Meditación 16 de Febrero: Devenir/Ilusiones

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Son nuestras ilusiones sobre nuestras ilusiones lo que nos engancha. (ANNE WILSON SCHAEF).

Nuestras adicciones nos llevan a una vida de ilusión. Alimentan nuestra ilusión de control, nuestra ilusión de perfección y nuestra inautenticidad. Nuestra conducta adictiva nos permite negar la realidad y justificar no vivir nuestra vida. Caemos en una niebla de ilusiones, sean ilusiones de romance, de poder, de éxito y, de algún modo, perdemos la vida.
Una de las cualidades significativas de un adulto es ser capaz de separarse de la ilusión y de alimentarse con la realidad más que con espejismos. Contrariamente a la opinión popular, esto no significa que tengamos que vivir vidas tontas y aburridas. Significa que tenemos que vivir nuestra vida.

¡Yupii! Para cambiar, probemos a vivir la realidad.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

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Meditación 16 de Enero: Libertad

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Aprendiendo momento a momento a ser libres en nuestra mente y en nuestro corazón, hacemos que la libertad sea posible para todos en todo el mundo. (SONIA JOHNSON).

La libertad empieza dentro. Las adicciones son la antítesis de la libertad. Por definición, adicción es cualquier cosa que mantenga el control de nuestras vidas y es progresiva y mortal. Ser adicta a hacer demasiado no es diferente a ser adicta al alcohol o a las drogas. Estamos enganchadas, y podemos morir a causa de estas conductas de adicción al trabajo.
La liberación de las adiccipnes es un primer paso importante hacia la libertad personal. En los «círculos de los doce pasos» solemos oír que «estas enfermedades adictivas son las únicas enfermedades fatales cuya recuperación está garantizada si trabajamos». Cuando somos adictas, hemos perdido nuestra mente y nuestro corazón en aras de la enfermedad. En cuanto empezamos a cumplir el programa de recuperación, empezamos a tener una nueva apreciación de la palabra libertad.

Mi trabajo de recuperación afecta a los demás, tanto si soy consciente de ello como si no. La libertad es un sueño posible.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

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Meditación 15 de Noviembre: Aceptación/Control/Plegaria de Serenidad

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Ahora creo que el punto que he alcanzado es que he aprendido a vivir con todo ello… con ser vieja… pase lo que pase… con todo lo que implica. (EDELGARD).

¡Qué maravilla que no sólo tenemos la oportunidad de vivir nuestras vidas, sino también de aceptarlas! Hemos gastado tanto tiempo y energía luchando en vano contra cosas que no podemos cambiar y golpeándonos la cabeza contra muros reforzados de acero, que no nos hemos dejado de preguntar si era ésta la colina sobre la que queríamos morir.
Parte del aprendizaje de vivir nuestras vidas es desarrollar la capacidad de aceptar lo que no puede ser cambiado y aprender a vivir de manera creativa estas situaciones. También necesitamos descubrir lo que se puede desafiar con valor y hacer evolucionar cuando es necesario. La aceptación no es resignación. La aceptación es la serenidad que abraza a la vida.

Hoy mi vida es sencillamente como es, y es mía.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

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Meditación 16 de Septiembre: Estar Obsesionada

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Creo que cuando la gente dice «mejor y más grande», debería decir «más grande y peor». (MARIE ELIZABETH KANE) (13 años).

Las mujeres que hacemos demasiado hemos abrazado la expectativa cultural de más, más, más. Queremos más dinero, más poder, más reconocimiento, más aceptación, más… Llegamos a estar obsesionadas por obtener cualquier cosa que creemos que debemos tener. A medida que progresan nuestras adicciones, disminuyen nuestros valores.
Es fácil ver cómo una alcohólica o una drogadicta hacen cualquier cosa para obtener su dosis. Pero las adictas al trabajo y a cuidar de los demás se vuelven casi tan moribundas como aquéllas cuando su dosis se ve amenazada. La piedra angular de cualquier comportamiento adictivo es la pérdida de contacto con nuestra propia moral y nuestra espiritualidad. Llegamos a estar en «bancarrota espiritual». Llegamos a ser «más grandes y peores».

