Etiqueta: humildad

Meditacion 30 de Octubre: Siguiendo la corriente

Ir con el flujo.
Deja ir el miedo y tu necesidad de controlar. Renuncia a la ansiedad. Deja que se escape, mientras se sumerge en el río del momento presente, el río de su vida, su lugar en el universo.
Deja de intentar forzar la dirección. Intenta no nadar contra la corriente, a menos que sea necesario para tu supervivencia. Si te has estado aferrando a una sucursal en la orilla del río, déjate llevar.
Déjate avanzar.
Evita los rápidos cuando sea posible. Si no puedes, mantente relajado. Mantenerse relajado puede llevarlo con seguridad a través de corrientes feroces. Si te hundes por un momento, permítete salir a la superficie de forma natural. Vas a.
Apreciar la belleza del paisaje, tal como es. Ver las cosas con frescura, con novedad. ¡Nunca más pasarás por el escenario de hoy!
No pienses demasiado sobre las cosas. El flujo está destinado a ser experimentado. Dentro de ella, cuídate. Eres parte del flujo, una parte importante. Trabaja con el flujo. Trabaja dentro del flujo. Agitarse no es necesario. Deja que el flujo te ayude a cuidarte. Permita que lo ayude a establecer límites, tomar decisiones y llevarlo a donde necesita estar cuando llegue el momento.
Puedes confiar en el flujo y tu parte en él.

Hoy, iré con la corriente.

(Melody Beattie de su Libro El Lenguaje del Adiós- Meditaciones para Codependientes).

Meditación 22 de Octubre: Celebrar

Tómese el tiempo para celebrar.
Celebra tus éxitos, tu crecimiento, tus logros. Celebrarte y ser quien eres
Durante demasiado tiempo has sido muy duro contigo mismo. Otros han derramado su energía negativa -sus actitudes, creencias, dolor- sobre usted. ¡No tuvo nada que ver contigo! Todo el tiempo, has sido un regalo para ti y para el Universo.
Eres un hijo de Dios. Hermosa, una delicia, una alegría. No tienes que esforzarte más, ser mejor, ser perfecto o ser lo que no eres. Tu belleza está en ti, tal como eres en cada momento.
Celebra eso.
Cuando tienes éxito, cuando logras algo, disfrútalo. Pausa, reflexiona, regocíjate. Demasiado tiempo has escuchado advertencias para no sentirte bien con lo que has hecho, no sea que viajes por el camino hacia la arrogancia.
La celebración es una gran forma de alabanza, de gratitud al Creador por la belleza de la creación de Dios. Disfrutar y celebrar lo bueno no significa que te lo quitarán. Celebrar es deleitarse en el regalo, mostrar gratitud.
¡Celebra tus relaciones! ¡Celebre las lecciones del pasado y el amor y la calidez que hay allí hoy! ¡Disfruta la belleza de los demás y su conexión contigo!
¡Celebra todo lo que hay en tu vida! ¡Celebra todo lo que es bueno! ¡Celebrate!

Hoy, me complaceré en la alegría de celebrar.

(Melody Beattie de su Libro El Lenguaje del Adiós-Meditaciones para Codependientes).

Meditación 25 de Julio: Maravilla

Tomo el sol y escucho las horas, haciéndose y deshaciéndose bajo los pinos, y huelo la resina de las altas horas encubiertas de medianoche. El mundo está perdido en una neblina azul de distancias, y lo inmediato duerme en un delgado sol finito. (ZELDA FITZGERALD).

Leo esta cita y me siento perdida en la maravilla, la maravilla de la belleza de las palabras y de las frases. Lo leo y recuerdo la maravilla de tomar el sol espontáneamente encima de unos troncos bañados de luz, mientras que el sol sobre mi piel acrecentaba el olor mezclado del perfume del bosque y del acre del pino impregnando mi piel. Puedo recordar al principio las horas deshaciéndose a mi alrededor, y después desapareciendo en un murmullo, mientras que mi cuerpo se relajaba en la tierra y en mí misma. El mundo parecía muy lejano, y no había necesidad de acercarlo más.

La maravilla es un don de la vida. Vivir es el don de la maravilla.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditación 24 de Julio: Aceptación/Humildad

Pero si vas tú y le preguntas al mismo mar, ¿qué te dice? Murmura, murmura, se agita, se agita. Siendo el mar, está demasiado ocupado para decir algo de sí mismo. (ÚRSULA K. LE GUIN).

