Meditación 27 de Julio: Perfeccionismo/Soledad

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«Resulta que pertenece a un tipo [de mujer americana] que yo solía encontrar… de las que van a conferencias. Y, después de todo…, sorprendentemente, su energía…» Y continuó diciendo: «Son perfectamente capaces de tener tres o cuatro hijos, llevar la casa, estar al tanto del arte, de la literatura, de la música —superficialmente, por supuesto, pero, ¡por Dios, ya es algo!— y, además de todo ello, mantener un empleo. Algunas han pasado también por dos o tres maridos, sólo para evitar el estancamiento.» (DODIE SMITH).

Pone los nervios de punta verse representadas por escrito. Hemos aprendido a salir adelante. Hemos aprendido a ser «supermujeres». Así pues, ¿qué hay de extraño si no podemos profundizar en nada? ¿Cómo podríamos hacerlo? Simplemente, no tenemos tiempo. Nuestro mayor miedo es no saber suficiente o no ser suficientes. Nos sentimos inadecuadas cuando no podemos hablar inteligentemente sobre casi cualquier cosa y hacerlo todo. Nos gustaría tener más relaciones íntimas, pero no tenemos el tiempo, porque somos mujeres «perfectas».

Somos mujeres «perfectas», y ser perfectas es aburrirnos a nosotras mismas y a los demás.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

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Meditación 19 de Julio: Tiempo para estar sola/Ser Responsable

Por cada cinco personas americanas centradas y que funcionan bien, existen dos que nunca han tenido la oportunidad de descubrirse a si mismas. Tal vez se deba a que nunca estuvieron solas consigo misma. (MARYA MANNES).

Siempre se oye a las supermujeres decir: «Sé que tener tiempo para mí misma es importante. Pero no me es posible. Tengo demasiadas responsabilidades.»
Una siempre se pregunta por qué las mujeres que parecen tan poderosas y estar en la cima de sus vidas pueden volverse tan impotentes respecto a determinar qué hacer con su tiempo. Nuestra impotencia parece ser permanente y con frecuencia sólo emerge en relación con nuestras necesidades.
Como mujeres de éxito, solemos a menudo tener menos éxito en cuidar de nosotras mismas. Necesitamos una educación en autoayuda.

Las elecciones que hago acerca de mi tiempo son mías (¡incluso aunque no lo parezcan!).

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditación 12 de Julio: Culpabilidad/Tiempo para estar sola

Quería llegar aquí sola y varias personas me pidieron si podían venir conmigo. No os puedo ni decir lo difícil que ha sido llegar por mí misma. (MARY).

Con frecuencia nos sentimos culpables cuando hacemos algo solas. Hemos aceptado tanto el mandato de estar conscientes de los sentimientos de los demás, de cuidarlos y de ponernos las últimas, que muchas veces nos sentimos incómodas incluso de tener necesidades. ¡Qué egoísta parece negarnos a recoger a alguien en el coche cuando de todas maneras vamos en la misma dirección. Seguramente podíamos salir de nosotras un poco. Incluso si nos negamos a la demanda, ¿no nos vamos a ver sobrepasadas por la culpabilidad, y de todas maneras tampoco disfrutaríamos? ¡Qué situación de «pierde-pierde»!
Tal vez podríamos utilizar este tiempo de estar solas para explorar nuestra culpabilidad y aprender de ella. Incluso tener tiempo para explorar la culpabilidad requiere tiempo para estar sola. Quizá necesitemos esta exploración desesperadamente.

Cuando digo no a una demanda de mi tiempo, no estoy separándome de la persona que me lo pide, sino que me estoy permitiendo actuar para mí misma.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditación 22 de Mayo: Capacidad de Conexión/ Confusión/Soledad

Las mujeres que tienen una baja valoración de sí mismas hacen la vida difícil a todas las demás mujeres. (NELLIE MCCLUNG).

