Meditación 24 de Mayo: Sueños y Esperanzas

Mientras pensemos que los submarinos constituyen la única posibilidad —que es lo único real o que puede ser real— nunca veremos el barco y nunca sentiremos soplar al viento. (SONIA JOHNSON).

Las mujeres que hacemos demasiado hemos crecido asustadas de soñar. Sabemos cómo codiciar —el dinero, el poder, la seguridad, las relaciones—, pero hemos olvidado cómo soñar.
Soñar no se limita a lo irreal. Soñar es ampliar lo real más allá de los límites del presente. Soñar no es estar atadas a lo que es simplemente posible. Soñar no es seguro para nuestro espejismo de control pero es infinitamente
seguro para nuestras almas.
Cuando nos privamos a nosotras mismas de nuestras esperanzas y de nuestros sueños, nos reducimos a mantener nuestros ojos en el suelo, calculando cuidadosamente cada paso, y perdiéndonos las imágenes formadas por las nubes y los arco iris dobles.

Esperar y soñar no es ignorar lo práctico. Es vestirse de colores y de arco iris.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditación 23 de Mayo: Control/Arrogancia

La pasión por intentar enderezar a la gente es en sí misma una penosa enfermedad. (MARIANNE MOORE).

Las mujeres que hacemos demasiado pensamos con inusitada frecuencia que nos corresponde a nosotras enderezar a los demás. Tras reunir mucha información y adquirir conocimientos, hemos llegado realmente a creer que sabemos qué es lo mejor para la gente. Puesto que sabemos qué es lo mejor, no tenemos dificultades en compartir esta importante información con cualquiera que esté dispuesto/a a escuchar —y, a veces, con quien no lo está—. Algunas somos incluso pagadas por saber qué es lo mejor para los/as demás y enderezarlos/as.
¡Ufff!, no parece tan bueno cuando se escribe, ¿verdad?

Tal vez hoy sería un buen día para considerar mi arrogancia. La arrogancia benevolente sigue siendo arrogancia.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditación 22 de Mayo: Capacidad de Conexión/ Confusión/Soledad

Las mujeres que tienen una baja valoración de sí mismas hacen la vida difícil a todas las demás mujeres. (NELLIE MCCLUNG).

Como mujeres, tenemos una gran capacidad de conexión unas con otras. Nos han educado para ser competitivas con otras mujeres y verlas como enemigas y competidoras. También hemos sido educadas para ver a las demás mujeres como inferiores y se nos ha dicho que, si queríamos salir adelante, necesitábamos identificarnos con los hombres, o incluso volvernos como ellos o ser como ellos quieren que seamos. Todo ha sido muy confuso. Frecuentemente nos hemos sentido solas y aisladas.
Un factor principal de nuestra curación ha sido reconocer que somos mujeres y buscar la conexión con las demás. Nos vemos reflejadas en sus historias, y nuestra soledad cambia entonces en sentimiento de relación.

No estoy sola. Otras mujeres comparten mis experiencias. Curación y actitud de conexión son lo mismo.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditación 21 de Mayo: Conflicto

Es mejor ser un león por un día que dormir toda tu vida. (ELIZABETH HENRY).

El conflicto es inevitable en nuestras vidas. Nos sentimos en conflicto cuando tenemos que tomar una opción, y el conflicto está dentro. Creemos con firmeza cómo debe tomarse una decisión empresarial y entramos en conflicto con nuestros/as iguales.
Algunas creemos que sólo hay dos salidas cuando surge el conflicto: rugir como un león e imponer nuestra voluntad o retroceder como una corderita y ceder (e intentar imponer de manera sutil nuestra voluntad). Ninguna de las dos opciones se sostiene a sí misma.
Afortunadamente, tenemos otra opción. Podemos comprobar qué es lo que nos pasa por dentro. Podemos escuchar lo que dicen los demás. Podemos aclararnos a nosotras mismas y ver lo que tenemos que aprender.

El conflicto es inevitable. Luchar es una elección.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditación 20 de Mayo: Estar presente al momento

La nobleza de carácter se manifiesta en las rendijas, cuando no existen amplias puertas. (MARY WILKINS FREEMAN).

Las oportunidades no siempre llegan en el momento y en la forma que habíamos esperado. En lugar de rayos deslumbrantes de luz, frecuentemente se presentan como pequeñas voces que nos susurran en los momentos más inesperados.
Nuestro potencial para la grandeza está vinculado a nuestra capacidad para estar presentes al momento. Darnos cuenta tal vez sea una de nuestras principales capacidades. Cuando estamos presentes para darnos cuenta de la oportunidad pequeña e insignificante, quizá descubramos que hemos hecho un giro importante en el sendero de nuestra vida.

Cualquiera puede atravesar una gran puerta. Espero tener la nobleza de carácter para ver la rendija.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditación 19 de Mayo: Desvalorización/Opciones

La lección más machacona que mi madre me enseñó es que no vales nada si no estás haciendo algo. (FERRAND).

La adicción al trabajo no es algo que crezca espontáneamente en medio de la vida. Las semillas han sido plantadas frecuentemente en nuestra infancia, y simplemente nos limitamos a vivir las reglas y expectativasque nuestros padres y madres instalaron en nosotras.
¿Cuántos padres y madres creían realmente que el ocio era obra del diablo y que si no nos mantenían constantemente ocupadas, podíamos caer en algo horrible? ¿Cuántas de nosotras estamos asustadas de la ociosidad, de los momentos de tranquilidad en los que no tenemos nada programado?
Un alcalde de una gran ciudad del medio oeste afirmaba públicamente que cuando miraba su agenda, si la noche del martes había quedado libre, pensaba que su personal estaba tonto. También reconocía que su adicción al trabajo había arruinado su matrimonio y su salud.

¿No es alentador saber que no tenemos por qué vivir nuestras programaciones infantiles? Como personas adultas, podemos elegir.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditación 18 de Mayo: Un solo día cada vez/Confianza/Control

Vivir es una manera de no estar segura, de no saber qué es lo que sucederá a continuación ni cómo. En el momento en que sabes cómo, empiezas a morir un poco. El artista nunca sabe exactamente. Adivinamos. Tal vez nos equivoquemos, pero damos salto tras salto en la oscuridad. (AGNES DE MILLE).

¡Qué arrogancia e ignorancia la nuestra la de creer que podemos hacer otra cosa que vivir un solo día cada vez! Estamos tan engañadas por nuestros espejismos de control que realmente creemos que podemos controlar el futuro, hacer que sucedan las cosas como nos gustaría que sucedieran y controlar totalmente nuestras vidas. Cuando lo hacemos, dejamos de vivir.
Vivir plenamente es vivir una vida de fe. Hagamos nuestros proyectos de trabajo, nuestros planes y, después, dejémoslos solos. Vivir plenamente es dar un salto de fe y, antes de que nuestros pies estén totalmente en el suelo, saltar de nuevo. Cuando pensamos que tenemos todo bajo control, empezamos a «morir un poco».

Se necesita mucha fe para vivir un día cada vez, y las alternativas no parecen muy atractivas.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).