Meditación 30 de Abril: Aislamiento

Una de las razones por las que la sociedad se ha convertido en este barullo es porque estamos aislados unos/as de otros/as. (MAGGIE KUHN).

El aislamiento es una de las características de la adicción. El aislamiento es una de las características de las mujeres que hacemos demasiado.
Podemos estar rodeadas por personas todo el día, pero nuestra dedicación decidida a nuestro trabajo nos aísla. No nos gusta ser interrumpidas por las amigas. Nos enfadamos cuando las cosas no salen bien, y entonces los demás tienen miedo de acercarse a nosotras.
Nos hemos encerrado tanto en nuestro trabajo, en nuestras ocupaciones y en nuestras prisas como cualquier persona alcohólica en su botella. Hemos olvidado cómo salir, y ni siquiera tenemos el tiempo para recordarlo. Creemos que si tuviéramos simplemente más tiempo para centrarnos en nuestro trabajo nos sentiríamos mejor, y en vez de ello nos sentimos exhaustas. El aislamiento es una pérdida de energía.

Necesito aprender la diferencia entre aislamiento y soledad.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditación 27 de Abril: Opciones/Sentirse Atrapada

He descubierto que siempre tengo opciones y que, en ocasiones, se trata simplemente de optar por un cambio de actitud. (JUDITH M. KNOWLTON).

Una de las características más devastadoras del proceso de adicción es que nuestras percepciones, nuestro discernimiento y nuestro pensamiento se vuelven tan distorsionados que no tenemos más opciones y nos quedamos totalmente atrapadas. Tenemos la ilusión de que sólo existen dos opciones (normalmente continuar en lo que estamos o dejarlo) y ninguna de las dos nos atrae.
Pero tenemos opciones. Tenemos opciones incluso si la única posible por el momento es la de ver que estamos estancadas y aceptar ese «estancamiento». Sorprendentemente, cuando aceptamos de verdad nuestro estancamiento, nuestra situación comienza a cambiar. Con frecuencia no es la situación la que nos mantiene estancada, sino nuestra actitud en relación con una situación concreta.

Las opciones son parte del ser humano. Cuando siento que no tengo elección, probablemente estoy actuando impulsada por mi enfermedad.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditación 26 de Abril: Ocupaciones

Esta estación del año es variable, caprichosa y enloquecida, lo mismo que yo estos días, que están cubiertos con tantas obligaciones y cosas que atender. (MAY SARTON).

Cuando no reconocemos que hemos llegado al punto de estar demasiado ocupadas y que abarcamos demasiado, también nos encontramos «variables, caprichosas y enloquecidas». La falta de conciencia de nuestras necesidades y nuestra incapacidad para satisfacerlas establece una situación en la que nuestro único recurso es volvernos tan desagradables que los demás nos dejan solas. Entonces, no tenemos que tomar la responsabilidad de afirmar que necesitamos tiempo para nosotras mismas y tomarlo de verdad. Por supuesto, esta técnica singular para conseguir tiempo para estar solas suelen producir grietas que han de ser reparadas después.
Existen otros medios de conseguir lo que necesitamos. Podemos dejarnos saber a nosotras mismas que necesitamos tiempo para estar solas y entonces podemos disponer las cosas para tenerlo.

Tomar el tiempo que necesito para mi misma puede ser menos excitante que crear una crisis, y en todo caso es menos confuso.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditación 23 de Abril: Culpabilidad

Disimular es algo muy seguro. A cambio de hacerlo puedes obtener un precio desmedido del kilo de carne del mercado. (COLETTE DOWLING)

Solemos ser expertas en culpabilidad. Ciertamente lo hemos aprendido de nuestras maestras. Incuestionablemente y con gran tenacidad hacemos nuestras tareas sin una queja ni un reproche.
Sin embargo, vamos armadas con nuestros suspiros, los dientes apretados, un aspecto patético de resignación y nuestros hombros caídos. Nuestra frase favorita es: «Está bien», pero realmente no es lo que queremos decir. Una de nuestras capacidades es la de sufrir, ¡y lo hacemos tan bien! Obtenemos nuestro kilo de carne, pero perdemos en ello nuestras almas.

