Meditación 18 de Julio: Impotencia

He descubierto que puedo acortar mi semana laboral hasta llegar a las quince horas por semana, y que todavía puedo seguir siendo una adicta al trabajo. (MICHELLE).

Para las adictas al trabajo, a las prisas y a estar siempre ocupadas, nos es casi imposible admitir que somos impotentes respecto a nuestra enfermedad. Con lentitud y, frecuentemente, con dolor tomamos conciencia de que simplemente no podemos parar, incluso aunque quisiéramos hacerlo. Si no estamos ocupadas haciendo algo, nos sentimos ansiosas y sin valor. Hemos organizado nuestras vidas en torno al trabajo y simplemente no podemos parar. Esto es impotencia. Nos damos cuenta progresivamente de que nuestro estado de ocupación permanente y nuestro trabajo interfieren en nuestras vidas. Nuestras vidas se vuelven ingobernables. Hay demasiadas cosas por hacer.
Para nosotras es difícil admitir la impotencia, porque podemos hacer más que los demás y estamos orgullosas de tener todo bajo control. A medida que nos hacemos conscientes de que nuestro control es un descontrol, tal vez estemos listas para empezar un camino de recuperación de nuestras vidas.

Sólo reconociendo mi impotencia respecto a mi trabajo y a mi estado de ocupación permanente puedo empezar a curarme.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditación 10 de Julio: Agotamiento

Vinisteis como un ejército solemne a aportar una nueva vida al hombre [sic]. Arrancasteis esa vida de la que ignorabais todo de su meollo y les dijisteis cómo tenía que ser. Les quitasteis cada hora, cada minuto, cada nervio y cada pensamiento hasta en los más remotos rincones de sus almas; y les dijisteis cómo tenía que ser. Vinisteis y prohibisteis la vida a los seres vivos. (AYNRAND).

Parece que Ayn Rand está hablando sobre este sistema masculino de hombres blancos y adictivo en el que vivimos, un sistema que es ajeno a las mujeres por nacimiento, y del que hemos llegado a creer que es necesario participar para sobrevivir. Pero ésta no es la realidad: es un sistema, y como sistema no contiene más verdad que otro sistema diferente. Por desgracia, hemos sido enseñadas en que dicho sistema es la realidad, a pesar de que, a ciertos niveles, sabemos que no lo es. Además, desgraciadamente, este sistema se alimenta de adicciones y las necesita para que podamos tolerarlo. Afortunadamente, tenemos otras opciones.

Estoy cansada de ser alguien que no soy.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditación 9 de Julio: Entusiasmo

Se necesita algo en lo que creer, algo en lo que se pueda poner todo el entusiasmo a corazón pleno. Necesitamos sentir que la vida tiene un sentido, de que se nos necesita en el mundo. (HANNAH SENESH).

Hace varios años tomé una decisión drástica. Decidí que sólo trabajaría en aquello que me entusiasmase. Yo era psicoterapeuta, conferenciante, y dirigía seminarios prácticos. Esta decisión me aterrorizó, puesto que yo era madre sin pareja y tenía responsabilidades económicas.
Decidí no aceptar ningún/a cliente que no me entusiasmase. No daría ninguna conferencia ni dirigiría ningún seminario práctico o taller por el dinero, el prestigio o el ego. Sólo haría lo que me pareciera justo hacer. Sólo haría las cosas que me parecieran intuitivamente relacionadas con el sentido y propósito de mi vida. Yo temía acabar siendo una marginada, una mujerzuela y morirme de hambre, a pesar de que ingresaba más dinero que antes desde que tomé esta decisión. Todavía vivo mi vida basada en esta decisión.

No digo que esto funcione para todo el mundo, pero ha funcionado para mí.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditación 8 de Julio: Evolución

Lo que más me gusta es ir donde nunca he estado. (DIANE ARBUS).

