Meditación 28 de Junio: Totalidad

¿No te das cuenta de que el mar es el hogar del agua ? Todo el agua está de viaje a menos que esté en el mar, tiene nostalgia y está obligada a volver a su casa algún día. (ZORA NEALE HURSTON).

Todos/as somos como el agua. Estamos de viaje de regreso a nosotros/as mismos/as. Algunas de nuestras jornadas nos han llevado muy lejos, y muchos de nuestros días han estado absorbidos por las orillas arenosas que nos contienen. Pero continuamos fluyendo como una corriente —abundante y crecida en la primavera de nuestra vidas, y reducida a un hilo, a medida que nos aproximamos al otoño de nuestros años—. «Retorno, retorno, retorno», murmuramos cuando saltamos sobre las piedras de nuestros senderos, sabiendo siempre que aunque podamos atravesar tierras extrañas, nuestro destino es un retorno.

El agua tiene que retornar al mar, lo mismo que yo tengo que retornar a mí.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditación 27 de Junio: Acción

Si quieres algo bien hecho, consigue una pareja de mujeres experimentadas para hacerlo. (BETTE DAVIS).

Si hay algo que sabemos hacer las «mujeres experimentadas» es conseguir que las cosas se hagan. Las mujeres somos tan prácticas. Poseemos una extraña capacidad para ver cuáles son las necesidades, arremangarnos las mangas y responder a ellas.
A veces se nos pasa por alto lo importante que es nuestra cotidianidad práctica. Añoramos una gran inspiración, un amplio reconocimiento o un salto adelante importante. Pero toda nuestra vida está hecha de tareas ordinarias que tienen que ser hechas. Cuando algo es común y ordinario, solemos no ver su importancia real. Lo que hacemos es importante, y lo hacemos bien. No verlo es una especie de falta de honestidad. Y no queremos ser inauténticas ¿verdad?

Soy una «mujer «experimentada» competente. Por lo menos, Bette Davis me apreciaba. Tal vez pueda apreciarme a mí misma.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditación 26 de Junio: Vivir la vida Plenamente

Cuando hablo de lo erótico, me refiero a la afirmación de la fuerza de vida de las mujeres; a esa energía creativa acrecentada, cuyo conocimiento y utilización estamos recuperando ahora en nuestro lenguaje, nuestra historia, nuestro movimiento, nuestro amor, nuestro trabajo y nuestras vidas. (AUDRE LORDE).

¡Qué maravillosa oportunidad la de hoy de poder celebrarnos a nosotras mismas como mujeres! Celebrarnos
a nosotras mismas no significa que no nos gustan los hombres o que los echamos por tierra. Simplemente nos celebramos a nosotras mismas y es la única contribución que las mujeres hemos hecho, estamos haciendo y podemos hacer.
Todas nosotras tenemos cualidades que nos son únicas. Nadie más tiene la combinación de cualidades que cada una de nosotras puede ofrecer y muchas de ellas no las tenemos a pesar de ser mujeres, sino porque somos mujeres. No compartir la totalidad de nuestras cualidades de mujer es una forma de ser hiriente y a nadie le gusta serlo.

¡Bravo! ¡Yo me celebro a mí misma!

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditación 25 de Junio: Desvalorización

He cambiado mi pensamiento negativo por mi adicción al trabajo. Así es como continúo maltratándome. (JUDY).

Nuestros sentimientos de desvalorización pueden tomar muchas formas, y una de las más obvias es el automaltrato. Muchas mujeres están empezando a ver que su adicción al automaltrato es su adicción principal.
Es dañino para el ser trabajar demasiado. Es dañino para el ser mantenerse tan ocupado que no tenemos tiempo para nosotras mismas. Es dañino para el ser estar tan ocupado cuidando de los demás que no tenemos conciencia de nuestras propias necesidades. Es dañino para el ser estar tan volcada hacia afuera que hemos perdido el sentido del mismo.
Cuando nos maltratamos a nosotras mismas, es inevitable el maltratar a los demás. Ambas formas de daño son destructivas.

