenguaje del Adiós).

Meditación 5 de Octubre: La Voluntad de Dios

La voluntad de Dios ocurre a menudo a pesar de nosotros, no por nosotros.
Podemos intentar adivinar lo que Dios tiene en mente para nosotros, mirando, buscando, hipervigilante para buscar la voluntad de Dios como si fuera un tesoro enterrado, escondido más allá de nuestro alcance. Si lo encontramos, ganamos el premio. Pero si no tenemos cuidado, nos perdemos.
No es así como funciona.
Podemos creer que tenemos que caminar sobre cáscaras de huevo, diciendo, pensando y sintiendo lo correcto, mientras nos obligamos a estar en el lugar correcto en el momento adecuado para encontrar la voluntad de Dios. Pero eso no es verdad.
La voluntad de Dios para nosotros no se oculta como un tesoro enterrado. No tenemos que controlarlo ni forzarlo. No tenemos que caminar sobre cáscaras de huevo para que esto suceda.
Está justo allí dentro y alrededor de nosotros. Está sucediendo, ahora mismo. A veces, es tranquilo y sin incidentes e incluye las disciplinas diarias de responsabilidad y aprender a cuidar de nosotros mismos. A veces, nos está sanando cuando estamos en circunstancias que desencadenan un viejo duelo y un asunto inacabado.
A veces, es grandioso.
Tenemos una parte. Tenemos responsabilidades, incluyendo cuidar de nosotros mismos. Pero no tenemos que controlar la voluntad de Dios para nosotros. Estamos siendo atendidos. Estamos protegidos. Y el Poder que nos cuida y nos protege nos ama mucho.
Si es un día tranquilo, confíe en la quietud. Si es un día de acción, confíe en la actividad. Si es tiempo de esperar, confíe en la pausa. Si es hora de recibir lo que hemos estado esperando, confíe en que ocurrirá con claridad y con poder, y recibirá el regalo con alegría.

Hoy, confiaré en que la voluntad de Dios esté sucediendo como es necesario en mi vida. No me haré ansioso y molesto al buscar vigorosamente la voluntad de Dios, tomando acciones innecesarias para controlar el curso de mi destino o preguntándome si la voluntad de Dios me ha pasado y lo he extrañado.

(Melody Beattie de su Libro El Lenguaje del Adiós: Meditaciones para Codependientes).

Meditación 3 de Octubre: Cuando las cosas no funcionan

Frecuentemente, cuando se nos presenta un problema, intentamos resolverlo de alguna manera en particular. Cuando eso no funciona, podemos intentar resolverlo de esa misma manera.
Podemos frustrarnos, intentarlo más, frustrarnos aún mas, y luego gastar más energía en la misma solución que ya hemos probado y no funcionó.
Este enfoque nos vuelve locos. Tiende a atorarnos y atraparnos. Es el mismo material de la que está hecha la inmanejabilidad.
Podemos quedar atrapados en este mismo patrón en una relación, tareas, en cualquier área de nuestra vida. Iniciamos algo, no funciona, no fluye, nos sentimos mal, e intentamos hacerlo de nuevo, aunque no funcione ni fluya.
A veces, es apropiado no rendirse e intentarlo de nuevo. Otras veces es más apropiado dejar ir, desprenderse y dejar de intentarlo tanto.
Si no funciona, si no fluye, tal vez la vida nos está intentando decir algo. La vida es un gentil maestro, No siempre nos envía señales de trafico de neón para guiarnos. A veces, las señales son más sutiles. Algo no funcionando puede ser una señal.
Deja ir. Si nos frustramos por esfuerzos repetidos que no están produciendo resultados esperados, podríamos estar forzándonos a viajar por el camino equivocado. A veces una solución diferente es apropiada. A veces, otro camino se nos abre. Seguidamente, la respuesta surgirá más claramente en la tranquilidad de dejar ir que en la urgencia, frustración, y desesperación de intentar más y más.
Aprende a reconocer cuando algo no está funcionando o fluyendo. Toma un paso hacia atrás y espera una señal clara.

Hoy, No me volveré loco intentando repetidamente soluciones que han probado ser un fracaso. Si algo no eta funcionando, tomare un paso hacia atrás y esperare una señal clara.

(Melody Beattie de su Libro Mas del Lenguaje del Adiós).

Meditación 2 de Octubre: Relájate en tu Interior

La meditación no tiene que ser una labor difícil. Solo deja a tu mente y cuerpo descansar como un animal en el bosque. No te compliques. No hay necesidad de alcanzar nada. Estoy escribiendo un libro, y aun así no se me complica hacerlo. (Thich Nhat Hanh).

La vida no necesita ser complicada. Sí, hay tiempos donde se está ocupado y tiempos donde todo se siente lento en el trabajo. Plazos y más plazos, presupuestos y horarios.
Pero cuando nos complicamos, quemamos toda la energía en la pelea y no nos queda nada para aportar al proyecto. No sería mucho mejor relajarse, trabajar en el proyecto, olvidar la fecha límite. El proyecto estará listo cuando lo esté y lo terminaríamos mucho más rápido si nos enfocamos en el proyecto, no en la fecha límite.
¿Estas gastando energía peleando contra ti mismo? ¿Como terminare esto? ¿Y si lo hago mal? ¿Y sí? ¿Y sí? Relájate. Las respuestas se encontrarán solas. Solo concéntrate en la tarea que tienes a mano, con calma, y sonriendo. Los budistas tienen un dicho: “Si has terminado con tu arroz, entonces lava tu plato.”
La belleza de la vida está en relajarse y estar conscientes de la tarea a mano. Relájate. Disfruta del trabajo que estás haciendo hoy.

Señor, ayúdame a dejar de resistirme y aprender a relajarme.

(Melody Beattie de su Libro Mas del Lenguaje del Adiós).