Meditación 23 de Abril: Culpabilidad

Disimular es algo muy seguro. A cambio de hacerlo puedes obtener un precio desmedido del kilo de carne del mercado. (COLETTE DOWLING)

Solemos ser expertas en culpabilidad. Ciertamente lo hemos aprendido de nuestras maestras. Incuestionablemente y con gran tenacidad hacemos nuestras tareas sin una queja ni un reproche.
Sin embargo, vamos armadas con nuestros suspiros, los dientes apretados, un aspecto patético de resignación y nuestros hombros caídos. Nuestra frase favorita es: «Está bien», pero realmente no es lo que queremos decir. Una de nuestras capacidades es la de sufrir, ¡y lo hacemos tan bien! Obtenemos nuestro kilo de carne, pero perdemos en ello nuestras almas.

Dime: ¿Vale realmente la pena? ¿Estamos listas para abandonar el juego de la culpabilidad? Se hace infinitamente aburrido.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditación 22 de Abril: Autorespeto

Cuando el autorespeto toma el lugar correcto en la psique de una mujer, no dejará ser manipulada por nadie. (INDIRA MAHINDRA).

Ser mujer no es siempre la cosa más fácil del mundo, pero es con lo que tenemos que trabajar en estos momentos. ¡Hay tantos aspectos nuestros que merecen autorespeto! Somos increíblemente competentes en lo que hacemos. Somos flexibles y fuertes y podemos ser las dos cosas al mismo tiempo. Tenemos buenas ideas que son prácticas y creativas, y las podemos articular excelentemente. Tenemos la capacidad de hacer varias tareas simultáneamente y atender cada una de ellas.
Somos organizadoras, creadoras y activas y tenemos una gran capacidad de ser. Tenemos muchas cosas con las que contribuir, incluida una perspectiva de la vida que es diferente de la de los hombres que nos rodean.
Estamos aquí para prestar apoyo, y tanto nosotras como los demás tenemos que aceptar este hecho.

Mi autorespeto no es sólo esencial para mí; es también importante para el mundo.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditación 3 de Abril: Pensamientos confusos

Cualquier adicción es una caída en la inconsciencia. (MARIÓN WOODMAN).

A medida que nos volvemos más adictas, algunas de nosotras queremos negar lo que sucede en nuestro proceso de pensamiento. Nos es fácil ver cómo las drogas y el alcohol afectan nuestro pensamiento. Incluso estamos abiertas a la posibilidad de que la nicotina, la cafeína y el azúcar afecten la manera en que pensamos. Pero lo que puede afectar realmente la manera en que pensamos es el trabajar en exceso, el ir corriendo a todas partes, y el cuidar compulsivamente de los demás? ¡Sí, pueden afectar y de hecho lo hacen!
En los círculos de los Doce Pasos solemos oír la expresión «pensamiento que huele», utilizada para describir el proceso de pensamiento de las personas adictas. Perdemos nuestra capacidad para hacer juicios, nos volvemos «inconscientes», nos obsesionamos y perdemos la cordura. Hacemos lo mismo una y otra vez, incluso aunque no haya servido de nada. Esto es demencia. Cualquier adicción, repito, cualquiera, puede desembocar en la demencia, la inconsciencia y la pérdida del juicio.

¿Cómo me puedo mejorar si estoy confusa y estoy inconsciente y enajenada? No puedo. Tal vez por esto pueda estar dispuesta a ver la necesidad de un poder superior a mí que pueda restaurar mi juicio.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditación 2 de Abril: Vivir plenamente la vida

No estés asustada de que la vida se acabe: asústate de que nunca empezase. (GRACE HANSEN).

Muchas veces, el centrarnos sobre la muerte y las posibilidades de morir es una escapatoria a nuestro miedo real: el miedo de vivir nuestras vidas.
Nos hemos acomodado a una manera de vivir que es realmente una muerte lenta. Nuestro trabajo, ocupaciones y cuidado permanentes de los demás, y el estar siempre apresuradas, nos quita la responsabilidad de estar totalmente vivas, matándonos lentamente, y de una manera socialmente aceptable, lentamente al pie del cañón. ¿Qué más podemos pedir a una adicción?
¿Por qué nos asusta tanto vivir nuestra vida? ¿Cómo sería nuestra vida si decidiéramos desenmascararnos ante ella y vivirla? ¿Por qué es tan terrorífico vivir nuestros sentimientos y estar presentes momento a momento?