Nadie que se haya sentado alguna vez a la orilla del mar y que haya experimentado su poder eterno y su gentileza puede tener alguna duda de que el mar sabe justamente que él es eso, el mar. La naturaleza tiene una enorme capacidad de ser exactamente lo que es, sin ninguna pretensión… y ni siquiera tiene que detenerse a pensar sobre ello.
Cuando tenemos que hacer un alto y pensar en quiénes somos, no estamos siendo lo que somos. Cuando intentamos ser alguien que creemos que deberíamos ser, no estamos siendo lo que somos. Cuando intentamos ser alguien que se nos ha dicho que deberíamos ser, no estamos siendo nosotras mismas. Para ser yo misma, tengo que ser.

La naturaleza enseña grandes lecciones de humildad. Para aprender de ella, tengo que estar en ella.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditación 16 de Julio: Equilibrio

Las mentes creativas siempre se han conocido por ser capaces de sobrevivir a cualquier clase de mal
adiestramiento. (ANNA FREUD).

Aunque su padre creía que nuestras vidas quedan determinadas en los primeros cinco años, Anna Freud parece haber ido más lejos. Si bien somos afectadas/os por nuestro pasado y nuestra educación, cada persona tiene dentro de sí la posibilidad de ir más allá.
Desgraciadamente, cuando intentamos no ser como nuestros padres, quedamos atrapadas/os en la misma trampa que cuando tenemos que ser como ellos. En cualquiera de los dos casos estamos determinadas/os por nuestro pasado y controladas/os por nuestras reacciones a nuestro pasado. Algunas personas pasamos toda nuestra vida dudando entre estas dos posiciones.
Pero tenemos otra elección. Dicha elección consiste en reconocer nuestro pasado y ser nosotras/os mismas/
os.

La tercera opción es ser yo. Ahí es donde reside mi creatividad.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditación 12 de Julio: Culpabilidad/Tiempo para estar sola

Quería llegar aquí sola y varias personas me pidieron si podían venir conmigo. No os puedo ni decir lo difícil que ha sido llegar por mí misma. (MARY).

Con frecuencia nos sentimos culpables cuando hacemos algo solas. Hemos aceptado tanto el mandato de estar conscientes de los sentimientos de los demás, de cuidarlos y de ponernos las últimas, que muchas veces nos sentimos incómodas incluso de tener necesidades. ¡Qué egoísta parece negarnos a recoger a alguien en el coche cuando de todas maneras vamos en la misma dirección. Seguramente podíamos salir de nosotras un poco. Incluso si nos negamos a la demanda, ¿no nos vamos a ver sobrepasadas por la culpabilidad, y de todas maneras tampoco disfrutaríamos? ¡Qué situación de «pierde-pierde»!
Tal vez podríamos utilizar este tiempo de estar solas para explorar nuestra culpabilidad y aprender de ella. Incluso tener tiempo para explorar la culpabilidad requiere tiempo para estar sola. Quizá necesitemos esta exploración desesperadamente.

Cuando digo no a una demanda de mi tiempo, no estoy separándome de la persona que me lo pide, sino que me estoy permitiendo actuar para mí misma.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditación 25 de Junio: Desvalorización

He cambiado mi pensamiento negativo por mi adicción al trabajo. Así es como continúo maltratándome. (JUDY).

Nuestros sentimientos de desvalorización pueden tomar muchas formas, y una de las más obvias es el automaltrato. Muchas mujeres están empezando a ver que su adicción al automaltrato es su adicción principal.
Es dañino para el ser trabajar demasiado. Es dañino para el ser mantenerse tan ocupado que no tenemos tiempo para nosotras mismas. Es dañino para el ser estar tan ocupado cuidando de los demás que no tenemos conciencia de nuestras propias necesidades. Es dañino para el ser estar tan volcada hacia afuera que hemos perdido el sentido del mismo.
Cuando nos maltratamos a nosotras mismas, es inevitable el maltratar a los demás. Ambas formas de daño son destructivas.

Aunque nos hemos acostumbrado a dañarnos a nosotras mismas, realmente no creo que está bien para mí. Trataré de abrirme a lo que está bien para mí.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).