Meditación 21 de Marzo: El Perdón

Si no te has perdonado a ti misma, ¿cómo puedes perdonar a los demás? (DOLORES HUERTA).

El perdón tiene que comenzar con una misma. Perdonarse a sí misma no significa absolver o apoyar todo lo que hemos hecho. Significa que nos hacemos responsable de ello. Lo recuperamos. Aceptamos que estábamos equivocadas y continuamos.
Con frecuencia, cuando reconocemos que estamos equivocadas, nos deslizamos hacia nuestra actitud de autocentramiento, y nos quedamos tan absortas y nos volvemos tan arrogantes que nunca alcanzamos la fase del perdón. Para perdonar, tenemos que dejar fluir y continuar. Si no sabemos cómo hacer esto con nosotras mismas, nunca podremos perdonar a los demás.

«Errar es humano, perdonar es divino.» Perdonarme a mí misma es divinamente humano.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditación 14 de Marzo: Cólera

Se está despertando en ella una furia que no ha sentido durante meses, disponiéndose a atacar las cuerdas vocales y los ojos. NORMA JEAN HARRIS (Sheila Ballantyne).

Me encanta Norma Jean Harris, la heroína de Norma Jean, la reina de las termitas. Cuando leí el libro, reí, lloré y, sobre todo, me sentí completamente identificada. Adoro los libros como ése en cuyas páginas me encuentro a mí misma y mi vida.
¿Cuántas de nosotras conocemos esa furia que aumenta como un termómetro dentro de nosotras hasta que nuestras cuerdas vocales se estremecen y nuestros ojos enrojecen y se ponen completamente vidriosos? Los niños pequeños y los animales siempre saben cómo desaparecer en esos momentos.
Algunas de nosotras cerramos las ventanillas y gritamos dentro del coche en plena calle. Algunas esperamos hasta que no hay nadie alrededor y le gritamos a nuestra almohada. Algunas simplemente gritamos. La mayoría pensábamos que estábamos locas en esas ocasiones. No lo estábamos. Simplemente estamos vivas y respondemos a nuestras vidas estresadas.

Un buen grito no dirigido a nadie en particular suele ser más eficaz que un diálogo.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditación 12 de Marzo: Aceptación/Errores/Enmiendas

De todas los y las idiotas que he encontrado en mi vida, y Dios sabe que no han sido pocos/as ni pequeños/as, pienso que he sido la mayor. (ISAK DlNESEN).

Una de las maneras en que puedo recuperar mi poder y mi persona es admitir mis errores. A veces, es útil sentarse y hacer una lista de personas a las que he agraviado (incluida yo misma) y enmendarlo con las que sea posible y en situaciones que no les haga daño.
¿Qué sentimiento más limpio es el de aceptar y vivir mi propia vida, sin azotarme a mí misma por los errores cometidos? ¡Qué bien se siente una dejando saber a las personas agraviadas que soy consciente de lo que he hecho y que deseo de verdad cambiar mi comportamiento y hacer todo lo posible para vivir con más claridad y transparencia en el futuro!

Admitir nuestros errores y enmendarlos son herramientas poderosas para recuperarnos a nosotras mismas.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditación 10 de Marzo: Serenidad

De repente me llena un sentimiento de paz y de comprensión que es, supongo, lo que las personas piadosas tienen en mente cuando hablan sobre la presencia de Dios. (VALERIE TAYLOR).

Cuando actuamos en medio del proceso de adicción, sabemos muy poco de la serenidad. La palabra serenidad es algo que entendemos en teoría pero no en la práctica. Cuando empezamos a prestarnos atención y a recuperarnos de nuestro actuar adictivo, comenzamos a experimentar momentos de serenidad. La primera vez que experimentamos la serenidad, tal vez pase a través de nuestra conciencia como un meteorito y nos dé un susto de muerte, porque este sentimiento nos es desconocido. Después de un periodo de tiempo, empezamos a reconocer estos momentos de serenidad como momentos muy especiales, e intentamos hacerlos aparecer, mediante rituales, prácticas y técnicas. En este caso, no estamos centrándonos en controlar el mundo, estamos intentando controlar nuestra experiencia de serenidad… para devolverla al cuadro de mandos.