Como mujeres, tenemos una gran capacidad de conexión unas con otras. Nos han educado para ser competitivas con otras mujeres y verlas como enemigas y competidoras. También hemos sido educadas para ver a las demás mujeres como inferiores y se nos ha dicho que, si queríamos salir adelante, necesitábamos identificarnos con los hombres, o incluso volvernos como ellos o ser como ellos quieren que seamos. Todo ha sido muy confuso. Frecuentemente nos hemos sentido solas y aisladas.
Un factor principal de nuestra curación ha sido reconocer que somos mujeres y buscar la conexión con las demás. Nos vemos reflejadas en sus historias, y nuestra soledad cambia entonces en sentimiento de relación.

No estoy sola. Otras mujeres comparten mis experiencias. Curación y actitud de conexión son lo mismo.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditación 9 de Mayo: Ocupaciones/Soledad

Puedes quedarte sola, al estar tan ocupada. (ISABEL LENNART).

Las personas adictas al trabajo somos personas solitarias. Nuestro trabajo es como un amante celoso. Cada vez pide más y más de nosotras. Nos vemos cada vez más aisladas de las personas que nos importan. Tomamos citas para almorzar con dos semanas de antelación para mantenernos en contacto con los/as amigos/as y después tenemos que cancelarlas o posponerlas porque «ha surgido algún imprevisto». Nos ponemos ansiosas si se nos interrumpe; nos irritamos si alguien nos hace detenernos porque queremos volver a nuestro trabajo. Frecuentemente no sabemos que estamos solas porque no nos paramos lo suficiente para saber qué es lo que sentimos.

Es bueno ser productivas, y el estar ocupadas no es un sustituto de la intimidad.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditación 30 de Abril: Aislamiento

Una de las razones por las que la sociedad se ha convertido en este barullo es porque estamos aislados unos/as de otros/as. (MAGGIE KUHN).

El aislamiento es una de las características de la adicción. El aislamiento es una de las características de las mujeres que hacemos demasiado.
Podemos estar rodeadas por personas todo el día, pero nuestra dedicación decidida a nuestro trabajo nos aísla. No nos gusta ser interrumpidas por las amigas. Nos enfadamos cuando las cosas no salen bien, y entonces los demás tienen miedo de acercarse a nosotras.
Nos hemos encerrado tanto en nuestro trabajo, en nuestras ocupaciones y en nuestras prisas como cualquier persona alcohólica en su botella. Hemos olvidado cómo salir, y ni siquiera tenemos el tiempo para recordarlo. Creemos que si tuviéramos simplemente más tiempo para centrarnos en nuestro trabajo nos sentiríamos mejor, y en vez de ello nos sentimos exhaustas. El aislamiento es una pérdida de energía.

Necesito aprender la diferencia entre aislamiento y soledad.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditación 3 de Febrero: Tiempo de soledad

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Irme a la cama sola, cuando la habitación está todavía absolutamente en calma y oscura, se ha convertido en otra perversión secreta. NORMA JEAN HARRIS (Sheila Ballantyne).

Una cosa tan simple como ésta: «Irse a la cama sola, cuando la habitación está todavía absolutamente en calma…». Con frecuencia hemos sentido que si tomábamos tiempo para nosotras mismas, se lo estábamos quitando a nuestros hijos, a nuestros maridos, o a nuestro trabajo y que, por lo tanto, tenía que ser una perversión.
Hay tan pocos momentos en el día que sean tan preciosos para nosotras. Esos pocos momentos después de haber despedido a todo el mundo ese día en los que podemos respirar… esos momentos solas en el coche, en el autobús, o en el metro, cuando nadie alrededor nos conoce ni puede molestarnos… esos momentos anhelados en el cuarto de baño cuando no hay nadie allí… incluso esos momentos robados en que estamos solas fregando los platos, son preciosos para nosotras.

Está bien. Los momentos para estar solas y la necesidad que tenemos de ellos no son una perversión, son una fuerza que da vida.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

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