Etiqueta: Terapia en Doce Pasos

Meditación 22 de Junio: Conciencia del Proceso

La vida llega en oleadas; oleadas de soledad, y después más oleadas, cuando apenas tenemos tiempo de respirar. (MAY SARTON).

Las adictas al trabajo, las adictas a estar siempre ocupadas, y las adictas a las prisas se sienten mucho más a gusto y en confianza en los periodos en los que apenas tenemos tiempo para respirar. Sabemos cómo funcionar bajo presión y con plazos colgando sobre nuestras cabezas. En estos periodos es cuando brillamos.
Por desgracia, lo que nos asusta son los periodos de calma y de soledad potencial cuando los proyectos se acaban. Estar sin proyectos o plazos fijos nos mete el miedo en el cuerpo. Por suerte, casi nunca tenemos que enfrentarnos a este terror porque hemos dispuesto nuestras vidas de tal manera que rara vez tenemos un momento para respirar.
Si nos permitimos el tiempo para darnos cuenta, podemos ver que esta marea ascendente y descendente en la vida tiene su razón de ser. Necesitamos tener momentos de respiro. Nuestros cuerpos necesitan descansar de las subidas constantes de adrenalina o, en caso contrario, explotan.
Cuando nos permitimos estar más sanas, empezamos a experimentar y a atesorar las «oleadas» de nuestra vida y a darles la bienvenida como ejemplos de sabiduría infinita.

El océano nunca se cansa del flujo y reflujo de sus mareas. Tengo que aprender algo del océano.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditación 16 de Junio: Control

La guerra es el desarrollo de los errores de cálculo. (BÁRBARA TUCHMAN).

Estamos tan inmersas en el espejismo de control que rara vez miramos con perspectiva y nos damos cuenta de lo persistente y destructivo que es este espejismo. Gran parte de lo que ocurre a nivel internacional entre las naciones está basado en la ilusión de control. Cuando creemos que podemos controlarlo todo o que podemos mantener las cosas bajo control, después quedamos aterrorizadas por nuestros errores de cálculo. Los errores de cálculo a nivel personal pueden ser tan devastadores como los errores de cálculo a nivel internacional. El problema no son los errores, sino el cálculo. Cuando funcionamos conforme a un sistema de creencias que establece que deberíamos ser capaces de entenderlo todo y que cuando lo hacemos podemos controlarlo todo, nos encontramos con graves problemas.

Las guerras son desastrosas, tanto si ocurren en mi interior, como si se producen entre individuos o entre países.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditación 2 de Junio: Ocupaciones/Tareas Domesticas

Hay días en los que las tareas domésticas parecen la única salida. (ADRIENNE RICH).

Una de las cualidades reconfortantes de las tareas domésticas es que siempre están ahí. Cuando nos sentimos perplejas para alimentar nuestra necesidad de estar ocupadas, siempre podemos sumergirnos en las tareas domésticas. Para algunas de nosotras eso significa estar casi desesperadas. A este respecto, la mujer adicta al trabajo es comparable a la alcohólica que prefiere un buen whisky y se toma una cerveza en caso de apuro.
Es duro para nosotras admitir lo adictas que nos hemos vuelto a estar siempre ocupadas. Nuestro atareamiento nos permite el mismo estado de entumecimiento que otras personas obtienen con las drogas. Algunas perseguimos una alta segregación de adrenalina, lo mismo que otras personas drogadictas persiguen «volarse». Enfrentémoslo: estamos enganchadas.

¡Qué alivio admitir que soy adicta a mi atareamiento! ¡Ahora sé que la recuperación es posible!

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditación 25 de Mayo: Curación

El corazón humano no está mucho tiempo fuera de lo que le hace sufrir más. Existe siempre un viaje de regreso a la angustia que pocas de nosotras se han liberado de hacer. (LILLIAN SMITH).

