Meditación 29 de Marzo: Pasión

Es obligación del alma ser leal a sus propios deseos. Debe abandonarse a sí misma a su pasión principal. (REBECCA WEST).

Muchas mujeres competentes lo pasamos mal intentando distinguir entre pasión y adicción al trabajo. Cuando oímos la preocupación que surge sobre los efectos letales del trabajo compulsivo, casi nos preguntamos a nosotras mismas (o nos justificamos): «Pero, ¿cuál es el problema de estar apasionada con mi trabajo? ¿Me estás diciendo que apasionarme por mi trabajo es ser adicta al mismo?»
Muchos de nuestros modelos de éxito eran personas que querían ser devoradas por su trabajo. Esto nos confunde.
La verdadera pasión y hacer lo que es importante para nosotras no tiene por qué destruirnos. De hecho, lo que es destructivo es cuando la pasión se convierte en compulsivídad.

Mi pasión me alimenta. Mi adicción me devora. Existe una gran diferencia entre las dos.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditación 28 de Marzo: Desesperación

Si Dios es una mosca en la pared, Nanny, pásame el matamoscas. (GABY BRIMMER).

Incluso Jesús se sintió abandonado por Dios. Nos podemos identificar con él. Hemos estado enfadadas con Dios, y hemos abandonado nuestro Poder Superior porque nos hemos sentido abandonadas. Ese Dios del que queremos depender simplemente se niega a vivir nuestras vidas por nosotras. Queremos dejárselo todo a nuestro Poder Superior, tumbarnos y relajarnos, y ese viejo Poder no coopera.
¿Dónde está el matamoscas? Si mi Poder Superior no lo hace a mí manera, ¡al infierno con él!
¡Vale! Disfrutando un poco, ¿no es cierto? Una lucha con Dios puede mantenernos ocupadas por un tiempo.

Cuando me siento abandonada por mi Poder Superior, soy yo la que se ha ido.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditación 27 de Marzo: Desaliento

Sólo las flores polvorientas, el golpeteo de incensarios y las huellas sobre pistas, que parten de algún lugar y no conducen a ninguna parte. (ANNA AKHMATOVA).

¡Qué bella expresión de desaliento!… Huellas sobre pistas que parten de algún lugar y no conducen a ninguna parte. Todas hemos intentado tan arduamente hacer las cosas apropiadas. Hemos ido a las escuelas adecuadas, seguido las reglas, trabajado muchas horas, hemos renunciado a largas duchas… ¿y para qué?… huellas sobre pistas que parten de algún lugar (con flores polvorientas en el camino), o tal vez huellas que no partían de ningún lugar y no conducían a ninguna parte.
Calma. Por supuesto nos sentimos desanimadas a veces. La recuperación es más parecida a una espiral que a una línea. Nuestras luchas nos ofrecen la oportunidad de conocer mejor las múltiples facetas de nuestra enfermedad.

La recuperación no tiene por qué ser una línea recta. Mientras esté en el camino, debo estar yendo a alguna parte.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditación 26 de Marzo: Valor/Miedo

El valor y el miedo tienen sus propias oraciones. (DOROTHY BERNARD).

Me pregunto si es posible estar en contacto con nuestro verdadero valor sin estar en contacto con nuestra espiritualidad. Sabemos cómo ser temerarias. Sabemos cómo tomar riesgos. Incluso sabemos cómo ponernos en vereda.
Pero ¿sabemos cómo elevarnos por encima de nuestros miedos paralizantes, profundizar en nuestro espíritu y encontrar el valor que se encuentra en él? ¿Tenemos el valor para afrontar la cotidianidad de la vida? ¿Podemos admitir un error sin caer en el lujo del autocastigo? ¿Tenemos el valor de ser honestas y de mirar cómo somos realmente con las personas que amamos? ¿Tenemos el valor de devolver al carnicero un pedazo de carne en mal estado, o nos limitamos a gruñir?
Cuando nos enfrentamos a nuestros miedos y nos permitimos conectar con el poder que está en nosotras y más allá de nosotras, aprendemos a tener valor.

Mi valor es cada día igual que mi espiritualidad.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditación 25 de Marzo: Ocupaciones permanentes

No había ninguna necesidad en absoluto de hacer todas las tareas domésticas. Después de los primeros cuatro años, la suciedad no ha aumentado. (QUENTIN CRISP).

Me encanta sencillamente esta cita de Quentin Crisp. Me hizo detenerme y considerar la posibilidad de que fuera verdad. ¿Hubiera tenido alguna vez el valor y la seguridad de dejar mis tareas domésticas durante cuatro años, para ver si había un límite natural a la suciedad acumulada? De ninguna manera, no estoy segura de quererlo.
Pero, ¿qué cantidad de tareas domésticas llevo a cabo porque necesito mantenerme ocupada y no porque necesiten realmente ser hechas?
Una de las características de una adicta al trabajo es la costumbre de aplazar las decisiones. Con frecuencia, nuestras ocupaciones son una forma sutil de aplazar decisiones que nos mantienen alejadas de lo que hay que hacer realmente.

Estoy agradecida por las cosas que oigo que me dan la oportunidad de cambiar mi percepción, aunque sea ligeramente.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditación 24 de Marzo: Gratitud

Amas como una cobarde. No des ningún paso. Permanece simplemente cerca y espera a que las cosas sucedan por sí mismas, desagradecida e ignorante, como un cerdo bajo una encina. Comiendo y gruñendo con las orejas colgando por encima de tus ojos, y sin mirar nunca hacia arriba para ver de dónde vienen las bellotas. (ZORA NEALE HURSTON).

Muy a menudo vamos por la vida como cerdos. Escarbamos alrededor y mascamos las golosinas sin darnos cuenta ni una sola vez de dónde proceden o del hecho que las estamos recibiendo como regalos.
El proceso del universo es tan generoso con nosotras que damos demasiadas cosas por sentado. «Amamos como cobardes». Esperamos que todo y todas las personas de nuestro alrededor tomen riesgos, mientras que nosotras nos aprovechamos. Nos volvemos tan arrogantes que nos convencemos a nosotras mismas de que todo lo que tenemos es un regalo de nosotras hacia nosotras mismas. No nos detenemos para ver que no podríamos mascar esas sabrosas bellotas si no hubiera un árbol providencial que las dejara caer.

Hoy tengo la oportunidad de detenerme, mirar hacia arriba y agradecer los muchos regalos que poseo.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditación 23 de Marzo: Colgarse

Para ser alguien tienes que durar. (RUTH GORDON).

Las mujeres que hacemos demasiado sabemos cómo «colgarnos». Nos quedamos atrapadas en situaciones que una persona cuerda hubiera abandonado hace años. Desde luego, esta persistencia es parte de nuestra locura. Estamos tan inmovilizadas al «colgarnos», que perdemos la perspectiva y no vemos que nuestra misma persistencia agrava una situación enfermiza. Si nos salimos de la situación, las organizaciones en las que participamos tal vez tengan la oportunidad de comprobar su propia realidad, o incluso quizá se permitan «tocar fondo» y salir a flote sin nosotras.
Aceptamos la virtud de la perseverancia, pero desafortunadamente nuestra dedicación a ella ha afectado nuestro juicio y nuestra capacidad de discernir lo que se necesita realmente.

En algunas situaciones es mejor abandonar; en otras es importante perseverar, y en otras, simplemente tenemos que esperar y ver qué sucede. El truco consiste en saber distinguir en qué situación nos encontramos.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).