Meditación 26 de Marzo: Valor/Miedo

El valor y el miedo tienen sus propias oraciones. (DOROTHY BERNARD).

Me pregunto si es posible estar en contacto con nuestro verdadero valor sin estar en contacto con nuestra espiritualidad. Sabemos cómo ser temerarias. Sabemos cómo tomar riesgos. Incluso sabemos cómo ponernos en vereda.
Pero ¿sabemos cómo elevarnos por encima de nuestros miedos paralizantes, profundizar en nuestro espíritu y encontrar el valor que se encuentra en él? ¿Tenemos el valor para afrontar la cotidianidad de la vida? ¿Podemos admitir un error sin caer en el lujo del autocastigo? ¿Tenemos el valor de ser honestas y de mirar cómo somos realmente con las personas que amamos? ¿Tenemos el valor de devolver al carnicero un pedazo de carne en mal estado, o nos limitamos a gruñir?
Cuando nos enfrentamos a nuestros miedos y nos permitimos conectar con el poder que está en nosotras y más allá de nosotras, aprendemos a tener valor.

Mi valor es cada día igual que mi espiritualidad.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditación 25 de Marzo: Ocupaciones permanentes

No había ninguna necesidad en absoluto de hacer todas las tareas domésticas. Después de los primeros cuatro años, la suciedad no ha aumentado. (QUENTIN CRISP).

Me encanta sencillamente esta cita de Quentin Crisp. Me hizo detenerme y considerar la posibilidad de que fuera verdad. ¿Hubiera tenido alguna vez el valor y la seguridad de dejar mis tareas domésticas durante cuatro años, para ver si había un límite natural a la suciedad acumulada? De ninguna manera, no estoy segura de quererlo.
Pero, ¿qué cantidad de tareas domésticas llevo a cabo porque necesito mantenerme ocupada y no porque necesiten realmente ser hechas?
Una de las características de una adicta al trabajo es la costumbre de aplazar las decisiones. Con frecuencia, nuestras ocupaciones son una forma sutil de aplazar decisiones que nos mantienen alejadas de lo que hay que hacer realmente.

Estoy agradecida por las cosas que oigo que me dan la oportunidad de cambiar mi percepción, aunque sea ligeramente.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditación 23 de Marzo: Colgarse

Para ser alguien tienes que durar. (RUTH GORDON).

Las mujeres que hacemos demasiado sabemos cómo «colgarnos». Nos quedamos atrapadas en situaciones que una persona cuerda hubiera abandonado hace años. Desde luego, esta persistencia es parte de nuestra locura. Estamos tan inmovilizadas al «colgarnos», que perdemos la perspectiva y no vemos que nuestra misma persistencia agrava una situación enfermiza. Si nos salimos de la situación, las organizaciones en las que participamos tal vez tengan la oportunidad de comprobar su propia realidad, o incluso quizá se permitan «tocar fondo» y salir a flote sin nosotras.
Aceptamos la virtud de la perseverancia, pero desafortunadamente nuestra dedicación a ella ha afectado nuestro juicio y nuestra capacidad de discernir lo que se necesita realmente.

En algunas situaciones es mejor abandonar; en otras es importante perseverar, y en otras, simplemente tenemos que esperar y ver qué sucede. El truco consiste en saber distinguir en qué situación nos encontramos.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditación 22 de Marzo: Paciencia/Decisiones

Nuestras decisiones más importantes no son tomadas, sino descubiertas. Podemos tomar las decisiones sin importancia, pero las más importantes requieren de nosotras que esperemos a que sean descubiertas. (ANNE WILSON SCHAEF).

Solemos forzar las decisiones sin haberlas madurado y cuando no están todavía listas para que las tomemos. Nos castigamos a nosotras mismas por ser indecisas, y otras personas comparten esta opinión de nosotras. Creemos que si fuéramos suficientemente sensatas, inteligentes, o claras, sabríamos lo que queremos. No respetamos que tal vez la razón por la que no podemos tomar una decisión es porque todavía no sabemos.
Durante muchas generaciones, las mujeres hemos sentido que teníamos que decir sí a todo. Después aprendimos que también es apropiado decir no, así que hemos practicado el decir no. Sin embargo, desgraciadamente es demasiado difícil para nosotras decir «no sé», y sentirnos cómodas con nuestro estado de no saber, hasta que sepamos.

La cualidad de mis decisiones es directamente proporcional a mi paciencia respecto a no saber.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditación 21 de Marzo: El Perdón

Si no te has perdonado a ti misma, ¿cómo puedes perdonar a los demás? (DOLORES HUERTA).

El perdón tiene que comenzar con una misma. Perdonarse a sí misma no significa absolver o apoyar todo lo que hemos hecho. Significa que nos hacemos responsable de ello. Lo recuperamos. Aceptamos que estábamos equivocadas y continuamos.
Con frecuencia, cuando reconocemos que estamos equivocadas, nos deslizamos hacia nuestra actitud de autocentramiento, y nos quedamos tan absortas y nos volvemos tan arrogantes que nunca alcanzamos la fase del perdón. Para perdonar, tenemos que dejar fluir y continuar. Si no sabemos cómo hacer esto con nosotras mismas, nunca podremos perdonar a los demás.

«Errar es humano, perdonar es divino.» Perdonarme a mí misma es divinamente humano.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditación 20 de Marzo: Sentimientos/Control

Durante años me he dedicado a calmar los altibajos demasiado impetuosos, esforzándome para que mis sentimientos tomasen un curso ordenado; era luchar contra la corriente. (MARY WOLLSTONECRAFT).

En general, se nos ha enseñado que los sentimientos son malos, que no son lógicos y racionales, que son ingobernables, impredecibles y, con frecuencia, demasiado intensos. ¡Qué maravilla tener tal gama de expresiones!
Cuando éramos niñas, no solían ser simplemente nuestros sentimientos de enfado, rabia, tristeza o malhumor los que eran reprimidos; se nos decía que estuviéramos tranquilas para suprimir nuestros sentimientos de entusiasmo, alegría, creatividad, imaginación, risa y felicidad. Con bastante extrañeza, hemos descubierto que no es posible suprimir unos sentimientos y no otros. Cuando reprimimos el enfado, la alegría se va con él. Intentar encorsetar mis sentimientos es como intentar atar al viento.

Cuando ignoro y suprimo mis sentimientos, surgen de manera aterradora y, a veces, destructiva. Tengo que aprender a respetarlos, cualesquiera que sean.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditación 19 de Marzo: Promesas Irrealistas/Desesperación

Las adictas al trabajo hacemos tantas promesas que ningún ser humano sería capaz de cumplirlas. Esta es una de las maneras que tenemos de mantenernos sintiéndonos mal con nosotras mismas. (LYNN).

Uno de los problemas que las adictas al trabajo y a cuidar a los demás tenemos es que nos dispersamos excesivamente y creemos que somos capaces de cumplir las promesas que hacemos. Queremos ser amables. Queremos ser miembros del grupo. Queremos ser consideradas personas competentes y de confianza.
También odiamos decir no cuando alguien se fija y confía en nosotras para pedirnos que hagamos algo. Queremos ser capaces de entregarnos.
Pero, cuando no verificamos con nosotras mismas si queremos o podemos cumplir nuestras promesas, acabamos comprometiéndonos demasiado y, en última instancia, sintiéndonos mal con nosotras mismas, lo cual sólo alimenta nuestros problemas de autoestima.

Comprobar si quiero y puedo cumplir una promesa, antes de hacer que sea buena para mí y para los demás.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).