Las heridas y dolores que experimentamos en la infancia no se evaporan por arte de magia cuando nos hacemos adultas. Rondan dentro de nosotras, y cuando alcanzamos un nivel de fuerza, madurez, comprensión y conciencia para manejarlos, vuelven para ser trascendidos. Ésta es una de las maneras en que nuestro ser interno nos quiere. Nos da toda clase de oportunidades para curar las heridas que necesitamos curar, y nos ofrece también la oportunidad para sobrellevarla,
cuando somos suficientemente fuertes.
Cuando éramos niñas, con frecuencia hemos tenido experiencias en las que no teníamos la fortaleza suficiente para enfrentarnos a ellas sin mucha ayuda y sostén, y muchas veces sin ayuda ninguna. Así que las reprimimos en la memoria y esperamos. Cuando están listas, vuelven a salir. Esto nos proporciona la oportunidad de avanzar a través de estas angustias, cuando tenemos lo que necesitamos para esta tarea.

Cuando esté preparada, tendré la oportunidad de hacer estos viajes hacia las viejas heridas con la certeza de que puedo curarlas y continuar.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditación 18 de Mayo: Un solo día cada vez/Confianza/Control

Vivir es una manera de no estar segura, de no saber qué es lo que sucederá a continuación ni cómo. En el momento en que sabes cómo, empiezas a morir un poco. El artista nunca sabe exactamente. Adivinamos. Tal vez nos equivoquemos, pero damos salto tras salto en la oscuridad. (AGNES DE MILLE).

¡Qué arrogancia e ignorancia la nuestra la de creer que podemos hacer otra cosa que vivir un solo día cada vez! Estamos tan engañadas por nuestros espejismos de control que realmente creemos que podemos controlar el futuro, hacer que sucedan las cosas como nos gustaría que sucedieran y controlar totalmente nuestras vidas. Cuando lo hacemos, dejamos de vivir.
Vivir plenamente es vivir una vida de fe. Hagamos nuestros proyectos de trabajo, nuestros planes y, después, dejémoslos solos. Vivir plenamente es dar un salto de fe y, antes de que nuestros pies estén totalmente en el suelo, saltar de nuevo. Cuando pensamos que tenemos todo bajo control, empezamos a «morir un poco».

Se necesita mucha fe para vivir un día cada vez, y las alternativas no parecen muy atractivas.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditación 8 de Mayo: Estar Presente al Momento

Nos saludaba amablemente, e inmediatamente después parecía rodear la atmósfera caótica de la lucha mañanera con algo relacionado con el orden, la eficacia y la uniformidad silenciosa, de manera que una tenía el sentimiento de que la vida era pequeña y de que estaba curiosamente ordenada. (MERIDEL LESUEUR).

¿No es un alivio saber que existe gente en el mundo que está tan presente al instante que cuando entran en una atmósfera caótica crean calma a su alrededor? Esta calma no nace de la manipulación o del control. Esta calma nace de la presencia.
Sólo una persona que está presente a sí misma lleva consigo el sentimiento de serenidad. Cuando trabajamos el Programa de los Doce Pasos, empezamos a experimentar esta clase de serenidad nosotras mismas.

El orden que procede del control está lleno de tensión. El orden que proviene de la rigidez está lleno de lucha. El orden que viene de la serenidad está lleno de paz.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditación 14 de Abril: Hacer Balance/Gratitud

El cambio a largo plazo exige mirar honestamente a nuestras vidas y darnos cuenta de que es agradable ser necesitada, pero no a expensas de nuestra salud, de nuestra felicidad o de nuestra cordura. (ELLEN SUE STERN).

No hay ninguna dosis rápida para ninguna adicción, y la adicción al trabajo, a las prisas, a las ocupaciones y a cuidar de los demás son adicciones. Parte del «pensamiento que huele» de las personas adictas es querer una dosis rápida. No existe ninguna. Incluso querer una dosis rápida es parte de la enfermedad.
Los Doce Pasos funcionan, y es posible para nosotras vivir vidas serenas, felices y productivas. Pero la recuperación toma tiempo. Existen muchas colinas y valles a lo largo del camino, y si continuamos asistiendo a encuentros, recurriendo a nuestro mentor, y practicando el programa, descubriremos que tenemos una conexión con un poder más grande que nosotras, y que nuestras vidas mejoran.

Soy muy afortunada de tener el apoyo de un programa que funciona y la compañía de otras personas para hacer esta jornada conmigo.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).