La serenidad es un regalo. Está disponible para todo el mundo. Consiste en ser una con la presencia de Dios.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditación 20 de Febrero: Enmiendas

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Haz que sea una regla de tu vida no lamentarte nunca ni mirar hacia atrás. Lamentarse es un enorme gasto de energía; no puedes crear sobre ello; sólo es bueno para revolcarse en el pasado. (KATHERINE MANSFIELD).

Mirar hacia atrás y lamentarse es algo muy diferente de hacer el balance, corregir errores y continuar. Cuando miramos hacia atrás y nos lamentamos, estamos cayendo en la actividad de azotarnos a nosotras mismas por los errores del pasado.
Todas nosotras hemos cometido errores. Cuando hemos actuado en medio de la locura de esta enfermedad de adicción, nos hemos dañado a nosotras mismas y a los demás. No nos hemos prestado atención a nosotras mismas. Hemos descuidado a las personas que amamos. Ésta es la naturaleza de una adicción. Ahora podemos admitir nuestras equivocaciones, hacer las enmiendas necesarias respecto a las personas que hemos agraviado (incluidas las enmiendas hacia nosotras mismas cuando no nos hemos cuidado suficiente) y continuar.
No podemos construir nada sobre la vergüenza, la culpabilidad, o el remordimiento. Sólo podemos revolcamos en estos sentimientos.

Reconocer mis errores y enmendarlos me dan la oportunidad de construir sobre mi pasado y de integrarlo. Puedo empezar a hacerlo en cualquier momento… tal vez, incluso hoy mismo.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

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Meditación 20 de Enero: Control

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Si tienes suficientes fantasías, estás preparada para la eventualidad de que pudiera pasar algo. NORMA JEAN HARRIS (Sheila Ballantyne).

Nosotras, las adictas, somos personas «sí». Usamos nuestro «sí condicional» para controlar nuestro pasado, nuestro presente y nuestro futuro.
Si simplemente hubiéramos sido más decididas, hubiéramos ganado aquel ascenso. Si simplemente hubiéramos sido más inteligentes, hubiéramos conseguido un mejor trabajo.
Nuestro «sí condicional» intenta hacer frente al presente. Actuamos como si supiéramos lo que estamos haciendo. Actuamos como si estuviésemos tranquilas y relajadas. Al fin y al cabo, ¡hemos desarrollado algunas habilidades!
Sin embargo, es nuestro «sí condicional» lo que nos mantiene realmente paralizadas y alimenta nuestro espejismo de que tenemos todo controlado. Intentamos imaginar cada posible eventualidad y prepararnos para ella antes de que suceda. Si cubro todos los huecos, nunca me veré pillada deseando algo. Mi «sí condicional» ha originado que nunca esté presente en mi vida.

Cuando deje mi «sí condicional», tal vez empiece simplemente a vivir.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

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Meditación 14 de Enero: Creencia

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¿Por qué tiene que ser «Dios» una monja? ¿Por qué no una palabra… la más activa y dinámica de todas? (MARY DALY).

Algunas de nosotras tienen dificultad con el concepto de Dios porque hemos visto a Dios evolucionar como alguien o algo estático, un mega-controlador, y francamente como a alguien nada agradable de tener cerca. Tradicionalmente hemos intentado hacer que Dios sea estático para sentirnos seguras. Pero éste es nuestro problema, no el suyo.
¿Qué tal si consideramos a Dios como un proceso, como el proceso del universo? ¿Qué tal si empezamos a entender que formamos parte del proceso del universo? ¿Qué pasaría si nos damos cuenta de que sólo cuando vivimos lo que realmente somos es cuando tenemos la opción de ser uno con este proceso? Intentar ser cualquier otra persona, quienes pensamos que deberíamos ser, o quienes los demás piensan que deberíamos ser rompe nuestra unidad con ese proceso.

Si Dios es un proceso y yo soy un proceso, tenemos algo en común para empezar.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

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