Meditación 15 de Junio: Confusión/Negatividad

Sólo sé que no quiero. E incluso esto es algo impreciso. NORMA JEAN HARRIS (Sheila Ballantyne).

He oído que muchas mujeres dicen: «He tenido un buen matrimonio. Mi marido no me pega, no se gasta el dinero en apuestas, ni anda persiguiendo a otras mujeres.» O dicen: «Bueno, mi trabajo no es tan aburrido, me mantiene ocupada y me sirve para pagar las facturas.» De alguna manera, lo bueno se convierte en la ausencia de lo horrible. Si algo en nuestras vidas no es demasiado destructivo, debe estar bien.
¡Estamos tan confusas sobre lo que queremos realmente y sobre lo que es bueno para nosotras! ¿Estamos tan acostumbradas a hacer lo que se espera de nosotras que hemos perdido nuestra capacidad de saber lo que queremos?

A menos que sepa lo que quiero y lo que está bien para mí, no existe ninguna posibilidad de ser una persona auténtica.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditación 14 de Junio: Conciencia del Proceso/Sabiduría

Los acontecimientos de nuestras vidas se suceden en secuencias de tiempo, pero, en su significado para nosotras/os, siguen su propio orden… el hilo continuo de la revelación. (EUDORA WELTY).

¿No sería aburrido si nuestras vidas fueran completamente lineales? ¡Qué tontería haber desperdiciado cada experiencia y cada trauma justo cuando estaba sucediendo! ¡Qué pena que los acontecimientos que ocurrieron a los cinco años comiencen a estallar a los treinta y cinco! ¡Qué perturbador es el momento en el que los recuerdos de la memoria, escondidos en la conciencia durante mucho tiempo, nos avisan de que están listos para ser integrados!
¿Podemos creer que nuestro propio proceso interno sabe cuándo estamos preparadas para tratar con viejos temas? ¿Podemos confiar en que el mismo hecho de que estén surgiendo es una indicación de lo mucho que hemos evolucionado y de lo fuertes que somos?

Hay algo dentro de mí que sabe más de lo que yo sé. Confiar sólo en ello no puede producir sino la curación.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditación 10 de Junio: Satisfacción

A pesar de la pobreza de mi experiencia externa, siempre he significado algo para mí misma, y he tenido todas las posibilidades de tropezar en mi sendero estrecho y recto, y de orar a los pies de mi Deidad; ¿qué más puede pedir un ser humano? (ALICE JONES).

La satisfacción con la propia vida es como ser untada con aceite cálido. ¡Es tan calmante escuchar las palabras de una persona contenta! Con frecuencia, equiparamos estar contenta y satisfecha con estar estancada.
¡Pero no es en absoluto lo mismo! La verdadera satisfacción con la propia vida es una aceptación de lo que es, y un prepararse para lo que pueda ser, soltando lo que pensábamos que debería ser.
La satisfacción es un lugar activo de quietud, un lugar atareado de calma. La satisfacción es un alivio en medio de la vida que, en muy raras ocasiones, sentimos las mujeres que hacemos demasiado. La satisfacción es el alma soltando un suspiro de alivio.

A veces, cuando hago balance, sólo miro a lo que no está hecho. También necesito lo que tengo, lo que se ha hecho y lo que se está haciendo.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditación 6 de Junio: Fe

Te invito a que te pongas sobre tus rodillas oxidadas y molestes a Dios; se encerrará en sus habitaciones privadas cerrándote la puerta de un portazo. Eso es lo que piensa de ti y de tus plegarias. (ZORA NEALE HURSTON).

Muchas de las mujeres que hacemos demasiado hace tiempo que hemos olvidado a nuestro «Dios» de la infancia y no hemos encontrado nada para reemplazarlo. Cuando hemos recurrido a «Él», estábamos seguras de que se iba a «sus habitaciones privadas» y cerraba la puerta de un portazo. El sonido de esta puerta cerrándose ha producido eco y ha atravesado nuestra soledad. Nos encontrábamos en nuestro propio ahora. Teníamos que vivirlo nosotras solas. ¡Qué dualistas hemos sido! Si el Dios de nuestra niñez no funcionaba, no teníamos ningún contacto con ningún tipo de espiritualidad. Pero la pérdida real es nuestra pérdida de contacto con nuestro yo espiritual. Necesitamos tiempo para la oración, la meditación y la reflexión que es congruente con lo que somos. Cuando nos tomamos ese tiempo, descubrimos que existe algo que está más allá de nosotras mismas.

