Meditación 20 de Febrero: Enmiendas

Hijas-adolescentes-1

Haz que sea una regla de tu vida no lamentarte nunca ni mirar hacia atrás. Lamentarse es un enorme gasto de energía; no puedes crear sobre ello; sólo es bueno para revolcarse en el pasado. (KATHERINE MANSFIELD).

Mirar hacia atrás y lamentarse es algo muy diferente de hacer el balance, corregir errores y continuar. Cuando miramos hacia atrás y nos lamentamos, estamos cayendo en la actividad de azotarnos a nosotras mismas por los errores del pasado.
Todas nosotras hemos cometido errores. Cuando hemos actuado en medio de la locura de esta enfermedad de adicción, nos hemos dañado a nosotras mismas y a los demás. No nos hemos prestado atención a nosotras mismas. Hemos descuidado a las personas que amamos. Ésta es la naturaleza de una adicción. Ahora podemos admitir nuestras equivocaciones, hacer las enmiendas necesarias respecto a las personas que hemos agraviado (incluidas las enmiendas hacia nosotras mismas cuando no nos hemos cuidado suficiente) y continuar.
No podemos construir nada sobre la vergüenza, la culpabilidad, o el remordimiento. Sólo podemos revolcamos en estos sentimientos.

Reconocer mis errores y enmendarlos me dan la oportunidad de construir sobre mi pasado y de integrarlo. Puedo empezar a hacerlo en cualquier momento… tal vez, incluso hoy mismo.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

perdonar

Meditación 20 de Enero: Control

11193721-una-mujer-tiene-el-estr-s-en-la-oficina-la-multitarea-y-la-gesti-n-del-tiempo-foto-de-archivo

Si tienes suficientes fantasías, estás preparada para la eventualidad de que pudiera pasar algo. NORMA JEAN HARRIS (Sheila Ballantyne).

Nosotras, las adictas, somos personas «sí». Usamos nuestro «sí condicional» para controlar nuestro pasado, nuestro presente y nuestro futuro.
Si simplemente hubiéramos sido más decididas, hubiéramos ganado aquel ascenso. Si simplemente hubiéramos sido más inteligentes, hubiéramos conseguido un mejor trabajo.
Nuestro «sí condicional» intenta hacer frente al presente. Actuamos como si supiéramos lo que estamos haciendo. Actuamos como si estuviésemos tranquilas y relajadas. Al fin y al cabo, ¡hemos desarrollado algunas habilidades!
Sin embargo, es nuestro «sí condicional» lo que nos mantiene realmente paralizadas y alimenta nuestro espejismo de que tenemos todo controlado. Intentamos imaginar cada posible eventualidad y prepararnos para ella antes de que suceda. Si cubro todos los huecos, nunca me veré pillada deseando algo. Mi «sí condicional» ha originado que nunca esté presente en mi vida.

Cuando deje mi «sí condicional», tal vez empiece simplemente a vivir.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

el cambio_magicodespertar

Meditación 14 de Enero: Creencia

mujer-feliz-fondo

¿Por qué tiene que ser «Dios» una monja? ¿Por qué no una palabra… la más activa y dinámica de todas? (MARY DALY).

Algunas de nosotras tienen dificultad con el concepto de Dios porque hemos visto a Dios evolucionar como alguien o algo estático, un mega-controlador, y francamente como a alguien nada agradable de tener cerca. Tradicionalmente hemos intentado hacer que Dios sea estático para sentirnos seguras. Pero éste es nuestro problema, no el suyo.
¿Qué tal si consideramos a Dios como un proceso, como el proceso del universo? ¿Qué tal si empezamos a entender que formamos parte del proceso del universo? ¿Qué pasaría si nos damos cuenta de que sólo cuando vivimos lo que realmente somos es cuando tenemos la opción de ser uno con este proceso? Intentar ser cualquier otra persona, quienes pensamos que deberíamos ser, o quienes los demás piensan que deberíamos ser rompe nuestra unidad con ese proceso.

Si Dios es un proceso y yo soy un proceso, tenemos algo en común para empezar.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Beautiful Woman Doing Breath Exercises With An Autumn Background

Meditación 13 de Enero: Compasión/Crueldad

mujer_libertad_derechos

Y más allá de la propia duda, ningún escritor puede justificar la crueldad en aras de su trabajo, porque ser humano hasta el límite de lo posible es lo que su tarea pide de él. (MAY SARTON).