Mi proceso interno nunca me fuerza más allá de donde puedo ir. Puede que no me guste pasar a través de él, pero puedo hacerlo. Es sólo cuando rechazo mi vida cuando se me hace pesada.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditación 15 de Febrero: Sentirse loca

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Mi marido pensó que yo debía hablar a alguien sobre… mis problemas. Él piensa que estoy dando señales de no poder llevar las cosas como lo hacía antes. NORMA JEAN HARRIS (Sheila Ballantyne).

¿Por qué siempre sucede que somos nosotras las que parecemos necesitar ayuda? Es cierto que a veces nos sentimos enloquecer, y que los sentimientos de estar abrumadas no nos son desconocidos. Pero, ¿por qué siempre recae sobre nosotras la etiqueta de estar locas (¡si es que alguien tiene que estar loco!)?
A veces es un alivio admitir que nos sentimos locas. Necesitamos a alguien con quien hablar cuando nos sentimos aisladas. Otras personas parecen que lo llevan bien. ¿Por qué no podemos nosotras llevarlo bien? Al menos, hablar con alguien o ir a un grupo en donde hay otras mujeres nos ayuda a reconocer que no somos las únicas en tener este tipo de sentimientos. Buscar ayuda y apoyo puede ser un punto de inflexión. A fin y al cabo, los grupos de personas adictas al trabajo son gratuitos.

Quizá mi incapacidad para enfrentarme a una situación de locura «como lo hacía antes» es un signo de mi paso hacia la salud.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

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Meditación 16 de Enero: Libertad

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Aprendiendo momento a momento a ser libres en nuestra mente y en nuestro corazón, hacemos que la libertad sea posible para todos en todo el mundo. (SONIA JOHNSON).

La libertad empieza dentro. Las adicciones son la antítesis de la libertad. Por definición, adicción es cualquier cosa que mantenga el control de nuestras vidas y es progresiva y mortal. Ser adicta a hacer demasiado no es diferente a ser adicta al alcohol o a las drogas. Estamos enganchadas, y podemos morir a causa de estas conductas de adicción al trabajo.
La liberación de las adiccipnes es un primer paso importante hacia la libertad personal. En los «círculos de los doce pasos» solemos oír que «estas enfermedades adictivas son las únicas enfermedades fatales cuya recuperación está garantizada si trabajamos». Cuando somos adictas, hemos perdido nuestra mente y nuestro corazón en aras de la enfermedad. En cuanto empezamos a cumplir el programa de recuperación, empezamos a tener una nueva apreciación de la palabra libertad.

Mi trabajo de recuperación afecta a los demás, tanto si soy consciente de ello como si no. La libertad es un sueño posible.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

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Meditación 17 de Diciembre: Curación

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Te diré lo que he aprendido por mí misma. A mí me ayuda un paseo de siete u ocho kilómetros. Y hay que hacerlo sola y cada día. (BRENDA UELAND).

La curación requiere tiempo. Es un asunto de día a día. Algunos acontecimientos traumáticos de nuestra vida exigen una curación física, emocional y/o espiritual, y, a veces, tenemos que dejar que se curen las esquirlas, los desconchones y las abolladuras del vivir de cada día. Hacer el trabajo que hacemos y mantener las cosas con coherencia cobran su impuesto.
Cuando necesitamos esos momentos de curación, no hay nada mejor que un buen paseo. Es sorprendente cómo los movimientos rítmicos de los pies y de las piernas están tan íntimamente ligados a limpiar las telarañas del cerebro. Tenemos que dar un paseo largo, porque durante un buen momento seguimos pensando en nuestros problemas. A medida que pasa el tiempo, éstos se disipan, permitiendo que empiece la curación, y entonces ya no estamos concentradas en nuestros pensamientos.

Cuando mis talones tocan tierra, estoy curando mis heridas.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

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