La fe no es siempre algo fácil para mí. Sobre todo, porque mis pensamientos se interponen en el camino.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditación 18 de Mayo: Un solo día cada vez/Confianza/Control

Vivir es una manera de no estar segura, de no saber qué es lo que sucederá a continuación ni cómo. En el momento en que sabes cómo, empiezas a morir un poco. El artista nunca sabe exactamente. Adivinamos. Tal vez nos equivoquemos, pero damos salto tras salto en la oscuridad. (AGNES DE MILLE).

¡Qué arrogancia e ignorancia la nuestra la de creer que podemos hacer otra cosa que vivir un solo día cada vez! Estamos tan engañadas por nuestros espejismos de control que realmente creemos que podemos controlar el futuro, hacer que sucedan las cosas como nos gustaría que sucedieran y controlar totalmente nuestras vidas. Cuando lo hacemos, dejamos de vivir.
Vivir plenamente es vivir una vida de fe. Hagamos nuestros proyectos de trabajo, nuestros planes y, después, dejémoslos solos. Vivir plenamente es dar un salto de fe y, antes de que nuestros pies estén totalmente en el suelo, saltar de nuevo. Cuando pensamos que tenemos todo bajo control, empezamos a «morir un poco».

Se necesita mucha fe para vivir un día cada vez, y las alternativas no parecen muy atractivas.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditación 16 de Mayo: Pedir ayuda

Un consejo es lo que pedimos cuando ya conocemos la respuesta pero nos gustaría no conocerla. (ERICA JONG).

¡Exacto! Normalmente, cuando pedimos un consejo es porque ya somos conscientes de la respuesta dentro de nosotras, pero no queremos enfrentar nuestro conocimiento interno. Entonces dejamos que otra persona nos dé un pequeño empujón.
Además, cuando pedimos consejo, hay una parte de nosotras que teme que cualquier persona nos lo dé. Cuando lo hace, nos quita la presión de encima, aunque sepamos que no funcionará y en el fondo lo rechacemos internamente.
Por otra parte, pedir ayuda es ya otro asunto completamente diferente. La mayoría de las mujeres que hacemos demasiado tenemos mucha dificultad en pedir ayuda. Por lo general, podemos hacer las cosas solas, sea lo que sea, y nos sentimos más a gusto haciéndolas por nosotras mismas. Podemos dar órdenes y decir a los demás cuáles son las cosas que hay que hacer. Podemos organizar y supervisar. Hemos aprendido muchas maneras de obtener ayuda sin pedirla y sin reconocer que la necesitamos. Sin embargo, es infinitamente más auténtico pedir ayuda cuando la necesitamos.

Pedir ayuda no significa que somos débiles o incompetentes. Habitualmente indica un nivel elevado de honestidad e inteligencia.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditación 8 de Mayo: Estar Presente al Momento

Nos saludaba amablemente, e inmediatamente después parecía rodear la atmósfera caótica de la lucha mañanera con algo relacionado con el orden, la eficacia y la uniformidad silenciosa, de manera que una tenía el sentimiento de que la vida era pequeña y de que estaba curiosamente ordenada. (MERIDEL LESUEUR).

¿No es un alivio saber que existe gente en el mundo que está tan presente al instante que cuando entran en una atmósfera caótica crean calma a su alrededor? Esta calma no nace de la manipulación o del control. Esta calma nace de la presencia.
Sólo una persona que está presente a sí misma lleva consigo el sentimiento de serenidad. Cuando trabajamos el Programa de los Doce Pasos, empezamos a experimentar esta clase de serenidad nosotras mismas.

El orden que procede del control está lleno de tensión. El orden que proviene de la rigidez está lleno de lucha. El orden que viene de la serenidad está lleno de paz.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).