Lo que May Sarton ha escrito no es sólo verdad para un escritor. ¡Nadie puede justificar la crueldad!
Se nos dice que hay que ser despiadado para hacerse con el mundo de los negocios. Como mujeres, hemos creído que teníamos que ser más despiadadas todavía que los hombres sólo por ser mujeres. Muchas de nosotras hemos conseguido el éxito, pero ¿a qué precio? No nos gusta la persona que vemos en el espejo.
Una de las características del proceso de adicción es que perdemos contacto progresivamente con nuestra propia moralidad y nuestra propia espiritualidad. Perdemos contacto progresivamente con nuestra humanidad. La recuperación nos permite la posibilidad de volver a conectar con nuestro yo compasivo.

Mi capacidad para ser compasiva y experimentar la belleza de mi humanidad no me ha abandonado. Sólo fue enterrada bajo capas de basura adictiva.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

163573_408773232553251_1791110266_n

Meditación 30 de Diciembre: Compasión/Amor

377747_486845188001928_203424286_n

Nadie, ni siquiera los poetas, ha determinado nunca hasta qué punto puede soportar el corazón. (ZELDA FITZGERALD).

Algunas de nosotras nos hemos alienado de nuestros sentimientos de compasión y de amor. Hemos creído que teníamos que llegar a ser tan rudas y que teníamos que mantenernos tan ocupadas que el amor y la compasión han llegado a convertirse en lujos que no nos podemos permitir. ¡Seguramente podíamos mantener nuestra humanidad firmando algunos cheques libres de impuestos a final de año para obras de caridad!
Pero, en lo mas profundo de nosotras, sabemos que somos mujeres amorosas y compasivas. Cuando nos damos tiempo, nos preocupa la gente, y hay muchas cosas que nos gustan de nuestra vida. Nuestros corazones tienen una capacidad ilimitada de cariño y de compasión.

Dejar mi corazón llenarse de sentimientos amorosos y compasivos es mejor que cualquier combinación de vitaminas y ejercicios que pudiera imaginar.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

dar y pedir perdon

Meditación 26 de Diciembre: Evolución

2-envejecer

Recostándose, paseando, sentándose en esta habitación, ella se siente madurar y tomar color. (MERIDEL LE SUEUR).

Tenemos tal culto a la juventud en esta sociedad, que envejecer es una terrible experiencia para una mujer. La utilización por parte de Meridel Le Sueur de las expresiones «madurar» y «tomar color» son muy tranquilizadoras.
Puedo verme a mí misma madurando y enriqueciéndome internamente a medida que envejezco, y cuando veo cómo se va espesando mi pátina, mi proceso de evolución adquiere otro tono.
Tenemos dos grande perros en nuestro hogar: una vieja «gran danés» de siete años (¡siete años son muchos años para un «gran danés»!) y un alegre juguetón «pastor alemán» de unos dos años. A pesar de sus diferentes
edades, mantienen una relación cariñosa y de mucha dedicación recíproca. A él no parece importarle que ella sea una «vieja dama» y que tenga algunas canas. Cuando los miro, me doy cuenta de que los seres humanos son probablemente las únicas especies que veneran la juventud y desdeñan la madurez. Entre los animales no parece ocurrir esto.

Yo no podría saber lo que sé hoy día si no tuviera la edad que tengo. Tengo la oportunidad permanente de aprender.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

mujeres-envejecen-1

Meditación 12 de Diciembre: Responsabilidad

36434398-inquiet-femme-adolescent-se-couvrant-le-visage-avec-les-mains-sur-la-plage-en-hiver-banque-dimages

Toma la vida en tus propias manos, y ¿qué sucede entonces? Una cosa terrible: que no tienes a nadie a quien poder echarle la culpa. (ERICA JONG).

Las mujeres hemos sido reacias a tomar la responsabilidad de nuestras vidas porque se nos ha enseñado que la responsabilidad significa que se nos pueda pedir cuentas de lo que nos ha sucedido y, en consecuencia, poder ser reprochadas. Por desgracia, al reaccionar contra esta idea de la responsabilidad hemos perdido la oportunidad de recuperar nuestras vidas y de ser dueñas de ellas y, de esta manera, nos hemos quedado sin raíces, sin lazos y sin comprensión. Necesitamos ser dueñas de nuestras vidas. Tenemos que recuperar nuestras experiencias, todas ellas, e integrarlas en nuestra existencia y en nuestras decisiones. Tenemos que reivindicar lo que somos y ser quienes somos. Esto no significa que tengamos que culpabilizarnos de nuestras experiencias. Significa que tenemos ante nosotras la opción de vivir nuestras vidas y no dejar este placer a otra persona por nosotras.

Cuando tomo la responsabilidad de mi vida, tengo la capacidad de responder de toda ella.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

281628_244218048932573_154317147922664_868416_3919553_n