Es un alivio saber que la recuperación de cualquier adicción está garantizada con sólo hacer el trabajo que necesito hacer. Realmente no quiero ser una «mala chica».

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

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Meditación 30 de Agosto: Estar Obsesionada/Necesitar a los demás

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Ella, que es capaz de montar un tigre, tiene miedo de bajarse de él. (PROVERBIO).

Estar obsesionadas con nuestro trabajo se piensa a menudo que es un requisito del éxito. Pero, ¿cuándo ocurrió que la cola empezó a mover al perro? ¿Cuándo fue el momento en el que dejamos de hacer nuestro trabajo y nuestro trabajo empezó a hacernos a nosotras?
Es mucho más difícil bajarse de una montaña rusa que montarse en ella. Es por esto por lo que necesitamos la compañía de las demás personas que están batallando con los mismos problemas: ellas apoyan nuestro proceso de desengancharnos de nuestro hacer obsesivo.
Sólo con el apoyo de los demás y la conexión renovada con un poder más grande que nosotras podemos esperar recuperarnos y volvernos totales.

Supongo que puedo bajarme si tengo a algunas personas que sujeten al tigre.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

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Meditación 2 de Julio: Vivir la Vida Plenamente

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He hecho un gran descubrimiento. Lo que amo me pertenece. Pero no las sillas y las mesas de mi casa, sino las obras maestras del mundo. Sólo es una cuestión de amarlas suficientemente. (ELIZABETH ASQUITH BIBESCO).

Nos quedamos demasiado atrapadas en las posesiones. Nos descubrimos de repente necesitando poseer lugares, personas y cosas. Intentamos poseer nuestras vidas, y creemos que podemos poseerlas. Tenemos que aprender de la mariposa que brilla posada en nuestra mano. Si la contemplamos y la admiramos mientras ella decide permanecer por un instante, somos bendecidas por su belleza. Si intentamos retenerla, la matamos. Es en la ausencia de intento de poseer cuando realmente tenemos.
Imagina lo que significa realmente que podemos tener todos los tesoros del mundo: no poseerlos, sino apreciarlos, disfrutarlos… vivir con ellos.

¿Soy capaz de amar tanto que puedo apreciar lo que no poseo? Espero que sí.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

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Pelea con la Obsesión…

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Pensar en él o en ella todo el tiempo te quita energía, te idiotiza. Pelea con la obsesión. Amar no es desarrollar un trastorno obsesivo compulsivo. Puedes utilizar la palabra ¡stop! doscientas veces, llamar a alguien, salir a la calle, gritar como un loco o leer algo divertido cuando te invada el pensamiento perturbador, pero lo más importante es tomar conciencia de cuánto espacio mental te quita el romance.
El trato que hizo una de mis pacientes con su mejor amiga fue: “Voy a contarte cada vez que no soy capaz de quitármelo de la cabeza o cuando me sienta que estoy exagerando. Tú, entonces me pellizcas, me muerdes, me tiras un vaso de agua fría o me das una patada, pero no me dejes asumir el papel de estúpida mientras esto dure”. La posición es clara, los puntos de alerta están activados. “Mientras esto dure” significa mucho, es la aceptación de que el conjunto de las sensaciones que se están sintiendo no durarán para toda la eternidad.
La estrategia que utilizó mi paciente se la conoce como la técnica de Ulises, y consiste en poner el control afuera, si no soy capaz de controlarme a mí mismo. Recordemos que Ulises le pidió a sus compañeros que lo ataran al mástil y que no lo soltaran hasta salir del mar de las sirenas, sin importar lo que dijera o hiciera, para evitar así ceder al hechizo de su canto.

La distracción, poner el control afuera, detener el pensamiento, así sea placentero. La droga también lo es. Que te “guste” pensar todo el tiempo en ella o él no es razón valedera: el principio del placer no justifica la locura.

(Walter Riso de su Libro Ama y No Sufras).

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