Dime: ¿Vale realmente la pena? ¿Estamos listas para abandonar el juego de la culpabilidad? Se hace infinitamente aburrido.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditación 14 de Abril: Hacer Balance/Gratitud

El cambio a largo plazo exige mirar honestamente a nuestras vidas y darnos cuenta de que es agradable ser necesitada, pero no a expensas de nuestra salud, de nuestra felicidad o de nuestra cordura. (ELLEN SUE STERN).

No hay ninguna dosis rápida para ninguna adicción, y la adicción al trabajo, a las prisas, a las ocupaciones y a cuidar de los demás son adicciones. Parte del «pensamiento que huele» de las personas adictas es querer una dosis rápida. No existe ninguna. Incluso querer una dosis rápida es parte de la enfermedad.
Los Doce Pasos funcionan, y es posible para nosotras vivir vidas serenas, felices y productivas. Pero la recuperación toma tiempo. Existen muchas colinas y valles a lo largo del camino, y si continuamos asistiendo a encuentros, recurriendo a nuestro mentor, y practicando el programa, descubriremos que tenemos una conexión con un poder más grande que nosotras, y que nuestras vidas mejoran.

Soy muy afortunada de tener el apoyo de un programa que funciona y la compañía de otras personas para hacer esta jornada conmigo.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditación 4 de Abril: Integridad/Éxito

La integridad es muy perecedera en los meses de verano del éxito. (VANESSA REDGRAVE).

Me pregunto si habré dejado caer mi integridad para obtener éxito. ¿Ha habido ocasiones en las que quería mirar a otro lado o tomar el camino más sencillo para evitar el conflicto u obtener aceptación?
Todos los días se nos presentan oportunidades para sacrificar nuestra integridad en temas fundamentales o en otros que pueden parecer insignificantes. No hay ninguna manera de que podamos sentirnos bien con nosotras mismas sin nuestra integridad. El éxito y la pérdida de integridad no son sinónimos. De hecho, el verdadero éxito exige una gran integridad.
Estos «pequeños» incidentes de deslizamiento de la integridad nos van royendo continuamente como termitas. ¡Qué importante es hacer un alto y considerar las decisiones que hemos tomado! ¡Qué alivio es saber que nuestra valorada integridad está anclada profundamente en nosotras y que podemos volver a conectar con ella en cualquier momento!

Comprobar posibles pérdidas de integridad me permite sentirme mejor conmigo misma.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditación 3 de Abril: Pensamientos confusos

Cualquier adicción es una caída en la inconsciencia. (MARIÓN WOODMAN).

A medida que nos volvemos más adictas, algunas de nosotras queremos negar lo que sucede en nuestro proceso de pensamiento. Nos es fácil ver cómo las drogas y el alcohol afectan nuestro pensamiento. Incluso estamos abiertas a la posibilidad de que la nicotina, la cafeína y el azúcar afecten la manera en que pensamos. Pero lo que puede afectar realmente la manera en que pensamos es el trabajar en exceso, el ir corriendo a todas partes, y el cuidar compulsivamente de los demás? ¡Sí, pueden afectar y de hecho lo hacen!
En los círculos de los Doce Pasos solemos oír la expresión «pensamiento que huele», utilizada para describir el proceso de pensamiento de las personas adictas. Perdemos nuestra capacidad para hacer juicios, nos volvemos «inconscientes», nos obsesionamos y perdemos la cordura. Hacemos lo mismo una y otra vez, incluso aunque no haya servido de nada. Esto es demencia. Cualquier adicción, repito, cualquiera, puede desembocar en la demencia, la inconsciencia y la pérdida del juicio.

¿Cómo me puedo mejorar si estoy confusa y estoy inconsciente y enajenada? No puedo. Tal vez por esto pueda estar dispuesta a ver la necesidad de un poder superior a mí que pueda restaurar mi juicio.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).