Aunque nos hemos acostumbrado a dañarnos a nosotras mismas, realmente no creo que está bien para mí. Trataré de abrirme a lo que está bien para mí.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditación 24 de Junio: Valor

Éste es el arte del valor: ver las cosas como son y creer aún que la victoria no se halla en los que evitan lo malo, sino en los que saborean cada gota de lo bueno con una conciencia viva. (VICTORIA LINCH).

¡Qué exactitud en las palabras! El valor no consiste simplemente en ver las cosas tal como son —lo cual es enormemente importante,sino que estriba en aceptar la realidad con la ingenuidad de continuar viendo y experimentando las muchas cosas buenas que nos suceden.
Recuerdo que cuando estaba estudiando el bachillerato me pusieron el apodo de «Pollyanna», porque siempre podía ver algo interesante y emocionante en todo lo que nos sucedía. No siempre me gustaban aquellos informes aburridos y aquella especie de exámenes sádicos, pero, si he de ser honesta conmigo misma, he de reconocer que siempre había aprendido algo cuando habían acabado. A causa del apodo y del sutil juicio que comportaba, empecé a cuestionarme a mí misma. Después de reflexionar un poco, me di cuenta de que Pollyanna era alguien que rechazaba lo negativo y sólo veía lo positivo. Yo no lo hacía. Yo veía y aceptaba lo negativo y me deleitaba en lo que era positivo. Como resultado, acabar el bachillerato no fue difícil para mí. Tampoco lo ha sido nunca trabajar.

Una sonrisa, un saludo en el ascensor, unos pocos minutos de tranquilidad… significan saborear cada gota de lo bueno.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditación 23 de Junio: Toma de Conciencia

En los Estados Unidos de hoy día, la gente está en contra de descubrir cómo beber de su propio manantial. (LYNN R. LAURENCE).

Parte de nuestra enfermedad consiste en buscar fuera de nosotras mismas algo que nos solucione la vida. A veces, incluso creemos que Dios o un poder superior a nosotras puede hacerlo todo bien, que sólo tenemos que tumbarnos y esperar a que suceda; pero no es así.
Cuando reconocemos que la fuerza que creemos que está fuera de nosotras está realmente en nuestro interior, empezamos a curarnos. La curación es la experiencia de la unidad de todas las cosas y nuestra capacidad para ocupar nuestro lugar en esa unidad.
Para nuestra sociedad, ha sido muy destructivo nuestra actitud de estar orientados/as hacia el otro. El cambio a centrarnos en el «yo», en nosotros/as mismos/as, tampoco ha servido de mucho. Reconocer que somos uno/a con todo y aceptar nuestro lugar en esa unidad nos hace actuar dentro y fuera de nosotros/as.

Mi sed sólo puede ser saciada a partir de mi propio manantial y mi toma de conciencia de que dicho manantial es mío y compartido por todo el mundo.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditación 22 de Junio: Conciencia del Proceso

La vida llega en oleadas; oleadas de soledad, y después más oleadas, cuando apenas tenemos tiempo de respirar. (MAY SARTON).

Las adictas al trabajo, las adictas a estar siempre ocupadas, y las adictas a las prisas se sienten mucho más a gusto y en confianza en los periodos en los que apenas tenemos tiempo para respirar. Sabemos cómo funcionar bajo presión y con plazos colgando sobre nuestras cabezas. En estos periodos es cuando brillamos.
Por desgracia, lo que nos asusta son los periodos de calma y de soledad potencial cuando los proyectos se acaban. Estar sin proyectos o plazos fijos nos mete el miedo en el cuerpo. Por suerte, casi nunca tenemos que enfrentarnos a este terror porque hemos dispuesto nuestras vidas de tal manera que rara vez tenemos un momento para respirar.
Si nos permitimos el tiempo para darnos cuenta, podemos ver que esta marea ascendente y descendente en la vida tiene su razón de ser. Necesitamos tener momentos de respiro. Nuestros cuerpos necesitan descansar de las subidas constantes de adrenalina o, en caso contrario, explotan.
Cuando nos permitimos estar más sanas, empezamos a experimentar y a atesorar las «oleadas» de nuestra vida y a darles la bienvenida como ejemplos de sabiduría infinita.

El océano nunca se cansa del flujo y reflujo de sus mareas. Tengo que aprender algo del océano.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).