Ir donde nunca hemos estado, sea interna o externamente, siempre es excitante. Esta excitación puede ser ocultada por el miedo y una sensación trepidante. Pero siempre he encontrado que en alguna parte profunda dentro de nosotras nos animamos cuando tenemos la oportunidad de explorar lo desconocido.
Los hombres no son los únicos exploradores. Las mujeres también somos exploradoras. Tal vez nuestras exploraciones adopten formas diferentes: a nosotras nos encanta intentar nuevas recetas; nos gusta poner en práctica una nueva idea o una nueva ideología; adoramos visitar sitios nuevos y aprender de culturas diferentes. Somos especialmente adeptas a lanzarnos con valor en las zonas desconocidas de nosotras mismas y de los demás. A pesar de nuestros miedos, existe una búsqueda de la verdad en cada una de nosotras.

Prefiero un mapa de carreteras para mis viajes, pero estoy dispuesta a viajar sin ninguno si es necesario.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditación 6 de Julio: El Perdón/Enmiendas

Le dolían los pechos y los brazos con la belleza de su propio perdón. (MERIDEL LE SUEUR).

Dolerme algo perdonándome es aceptarme totalmente a mí misma. Todas necesitamos el perdón. En nuestra enfermedad hemos dañado a las personas que estaban más cerca de nosotras. Éste es uno de los aspectos más dolorosos de las enfermedades de adicción: herimos a las personas que más queremos. Y nos herimos a nosotras mismas cuando herimos a las personas que amamos. Cuando nos preparamos para rectificar con los demás, primero tenemos que rectificar hacia
nosotras mismas y perdonarnos por los errores que hemos cometido. Sólo entonces podemos estar realmente preparadas para rectificar con los demás.
Sin duda, existe una gran belleza en el perdón de nosotras mismas. Podemos ser directas y sin ostentación en nuestro propio perdón.

Tengo necesidad de perdón. Tengo necesidad de perdonarme a mí misma.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditación 3 de Julio: Humor

Oye tú, viejo pellejo negro, me dejas fría; me pareces un viejo paquete de plástico arrugado, con tus grandes orejas aleteando a los lados de tu cabeza como las alas de un buitre. (ZORA NEALE HURSTON).

Me gustan los escritos de Zora Neale Hurston. Tienen la cualidad de ir al meollo de las cosas, y lo hace con humor y claridad. ¿Cuántas veces hemos tenido pensamientos similares a los expresados en la cita, y no nos hemos permitido disfrutar las cosquillas y las risas en nuestra cabeza? Hacemos la vida tan seria y que las cosas sean tan importantes, que no nos atrevemos a reír por miedo a ofender.
Para no ofender a nadie, nos convertimos en personas sin humor y con vidas sin gracia. ¡Qué tonto!

Pienso que puede ser útil recordar que nuestro humor añade color a un mundo que se ha hecho gris e inatento.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).

Meditación 2 de Julio: Amabilidad

No he sido amable… he sido una gallina. (CLAUDIA).

Como mujeres, no se nos ha educado para ser amables. Hacemos cosas «agradables» para la gente, decimos cosas agradables y somos «amables». Muchas de nosotras creemos que si dejamos de ser amables, tenemos que ser desagradables. Habiéndonos aburrido de nuestra amabilidad, muchas hemos experimentado con la
posibilidad de ser desagradables.
Las que intentamos aclararnos con nosotras mismas y con las demás personas, hemos descubierto que nuestra amabilidad está íntimamente vinculada a nuestra autenticidad. Si queremos ser más auténticas, tenemos que estar dispuestas a soltar nuestra «amabilidad».
Al soltar nuestra amabilidad, descubrimos que somos más honestas. Ser honestas con nosotras mismas y con nuestras vidas es un paso esencial hacia la salud. Para ser más auténticas, tenemos también que abandonar el ser «gallinas» y arriesgarnos.

Con frecuencia, cuando decimos que estamos siendo amables para proteger a otras personas, la persona que estamos realmente protegiendo es a nosotras mismas.

(Anne Wilson Schaef de su Libro Meditaciones para mujeres que hacen demasiado).